En Cultura en Serie hemos tenido la oportunidad de charlar con Susana Córdoba. Actualmente la actriz forma parte del elenco de ‘Servir y proteger’, la ficción diaria que Plano a Plano produce para La 1 de TVE.

Conocida por su participación en series como ‘El ministerio del tiempo’, ‘El príncipe’, ‘Traición’, ‘Amar es para siempre’ o ‘Arrayán’, Susana se enfrenta ahora al reto de publicar su primer libro, sobre el que también nos ha hablado. Además… no confirma ni desmiente su continuidad en la tercera temporada de la serie de policías… que está a punto de finiquitar su segunda tanda de capítulos.

Para empezar, aunque los espectadores de ‘Servir y proteger’ ya van conociendo las verdaderas intenciones de Sofía, háblanos de ella

Sofía es una mujer rota que sobrevive a su dolor con muchas máscaras. Ella es en sí misma un personaje construido sobre una herida muy profunda: la muerte de sus dos hijos.

Ha vivido en un mundo patriarcal sintiéndose utilizada y ahora gestiona todo con las mismas herramientas que la hirieron.

Con relativa facilidad, Sofía ha llegado a Madrid y se ha hecho con el control de toda la organización de Somoza, haciéndole incluso desaparecer… ¿Crees que realmente llegará a convertirse en la Reina de Cali como pretende?

Sofía es una mujer persistente y muy hábil. Aprendió de Somoza durante una convivencia en la que pasó de no saber a qué se dedicaba realmente su marido a verse afectada en lo más profundo por la muerte, no sólo de su hija Valentina en un accidente, sino de Andrés, metido en el narcotráfico muy a pesar de ella. Llena su vacío con dinero, poder, sexo. Y no va a parar hasta recuperar la visibilidad que perdió tras aquella etapa tan dramática de su vida. Muchas personas se convierten en quienes más las hirieron. Sofía es una de ellas.

¿Se mueve solo por venganza o también por ambición?

Su necesidad de recuperar la dignidad herida en un mundo gobernado por hombres la lleva a comportarse como ellos hicieron, pero utilizando estrategias personales para demostrar que las mujeres también son capaces. En un escenario tan peligroso si te metes, tienes que ir a por todas.

Muchas personas se convierten en quienes más las hirieron. Sofía es una de ellas.

¿Seguirás en la tercera temporada de ‘Servir y proteger’?

Me dijo la inspectora Miralles que eso formaba parte del secreto de sumario.

Hasta ahora hemos visto a Sofía moverse tan solo en el entorno de Somoza. ¿Nos puedes adelantar algo sobre esta nueva etapa de Sofía al frente del entramado de Somoza? ¿Qué posición ocupará en las tramas que actualmente se están desarrollando en la serie? ¿Con qué personajes compartirás escenas?

Fundamentalmente con Sergio Mayoral, la policía y los nuevos personajes que irán apareciendo en su entorno y que supondrán para ella el reto a superar mientras intenta hacerse respetar por ese “clan” masculino en Cali que no dudaría en quitarla del medio al mínimo error.

También, Sofía se siente observada. Pero eso le da más tensión a su vida, necesaria de tanto vértigo. Es la única forma de sentirse viva. Hasta el momento…


Sofía y Sergio se han convertido en inesperados aliados contra Somoza, pero, con él fuera de la circulación ¿la relación con Sergio será la misma?

Con él comparte todo. Pero es ella la que impone el modo en el que se relacionan y ejecutan el entramado. Utiliza con él las armas que usaron con ella. Le gusta mucho y quiere retenerlo a toda costa. Al principio por interés, después será víctima de sí misma. Nadie puede controlar el desamor. El amor tampoco.

Nadie puede controlar el desamor. El amor tampoco.

¿Cómo llegó este personaje a tus manos? ¿Qué fue lo que te enganchó de él?

Me lo propusieron y tras probar en casting todo fluyó con facilidad. Ya había trabajado con Plano a Plano en la serie ‘El príncipe’ y había hecho un cameo en ‘Allí Abajo’. Y es la tercera producción para TVE en la que trabajo.

Me siento muy querida y cuidada por ambos. Tienen un equipo excelente. Y tengo que decir que además del bombón que es el personaje, sentía especial ilusión por trabajar con Nicolás Coronado. Tenía muchas ganas de coincidir con él, es un ser humano bellísimo con el que me identifico y un compañero del diez en todos los sentidos. Es un regalo que cuido y valoro mucho, además de que siempre cada trabajo te da la oportunidad de conocer a muy diversas personas, verte a través de ellas y seguir aprendiendo y creciendo. Soy afortunada.

Estamos acostumbrados a verte dando vida a mujeres con mucho carácter y personalidad, Sofía en ‘Servir y proteger’, Miriam en ‘Traición’ o Rosa Álvarez en ‘Amar es para siempre’ ¿Qué hay de Susana Córdoba en ellos?

Amo a todas “mis mujeres” no quiero olvidar ni a la primera Sofía que interpreté con diez añitos en un musical de la escuela, a la que debo la profesión que elegí, como a la segunda Sofía de ‘Arrayán’, la maravillosa Marina de ‘El príncipe’ y a mis Blanca y Elena de ‘El ministerio del tiempo’. Me siento en deuda con ellas si no las nombro porque todas llevan algo y mucho de mí. Creo que la vida te da la oportunidad de pasar por todo. En esta y cada una de las vidas. Yo soy consciente de lo mucho que mis personajes me han permitido experimentar y expresar mis memorias de dolor y de alegría.

Y la que más se parece a mí o a la que aspiro a ser cada día es Elena, porque ella es la mujer del siglo XXI en la que yo creo.

Detrás de ‘Servir y proteger’ hay un cariño y un cuidado extraordinario entre todo el equipo. Es la única forma de que esto funcione.

¿Es difícil adaptarse a los ritmos de rodaje de una serie diaria? Sobretodo cuando te incorporas casi al final de temporada… 

Es difícil si no has hecho nunca ese formato, yo llevo dos diarias en mi carrera, ‘Arrayán’ fue mi primera escuela y ‘Amar’ tal vez fue más agotadora para mí pues la rodé junto a ‘El ministerio del tiempo’, aún mantenía mi residencia en Córdoba y mentalmente estaba gestionando mi vida y la de tres personajes a la vez.

Con Sofía todo ha sido fácil. El equipo de dirección se ocupó directamente de recibirme y prepararme con ensayos donde tuve la oportunidad de conocer y convivir con Raúl Olivo y Nicolás Coronado previamente al inicio del rodaje. Además, hay un cariño y un cuidado extraordinario entre todo el equipo. Es la única forma de que esto funcione.

Suponemos que estáis a punto de rodar el final de temporada… ¡cuéntanos algo!

¡Si! Estamos a cuatro semanitas intensas para llegar al final. Imaginaros el agotamiento del equipo. Procuramos descansar mucho más y centrar las energías para darlo todo y dejar al espectador con ganas de más.

Nosotros vamos descubriendo poco a poco los guiones. Sólo puedo decir que dejarán reflexionando al espectador, porque todo sucede por algo y como en la vida, todos los personajes son el resultado de una madeja de luz y sombra. Veremos cómo cada uno la deshila.

 ‘Servir y proteger’ ha conseguido hacerse un hueco en una sobremesa en la que reinaban las series ‘de época’… ¿en qué crees que reside su éxito?

Siempre que una serie entra en casa a diario tiene que reflejar sentimientos y situaciones amplios, que abarquen e inviten a cualquier espectador, con perfiles distintos, con edades también distintas, y de forma sencilla hacerles sentir identificados.

Además, incorporar ciertas dosis de tensión dramática hace que participes. Como la vida misma y como cualquier formato audiovisual y artístico. Solo varía la forma, pero la esencia siempre ha de llegar al que está en tu centro. Creo que es la base de la vida y del arte.

A menudo se trata a las series diarias como ficciones “de segunda” por decirlo de algún modo. Sin embargo, este tipo de series cuentan con un presupuesto mucho más reducido y una exigencia mucho mayor tanto a actores como a equipo técnico debido al ritmo de rodaje. Y aún así, tenemos grandes producciones que se emiten a diario en nuestra tv… ¿cómo crees que podríamos ponerlas en valor para que tuvieran el reconocimiento que merecen?

Pues tal vez contando cómo se hace. Recuerdo con agrado el formato making off que se puso de moda tras cada capítulo de series como ‘El tiempo entre costuras’, ‘El príncipe’ o ‘El ministerio del Tiempo’. Contar desde todos los ángulos de una producción cómo se trabaja, cómo lo vivimos todos. Esto permitiría una valoración global tal vez más justa. Es un formato y una franja que hay que cubrir. Personalmente, y por la parte que me toca, haría secuencias más cortitas, pero en un formato con tantos personajes es casi inviable. Todo evoluciona más tarde o más temprano. Las series diarias son una escuela de concentración, atención y supervivencia para el actor que empieza y para los que llevamos cierta experiencia el reto para permanecer despiertos. Como decía el otro día Pipo, nuestro foto fija, ningún trabajo es mejor que otro. Sólo distinto.


El final de ‘Traición’ nos quedó a todos un sabor agridulce… ¿te hubiera gustado hacer una segunda temporada de la serie?

Me hubiera encantado, mucho. Sí. Tenia ganas de contar el pasado de Míriam. Tal vez el que yo me había montado para justificar su venganza. Me hubiera gustado por el espectador. Pero a nivel personal lo viví con la gratitud y el desapego con el que procuro soltar cada proyecto. A ver si aprendo así a hacer lo mismo con otros instantes de la vida.

¿Eres seguidora de alguna serie?

Me gusta ver el resultado del trabajo y suelo ver las series donde participo y así tener referencias para mejorar. Suelo ser muy insegura y autocrítica hasta que confío y me gusta lo que veo. Me gusta aprender de esta observación, pero he de reconocer que atiendo tantas cositas cotidianas que me cuesta “engancharme”.

Creo que la mejor escuela sigue siendo la vida. Eso sí, me vi casi del tirón ‘The Crown’ que me parece lo más completo que he vibrado en el último tiempo. ‘Big little lies’, ‘The handmaid’s tale’, ‘La casa de papel’, ‘Fariña’, ‘El ministerio del tiempo’… hay mucho y muy bueno en España. Afortunadamente vamos creciendo. Es una maravilla.

¿Qué otros proyectos tienes a corto/largo plazo? (¡qué se puedan contar por supuesto!)

¡De momento presentar en octubre mi primer libro! Es una puerta mágica que abro con él y que no sé hacia dónde me llevará. Es un libro muy especial para mí, “En la memoria de mi piel”, editado por Círculo Rojo e ilustrado por las increíbles fotografías de mi amigo Sergio Lardiez. He posado desnuda de todo para contar mi memoria en un ejercicio honesto conmigo misma, y cada fotografía es en sí misma un poema que acompaña una aventura en prosa poética con la que me expreso desde pequeña y que reivindica con todo el amor la sensibilidad.

Con Sergio y Maggie Civantos también he colaborado posando con mi hija para la exposición Libres que podéis visitar en la Galería Modus Operandi de Madrid hasta el 23 de octubre, al igual que otras actrices han hecho con sus madres, hijas y abuelas. Forma parte de un ciclo solidario para recaudar fondos destinados a niñas desprotegidas en Kenia en su lucha frente a la mutilación femenina, que organiza la asociación Save a girl save a generation y que está siendo para todos una convivencia muy emocionante.

Y tras las elecciones al Consejo de administración de Aisge, la asociación de artistas e intérpretes, me incorporo también a este espacio nuevo para mí. Me siento motivada y agradecida de poder participar, aprender, compartir y aportar a mi profesión desde otro lugar todo lo bueno que esté en mí para el beneficio de mis compañeros. Un reto que compaginaré con otros proyectos que ahora estoy estudiando.

Eso es todo. En nombre de todo el equipo de Cultura en Serie, agradecerte tu colaboración y desearte mucha suerte en todos tus proyectos.

¡Gracias! ¡Igualmente deseo para todos!

Fotos © Pipo Fernández