Castigo público para Victoria en ‘Valle Salvaje’, avance semanal del 22 al 26 de junio
'Valle Salvaje' encara una nueva semana con los capítulos 437, 438, 439 y 440, marcados por la llegada del obispo, el castigo público que sufrirá Victoria, los nuevos intentos de Braulio por conquistar a Manuela y un hallazgo que puede dinamitar el secreto de Rosalía.
La 1 vuelve a alterar la emisión habitual de la ficción diaria. 'Valle Salvaje' no se emitirá el lunes 22 de junio porque RTVE reserva esa franja para arrancar la cobertura del Mundial de Fútbol 2026. La serie regresará el martes 23 y contará esta semana con cuatro capítulos, hasta el viernes 26.
Además:
- Don Aurelio interroga a Victoria y José Luis y desata su ira sobre uno de ellos
- Manuela rechaza a Braulio y muestra interés por otra persona
- Luisa, Bárbara y Leonor hacen un hallazgo que lo cambia todo
Avance del capítulo 437 de 'Valle Salvaje' (martes, 23 de junio)
Don Aurelio interroga a Victoria y José Luis, el martes en 'Valle Salvaje'.
La llegada del obispo trae consigo el primer gran movimiento de la semana. Don Aurelio se planta en el palacio decidido a esclarecer la situación matrimonial que enfrentan Victoria y José Luis tras la reaparición de Dámaso, y no tarda en someterlos a un interrogatorio que marca el tono de su visita.
El religioso aparca cualquier asomo de diplomacia desde el primer minuto. Don Aurelio no permite el más mínimo desvío en sus preguntas y deja claro que está dispuesto a llegar hasta el fondo del asunto sin importarle el nombre o el rango de quienes tiene enfrente.
La situación se vuelve cada vez más incómoda para los dos. Pero la verdadera sacudida llega cuando el obispo estalla contra uno de ellos en pleno interrogatorio y anuncia que será sometido a un cruel castigo, una medida sin precedentes en Valle Salvaje.
Mientras tanto, Braulio sigue intentando ganarse a Manuela a instancias de Enriqueta, que continúa empeñada en que la unión con la hija de don Hernando sea la salida definitiva para su familia. Pero la joven, todavía convaleciente, se muestra cada vez menos receptiva a sus avances.
Manuela ya no oculta su rechazo. Cada gesto del joven termina recibiendo un desprecio claro y empieza a ser evidente que la hija del marqués tiene la mente puesta en marcharse del valle cuanto antes.
En paralelo, Rosalía sigue moviéndose en un terreno cada vez más peligroso. El cerco sobre ella se estrecha y la verdad sobre el bebé amenaza con asomar en cualquier momento, sin que la joven encuentre todavía la forma de proteger lo que más le importa.
