Úrsula planea envenenar a Adriana en ‘Valle Salvaje’, avance del capítulo 238 (22 de agosto)
Sale a la luz el secreto que guardan Victoria y Úrsula sobre su llegada a 'Valle Salvaje', en el capítulo de mañana.
'Valle Salvaje' termina la semana con el capítulo 238 que se emitirá el viernes 22 de agosto marcado por la marcha de Bernardo (Toni Salgado) y la nueva estrategia de Victoria (Sabela Arán) para recuperar el control de la Casa Grande.
La ficción, que llegará al final de su segunda temporada el próximo martes 26 de agosto si no hay cambios en la programación de RTVE además nos adelanta los motivos que llevan a Úrsula (Cristina Abad) a luchar por su permanencia en el Valle.
En el próximo capítulo de Valle Salvaje, Victoria confiesa a Úrsula que su desmayo no fue real, sino parte de un plan para calmar la guerra que se ha desatado en la Casa Grande tras descubrirse la relación de Adriana y Rafael.
La duquesa finge una enfermedad para manipular la situación: pretende que su sobrina ceda en sus intenciones y que José Luis aumente la presión sobre sus hijos para imponer el orden.
Pero va más allá… exige a Úrsula que cumpla con la misión que le encargó cuando llegó al Valle, o llamará a su padre para que venga a buscarla. La muchacha, aterrorizada por la idea de regresar con él, se derrumba. Ahora entendemos mejor sus razones para luchar a toda costa por quedarse bajo el amparo de su tía.
Decidida a demostrar su lealtad, Úrsula da el primer paso de su plan: encarga a Ana, una de las criadas, que vaya a la farmacia en busca de un “remedio”. Todo apunta a que está dispuesta a envenenar a Adriana.
Avance en video del próximo capítulo 238 (viernes, 22 de agosto) de 'Valle Salvaje'
Mientras tanto, Isabel duda en contratar a Martín y comparte sus inquietudes con Eva y Amadeo. El joven, por su parte, confiesa a Francisco que cada vez siente más interés por Pepa… aunque parece que Frasco también está enamorado de la doncella. ¿Será el amor lo que ponga en riesgo la gran amistad entre los dos muchachos?
En la Casa Grande, José Luis informa a sus hijos del supuesto estado de salud de Victoria y les pide máxima prudencia para evitarle otra crisis. Ella, sin dudarlo, culpa a Adriana de su desvanecimiento por las duras acusaciones que lanzó sobre ella y el duque con respecto a la muerte de su padre.
Por otro lado, Amanda se acerca a Irene tras la frialdad de Bárbara. La madre de Leonardo celebra la amistad que Irene tiene con su hijo, mientras Bárbara, resignada, les da su bendición si desean comenzar una relación.
La tensión no da tregua: Adriana sigue preocupada por Julio después de su última conversación y Rafael intenta interceder por él ante José Luis. Julio, abatido, se desahoga con Pedrito y le confiesa que su hermana no lo quiere… pero el pequeño le promete ayudarlo.
Finalmente, Adriana y Rafael vuelven a encontrarse a solas y, ajenos a los oscuros planes de Úrsula, juran que nada los separará y que estarán siempre juntos, pase lo que pase.
