‘Valle salvaje’: Hay que matar a Victoria (Mejores momentos)
El último giro de ‘Valle salvaje’ deja una de esas escenas que marcan un antes y un después en la historia.
La llegada de don Hernando, que parecía responder a un gesto de cortesía tras la muerte de Adriana, ha terminado destapando una trama mucho más oscura. Y ahora, con José Luis contra las cuerdas, la serie eleva la tensión con una propuesta imposible de ignorar… o de aceptar.
Desde su aparición, don Hernando no ha dejado de mover piezas. Primero investigando junto a Braulio y Enriqueta el asesinato de Domingo, y después profundizando en los secretos de José Luis. La revelación sobre la verdadera identidad de Dámaso y las presiones que sufrió el duque emérito han servido como detonante para una idea radical: acabar con Victoria para restaurar el honor de los Gálvez de Aguirre.
El momento clave llega en una conversación cargada de tensión. Don Hernando no se anda con rodeos y lanza su propuesta con una frialdad inquietante: “Acabe con su esposa. Victoria debe morir, y de inmediato”. Para él, no hay otra salida. Considera que Victoria es el origen de todos los males y utiliza una metáfora tan clara como peligrosa: si no se arrancan las malas hierbas, acaban destruyéndolo todo.
José Luis, completamente descolocado, no puede creer lo que está escuchando. La sola idea de matar a su mujer le resulta inconcebible. Pero don Hernando insiste, convencido de que le está ofreciendo “el mejor consejo de su vida”. Incluso llega a cuestionar sus sentimientos, sugiriendo que el amor es precisamente lo que le ha debilitado y llevado a la ruina.
Aun así, el duque emérito se mantiene firme. Reconoce que su matrimonio atraviesa un momento complicado, marcado por tragedias como la muerte de Julio o Adriana, pero se niega a culpar únicamente a Victoria. Su negativa es clara: no es un asesino y no piensa convertirse en uno, pese a la presión constante.
Lejos de rendirse, don Hernando va un paso más allá y asegura tener un plan perfecto, diseñado al detalle para que nadie sospeche. Un movimiento que deja entrever hasta qué punto está dispuesto a llegar. Sin embargo, José Luis corta la conversación antes de escuchar más. Sabe que cruzar esa línea no tiene vuelta atrás.
