‘Sueños de libertad’: Beatriz y Gabriel se besan (Mejores momentos)
Las noches en vilo se han convertido en una peligrosa costumbre para Gabriel y Beatriz en 'Sueños de libertad'.
Lo que comenzó como encuentros casuales para rememorar viejos tiempos en México ha ido tejiendo una intimidad cada vez más difícil de ignorar. Y en esta ocasión, la tensión acumulada ha terminado por desbordarse.
Todo ha comenzado con una conversación nocturna en la que Gabriel ha dejado caer una confesión que lo cambia todo. «Por un momento tenía la sensación de que no había pasado el tiempo y seguimos en nuestro mezcalito», ha reconocido el director de la perfumería, trasladándose mentalmente a aquella etapa compartida en tierras mexicanas. Un comentario cargado de nostalgia que ha abierto de par en par la puerta que Beatriz llevaba tiempo intentando cruzar.
La niñera de Juanito no ha dejado escapar la oportunidad. Con una mezcla de picardía y determinación, ha lanzado la propuesta definitiva: «¿Y si nos dejamos llevar por una noche de perros, dispuestos a beber y bailar y terminar la noche de la mejor manera?». Una invitación sin ambigüedades que ha dejado claro que sus intenciones iban mucho más allá de la simple conversación. «Eso también se nos daba muy bien», ha rematado Beatriz, aludiendo sin pudor a la complicidad que un día compartieron como pareja.
El ambiente se ha ido cargando de electricidad. Las palabras han dado paso a las miradas, las miradas a la cercanía, y la cercanía a lo inevitable. Gabriel y Beatriz se han fundido en un beso apasionado que parecía contener meses de deseo reprimido. Un momento que la niñera llevaba buscando desde que decidió quedarse bajo el mismo techo que su todavía marido y que, por fin, se ha materializado.
Sin embargo, la felicidad ha durado apenas unos instantes. Una inoportuna llamada de teléfono ha roto la magia del momento de la forma más abrupta posible. Un problema grave relacionado con unos camiones de la perfumería ha obligado a Gabriel a abandonar la casa precipitadamente para acudir a la comandancia. «Es muy tarde», ha alcanzado a decir antes de verse arrastrado por sus responsabilidades laborales.
La interrupción deja una gran incógnita flotando en el aire de 'Sueños de libertad'. ¿Será este beso el inicio de una verdadera reconciliación entre Gabriel y Beatriz o quedará como un espejismo nocturno que ambos intentarán olvidar cuando amanezca? Lo que está claro es que las defensas del director se han derrumbado por completo, y volver a levantarlas no será tarea sencilla.
