Tres hermanos abandonados en Barcelona a los que nadie fue a buscar: el caso real que estrena Disney+
Carles Porta vuelve a las plataformas con un caso que no tiene precedentes en España. 'Abandonados', disponible en Disney+ desde este 29 de mayo, reconstruye la historia de tres hermanos que fueron abandonados en una estación de tren y a los que nadie reclamó jamás.
No es otro ejercicio de nostalgia ochentera con cintas de casete y referencias a 'bola de dragón'. Elvira, Ramón y Ricard tenían entre dos y seis años cuando los trabajadores de la Estación de Francia, en Barcelona, avisaron a las autoridades tras encontrarlos solos. Los pequeños apenas sabían explicarse. Fueron trasladados a un centro de menores. Sus padres nunca aparecieron.
Hubo suerte dentro de la tragedia. Un matrimonio de pedagogos decidió adoptarlos a los tres juntos, algo nada sencillo. Crecieron con el cariño de una familia y tuvieron una vida estable, pero el trauma del abandono no se borró. Cuarenta años después, convertidos en adultos de mediana edad, quieren saber la verdad.
El detonante llegó cuando una de las hermanas, Nuria, se convirtió en madre. La necesidad de conocer su verdadero pasado se volvió urgente. Empezó a investigar por su cuenta, con amigos, sin resultados. En 2021 contactó con Porta y su equipo, que comenzaron a trabajar el caso y a grabar simultáneamente los cuatro episodios que componen la serie.
Según los propios protagonistas, esos cuatro capítulos cierran bastantes preguntas. Aunque dan a entender que no llegaron a tiempo para reunirse con sus padres biológicos. Lo que ocurrió exactamente se verá a partir de este viernes.
Pero 'Abandonados' no se queda en el caso concreto. La serie rescata archivo audiovisual de la época y recoge testimonios que retratan una infancia que hoy parece de otra galaxia. Niños con las llaves al cuello saliendo solos después del colegio, sin móviles, sin supervisión. Tardes enteras en descampados llenos de escombros y construcciones abandonadas convertidas en parques improvisados. Y al fondo, los estragos de la heroína en los barrios obreros, con robos y escenas que todavía pesan en la memoria de quienes las vivieron siendo críos.
Frente a la hiperprotección actual de los menores, la serie pone delante un espejo incómodo. En los sesenta, setenta y ochenta, dejar que los niños saliesen solos a la calle era lo normal. Que tres hermanos pequeños acabasen abandonados en una estación sin que nadie los buscase cuenta tanto de aquellos padres como de aquella España. Porta lo sabe, y por eso eligió esta historia.
