‘Sueños de libertad’ (Mejores momentos): Jesús, ¿dispuesto a matar a su padre?
Begoña y Julia huyen de Jesús... ¡Pero él las alcanza y dispara! ¿Qué pasará?
Sueños de libertad comienza con una trepidante persecución en el bosque. Begoña Montes, la mujer de Jesús de la Reina, huye a toda prisa junto a Julia, su hijastra, y tratan de dejar atrás a al propio Jesús. ¿Qué habrá pasado?
Begoña apenas puede respirar, está muy nerviosa y tiene de la mano a la pequeña Julia, que no entiende por qué corren dejando atrás a su padre, Jesús. Por su parte, él va tras de ellas gritando, junto al perro y a su mano derecha, Joaquín.
Son momentos muy tensos, Jesús lleva con él la escopeta y no para de gritar: “¡Begoña! ¿Dónde vas con mi hija? ¡No puedes hacerme esto!”.
Begoña intenta que un coche en la carretera pare y las auxilie, pero el conductor la ignora y su marido da con ellas. “¿Dónde crees que vas, amor? ¡Devuélveme a mi hija!” dice en tono amenazante y apuntándolas con la escopeta.
Ella le implora piedad cuando aparece Andrés, el hermano de Jesús y su cuñado, y se pone delante de ellas para protegerlas. ¡Intenta calmar a Jesús y hablar con él! Pero su hermano está fuera de sí.
“Tú no estás tan loco para disparar a tu propia familia”, le dice Andrés. Pero Jesús solo quiere recuperar a su hija, cueste lo que cueste. Llorando, encañona el arma y decide disparar. ¿A quién habrá alcanzado la bala?
Jesús recibe una misteriosa nota y amenaza a Elena: “Como vuelva a ver un anónimo, te despido”
Seis meses antes de la persecución de Jesús a Begoña y Julia, se ve cómo era la vida de los personajes antes de que todo pasara.
Los De la Reina, quienes son aparentemente una familia poderosa y a quien todo le va bien, en realidad guardan muchos secretos.
Mientras la familia desayuna plácidamente, Jesús de la Reina, el hermano mayor y jefe de la fábrica de perfumes recibe una nota anónima muy sospechosa: “El pasado siempre vuelve, ¿crees que podrías olvidarte de mí tan fácilmente?”.
Rápidamente, Jesús va a la fábrica de perfumes y decide hablar con Elena, su secretaria. Le pide explicaciones y le acusa de haber mandado ella la nota anónima, ¿está en lo cierto?
Elena lo niega todo, y le recuerda la discreción que ha tenido… ¡Jesús y ella estuvieron liados antes de que él se casara! Sin embargo, ella nunca le ha dicho nada a nadie, y menos a su mujer. Begoña no se huele nada.
Jesús la amenaza con enviarla de vuelta a su pueblo, pero ella le recuerda lo bien que lo pasaban en el pasado y la química que hay entre ambos. Él la corta y le deja las cosas claras, si vuelve a amenazarle la despedirá y la dejará sin trabajo para siempre.
¿Contará Elena en algún momento que tuvo una aventura con su jefe?
¡Andrés y Begoña se conocen sin saber que son cuñados!: “Menudo impertinente”
Andrés ha vuelto a Toledo tras cinco años fuera en el ejército. El pequeño de los De la Reina regresa tras una grave lesión que le ha dejado medio cojo, y tiene que ayudarse de un bastón constantemente.
Cuando se baja del autobús lo primero que se encuentra es a una mujer que está pasando apuros con la cámara de fotos, y se acerca a ayudarla. Begoña se muestra reacia a la ayuda de un extraño desde el primer momento, pero él trata de hacer chascarrillos para acercarse a ella. ¡Aunque parece que no funciona!
“Llámeme señora, si no le importa”, trata de zanjar Begoña. Sin embargo, al montarse en el coche, no arranca y Andrés la mira con todo jocoso: “Me huele a mí que son los platinos, no tiene chispa”.
Ella le sorprende rebatiéndole sobre coches, algo bastante inusual para el año 1958, pero Begoña es una mujer con estudios. Andrés, que quiere seguir hablando con ella, termina por irse ante lo desagradable que es ella.
Cuando se marcha, Begoña se queda tranquila… ¡Le ha parecido un impertinente! ¿Qué pasará cuando descubran que son cuñados?
Andrés y Begoña fingen delante de Jesús y él desprecia a su hermano: “No se te ha perdido nada en esta casa y menos en esta empresa”
Cuando Begoña llega a casa de la Reina, su hogar en los últimos seis meses desde que se casó con Jesús se encuentra con Andrés, el hermano pequeño que aún no conoce. ¡Ambos se dan cuenta que se conocen! Apenas unas horas antes se encontraron en el bosque y no se cayeron nada bien. ¡Ninguno se lo puede creer!
Begoña le reprocha que no fuera a su boda con Jesús y él trata de iniciar con mejor pie la relación con su cuñada. ¿Podrán conseguirlo?
Algo se cae al suelo y ambos se tocan, parece que se detiene el tiempo… ¿Ha surgido la química entre ellos?
En ese instante aparece Jesús, pero ambos obvian el hecho de que se han conocido hace unas horas en el bosque. ¡Fingen que es su primer encuentro! ¿Qué pasaría si Jesús descubre que no es así?
Cuando Begoña se marcha, los hermanos de la Reina se quedan solos y se empieza a notar la tensión entre ambos. “¿Ahora te preocupa el negocio familiar?”, le inquiere Jesús a su hermano. El joven se defiende y le comenta que tiene pensado asumir algunas tareas mientras se queda en la ciudad, pero él, tajante, le recuerda que no es nadie, ni en la familia ni en la empresa.
¿Qué pasará con Andrés? ¿Mejorará su relación con Jesús o seguirá tan tirante como siempre?
Damián enfurece con Jesús en la primera comida familiar: “Andrés se quedará para ayudar en el negocio”
La fábrica de la Reina que crearon Gervasio Merino y Damián de la Reina está actualmente regentada por Jesús. Sin embargo, es Damián quien sigue teniendo la última palabra en todas las decisiones de la empresa.
Damián lleva tiempo insistiendo en que quiere reformar la parte antigua de la fábrica, pero su hijo no quiere: sus planes son otros, pretende fusionarse con una empresa francesa. Por ello, se niega a hacer una reforma, poniendo así en riesgo a todos los trabajadores.
Cuando Damián se entera de que su primogénito ha ignorado las llamadas del arquitecto para reformar la fábrica, se vuelve loco. ¿Cómo es posible que le haya tomado el pelo? ¿Po qué no ha seguido sus órdenes?
El patriarca ha cortado el ritmo de la comida para echarle una terrible bronca a Jesús delante de todos los presentes. Además, ha decidido que su otro hijo, Andrés, recién llegado, se quede al mando de los planes para la reforma de la fábrica.
¡Jesús se muere de celos al escucharlo! “¿Ahora que te has quedado sin trabajo vienes a interesarte por el negocio familiar?”, le reprocha a su hermano. Pero Damián zanja el tema, Andrés debe quedarse y hacerse cargo del negocio como hacen su hermana Marta y Jesús.
¿Cómo llevará el primogénito de la Reina el nuevo orden de la familia? ¿Dejará a su hermano trabajar con ellos?
Jesús discute con su padre y a los minutos este tiene un accidente: ¡Hay un derrumbe en la fábrica!
Jesús le ha reprochado a su padre la bronca que ha tenido lugar durante la comida familiar. Ya en la colonia, Damián le ha pedido explicaciones a su hijo por no haber cogido las llamadas del arquitecto.
En ese momento, el patriarca ha descubierto que los planes de su hijo estaban muy lejos de hacer una reforma: quería asociarse con los franceses a toda costa, y para ello, las cuentas de la empresa debían estar saneadas.
“Mientras yo viva, perfumerías de la Reina nunca se asociará con otra empresa”, le ha amenazado Damián al descubrir lo que tramaba. Pero lo peor no era eso, Jesús aún no había precintado el almacén que estaba dañado por las humedades… ¡Los operarios que estaban allí trabajando estaban en peligro!
Damián ha despedido a su hijo: ¡Jesús queda relegado! El dueño de las perfumerías ha ido corriendo a desalojar el almacén, donde aún estaban varios operarios, incluida Elena. De repente, unos cables han comenzado a sonar y ha habido un desprendimiento del techo… ¡Seguido de una explosión!
Damián, Elena y varios operarios han quedado sepultados bajo los escombros. ¿Conseguirán salvarse?
Jesús se niega a auxiliar a su padre tras el derrumbe y no llama a una ambulancia… ¡Pero Gema lo ve todo!
Joaquín llama a Digna para informar del derrumbe que ha ocurrido en la fábrica… ¡Y que Damián es uno de los afectados! Su estado es crítico y no saben si logrará salvar la vida.
Andrés, Begoña y el resto de los integrantes de la familia reciben horrorizados la noticia y se marchan a toda prisa a la fábrica.
Jesús se queda en el despacho alegando que va a llamar al hospital de Toledo para pedir una ambulancia. ¿Llegará a tiempo para salvarle la vida al patriarca?
Al entrar al despacho, Jesús descuelga el teléfono, pero no hace ninguna llamada de emergencia. ¿Acaso quiere que su padre muera? ¿Pretende así quedarse con la empresa?
Él piensa que nadie le ha visto, pero Gema, la empleada de la familia y mujer de Joaquín, está detrás de él y lo ve todo. ¿Delatará a Jesús por no socorrer la vida de su padre?
Entre tanto, en la fábrica, Begoña que estudió enfermería, junto con Andrés, y el doctor Evaristo tratan de salvarle la vida a Damián. La doctora Luz Borrell aparece también para colaborar… ¡El patriarca está perdiendo sangre y hay que operar de urgencia! ¿Se salvará el patriarca de la Reina?
Tasio le pide una cita a Claudia, la nueva trabajadora de la colonia, ¿qué pasará con su novia Carmen?
Los problemas no solo ocurren para la familia de la Reina. En la colonia han llegado nuevas trabajadoras, como es el caso de Claudia, una joven que viene de un pueblo de Badajoz a trabajar en la fábrica.
Ella está muy ilusionada y conoce a Carmen y Fina nada más llegar: ¡parece que hacen buenas migas juntas! Sin embargo, también conoce a Tasio. El gañán de la colonia que siempre está tirando los trastos.
Tras un primer encuentro en el que él se muestra grosero, él se acerca de nuevo a hablar con la joven… ¡Y se toma muchas confianzas con la inocente Claudia!
“Ya me he dado cuenta de que eres un jeta”, le advierte ella. No obstante, con el palabrerío que le caracteriza, Tasio consigue hacerle el lío para que tengan una cita juntos: “Te enseñaré los lugares más bonitos de Toledo”. ¿Irá Claudia a la cita?
¿Qué pasará si se entera Carmen, la novia de Tasio, de que le va pidiendo citas a otras mujeres? ¿Qué pasará si Claudia se entera de que él tiene novia? Además, Claudia duerme con Fina y Carmen, y se están comenzando a hacer amigas. ¿En qué quedará esto?
Andrés le revela a su primo Luis el verdadero motivo de su regreso: “He dejado el ejército por una mujer”
Andrés llevaba cinco años fuera de casa en el ejército, y tras una grave lesión volvía para recuperarse de su cojera.
Sin embargo, ese no era el verdadero motivo de su vuelta… ¡Andrés se ha ennoviado!
El pequeño de los de la Reina ha decidido quedarse definitivamente en Toledo, y, a pesar de que Jesús no le va a poner las cosas nada fáciles, él está determinado a quedarse y ayudar en la empresa familiar.
Además, le ha hecho una confesión a Luis, con quien se lleva muy bien: ¡Ha dejado el ejército!
Su primo Luis no puede creérselo, para Andrés, el ejército era toda su vida. ¿Qué ha podido pasar para dejarlo repentinamente y no volver, aunque se cure?
Andrés, ruborizado, le ha revelado que se ha echado novia: “Es una mujer extraordinaria!” Su nombre es María Duque, la hija del capitán Duque, quien fue el mentor de Andrés. ¿Qué pasará cuando le revele a todos el motivo para dejar su trabajo? ¿Cómo se lo tomará Damián?
Jesús realiza una misteriosa llamada a París y visita a Damián en plena noche, ¿qué estará tramando?
En plena noche, y con la visibilidad justa para no levantar sospechas, Jesús de la Reina acude al despacho y abre la caja fuerte que esconde detrás de un cuadro. De su interior solo saca un documento, parece un mensaje de una empresa francesa.
Jesús levanta el teléfono y llama a la operadora, le pide realizar una conferencia internacional con París. Al otro lado de la línea le atiende Antoine Brossard, y las palabras de Jesús son aún más sospechosas: “Tengo su oferta lista para la firma, pronto seremos socios”, le confirma. ¡Llevará a cabo su plan de fusionar las empresas!
Al finalizar la llamada, Jesús guarda todos los documentos y, con aire dubitativo, visita a Damián en su habitación. Su padre está descansando, recuperándose de sus heridas que sufrió durante el derrumbe.
Y cuando parece que Jesús dejará a su padre dormir tranquilo… ¡cierra la puerta con él dentro! ¿Le hará algo a Damián? Cuando le avisaron del derrumbe y del estado de su padre, Jesús se negó a auxiliarle, ¿estaría él detrás de la explosión? ¿Es que quiere que su padre muera y ahora finalizará lo que empezó?
