La actriz reivindica una mayor representación de la mujer en el cine y la televisión en una sociedad que sigue viviendo anclada en el patriarcado

Ha sido Blancanieves torera, mujer luchadora de la Segunda Guerra Mundial y ha vivido durante cuatro años en un campamento cristiano, donde se le aparecía Dios cantando por Whitney Houston. La carrera profesional  de Macarena García ha ido evolucionando en una búsqueda constante por encontrarse a sí misma y hacer cosas diferentes que le permitan crecer y no estancarse. La actriz protagonista de La Llamada se mira al espejo y siente la necesidad de ser la voz de las mujeres que no la tienen y de poner su alma a esas guerreras que se encuentra en su vida, a las que respeta y admira. Maca, como  muchos le conocen, se ha atrevido a escuchar su llamada interior. “Llevo tiempo buscando personajes de una mujer poderosa y fuerte. Estoy en un momento vital de crecimiento y lo quiero también para mis personajes”.

Con ‘el ministerio del tiempo’ he dado un paso más en mi carrera

Empezó en el mundo de la interpretación por casualidad. Su hermano es Javier Ambrossi, creador y director del fenómeno teatral de La Llamada que también empezó trabajando como actor. Para Macarena ha sido su mayor inspiración, una persona a la que admira profundamente. Siempre quiso ser psicóloga infantil pero, después de subirse a las tablas del teatro, se replanteó muchas cosas. Descubrió su pasión y se lanzó a una carrera de fondo que sabía que no sería fácil. A pesar de ello, confiaba en que sería lo único que le haría feliz.

Macarena García está trabajando para ser la actriz que siempre ha soñado

Su dulzura e inocencia le han llevado a interpretar personajes adolescentes. Tiene una trayectoria televisiva prolífica. Ha participado en ficciones como B&b, Luna, el misterio de Calenda o Punta Escarlata. No reniega de eso, pero necesita un cambio, una metamorfosis profesional en la que sigue inmersa. Quiere crecer como actriz al mismo tiempo que lo hace como persona. Ya no se siente una joven de 17 años, sino una mujer madura en busca de nuevos retos. Tiene pendiente el estreno de la nueva película de Netflix, A pesar de todo que cuenta con un potente reparto femenino. A través de las decisiones que ha tomado en los últimos meses, Macarena ha sido un ejemplo de lucha por la igualdad de género a través de sus personajes, el último el que ha interpretado en La otra mirada, serie de TVE con perspectiva feminista que ha derribado barreras y ha conseguido dar un paso más allá, dando protagonismo a las mujeres. La actriz ganadora del Goya como Mejor Actriz Revelación en 2013 por Blancanieves busca una mirada femenina en el cine y la televisión, necesita que las mujeres sean el motor de las historias y, a su vez, librar una batalla consigo misma, de no conformarse, de atreverse y no caer en papeles nimios.

Su talento es inagotable. Tiene duende aunque a veces a ella le cueste verlo. Sus profundos ojos verdes hablan a través de la pantalla. Siempre es bonito encontrarse con ella, ya sea en una alfombra roja, en el teatro o en una sala de cine. Te recibe con una sonrisa en la cara, sincera, honesta y con una naturalidad desbordante. Tiene una luz hipnótica que te atrapa desde el primer cruce de miradas. Está en un momento de crecimiento y debe aprovecharlo para construir el futuro con el que siempre ha soñado y así, seguir avanzado, aprendiendo y mejorando. Ama poderosamente su trabajo y solo hay que detenerse un segundo para comprobarlo. Su verdadero triunfo es elegir los trabajos en los que verdaderamente cree. Segura de sí misma, valiente e inconformista. Ahora, con 30 años empieza a encontrar su lugar.

El Ministerio del tiempo ha sido el proyecto que ha supuesto un antes y un después en su trayectoria profesional porque a partir de él tuvo la oportunidad de interpretar el personaje soñado, muy diferente a todo lo que había hecho antes, el de una mujer poderosa y luchadora. “Con El Ministerio del Tiempo he dado un paso más en mi carrera, he hecho un aprendizaje grande y he crecido mucho como actriz. Son cosas nuevas y muy diferentes”. Macarena se siente orgullosa de haber dado vida a Lola Mendieta, mujer revolucionaria que lucha por las injusticias. Un personaje que define el rumbo que quiere llevar su carrera. “Creo que es una suerte y una responsabilidad interpretar a mujeres que hicieron todo por cambiar el mundo. He tenido que trabajar mucho en su seguridad, en cómo mira a los ojos, cómo se lanza a las cosas. Me quedo con eso. Ojalá me lo lleve para mi vida”, explica.

El poder de ser tú misma

La madrileña ha encontrado el equilibrio entre su trabajo como actriz y su vida personal. Ha habido momentos de su vida en los que no se sentía plenamente feliz. Muchas veces ha rechazado proyectos que le gustaban para darse un respiro físico y emocional. Esto le ha servido para poner el foco en lo importante y saber hacia dónde quería dirigir su carrera. Macarena, antes de ser actriz, es una persona a la que le gusta disfrutar de sus amistades, leer, ir al cine, pasear por el parque donde su madre Sofía les llevaba a ella y su hermano Javier Ambrossi cuando eran pequeños, cocinar e incluso hacer cerámica. Cuando no trabaja, tiene la oportunidad de equivocarse en cosas que nunca había hecho, de las que nadie espera nada. Macarena es una persona muy autoexigente y perfeccionista. “Siempre he tenido mucha suerte y las cosas han ido pasándome de una manera más o menos fácil pero aun así hay momentos de mucho cansancio, de inseguridad y miedos”, asegura. Tuvo una infancia complicada debido a la separación de sus padres. Maca se refugió en esa perfección. Nunca se permitió fallar para no defraudar. No quería dar más problemas en casa. Un mecanismo que lleva arrastrando desde entonces, del que a veces no sabe cómo desprenderse. Vive en una lucha constante consigo misma que en ocasiones no le permite valorar todo su potencial.

La actriz siempre se ha implicado en iniciativas solidarias, especialmente aquellas que tienen que ver con los niños y niñas más desfavorecidos. Hace unos años, hizo un viaje que le cambió la vida por completo. Se fue a Kenia con su madre para conocer de primera mano el trabajo que realiza la ONG Mundo Cooperante, con la que colabora que ayuda a las niñas que huyen de la mutilación genital.

Macarena cree que es necesario que se cuenten historias que inviten a reflexionar desde el punto de vista de la mujer. Hay un problema de trasfondo y es que la financiación de la mayoría de las producciones está a cargo de hombres. Las películas y series de televisión siguen silenciando las historias de mujeres y dejando relegada su presencia al manido estereotipo. “No entiendo que pasa, creo que es una cosa social que viene de muy atrás evidentemente, del patriarcado y de muchas cosas que hay que ir erradicando de una vez”. Sin embargo, Macarena ha reivindicado una mayor representación de las mujeres a través de los proyectos que va eligiendo en los que busca aportar una mirada femenina. “Estoy buscando la igualdad con los proyectos que voy haciendo, también con el trabajo que están haciendo directores como Paco León y los Javis, dando voz a mujeres poderosas, que tienen vidas propias, que son entes activos, que no dependen de un hombre para poder contar algo en el mundo, como pasa en la vida”.

Todavía queda mucho por hacer y, a veces, son cosas tan pequeñas que casi no nos percatamos. Cada uno de nosotros tiene que deconstruirse y volverse a construir para sanar los errores del pasado y caminar hacia un mundo más justo, un lugar que sea igual para hombres y mujeres, sin fomentar el odio hacia los demás. Simplemente, abrazando al amor. Macarena se ha mirado en el espejo para descubrir el tipo de mujer que quiere ser y el tipo de personajes que quiere en su vida para crecer profesionalmente. Libre, empoderada, fiel a sí misma, sin miedos ni prejuicios. El mundo sería mejor si todos mirásemos con los ojos de Macarena García, unos ojos sinceros que desprenden una luz especial. La mirada del cambio y la revolución más humana que hayáis visto nunca.