Celos, chantajes y un culpable «a medias», avances del 7 al 11 de agosto en ‘Mía es la venganza’

Avance del capítulo 43 (miércoles, 9 de agosto): Montes, tras la pista de Mario
El detective descubre que el jefe de mantenimiento llegó al club al mismo tiempo que Sonia comenzó a recibir anónimos... el miércoles en 'Mía es la venganza'.
El destino de Lola pende de un hilo cuando se enfrenta a un inminente despido. Mario, decidido a ayudar a su amiga y limpiar su nombre, la presiona para que confiese la verdad sobre la droga que encontraron en el club.
Finalmente, Lola se sincera y revela que la droga no era suya, sino de Hugo.
Esta confesión deja a Olivia en una encrucijada, ya que duda sobre qué hacer con Lola.
A pesar de la presión de Lorenzo para que sea despedida, Olivia decide darle una segunda oportunidad y le permite seguir trabajando, lo que genera tensiones en el ambiente laboral.
Por otro lado, Olivia descubre una misteriosa transferencia de fondos a la supuesta ONG de Orson.
Intrigada y sospechando algo oculto detrás de esta transacción, decide investigar más a fondo.
Sus sospechas la llevan a hablar con su hermano, quien también se ve involucrado en el misterio.
La nueva relación entre Isabel y Alejandro provoca la furia de Sonia, quien se siente traicionada y enfadada por la cercanía entre el abogado y su amiga.
Los sentimientos encontrados y las tensiones emocionales se intensifican en este triángulo amoroso.
Mientras tanto, Montes avanza en la investigación y descubre un dato intrigante: Mario llegó al club justo cuando comenzaron a recibir los anónimos.
Esta revelación pone al jefe de seguridad más cerca de la verdad detrás de los oscuros acontecimientos que han estado ocurriendo.

