El cine de terror tiene un tirón merecido en nuestros días. Sin ir más lejos, recordemos el éxito que “Verónica” tuvo hace no mucho, estando incluso nominada a los Goya en la categoría de mejor película y mejor director (Paco Plaza).  Como bien sabemos, estas películas exploran los lugares más recónditos de nuestra naturaleza y nuestra mente. “No dormirás” viene al caso con su premisa: no dormir durante días con el fin de entablar contacto con lo que hay más allá de nuestra realidad más puramente sensorial y percibida.

Belén Rueda se viste de la directora Alma Böhm, una femme fatale teatral que arrastra a un curioso elenco artístico a la creación de una performance sobre la locura, con un final aún por escribir. En esta aventura le acompañan, entre otras personas, dos prometedoras actrices ansiosas de una grandeza inalcanzable, Bianca (Eva de Dominici), y Cecilia (Natalia de Molina). Y no grandeza en términos de famoseo, entiendo, sino de profesión, de compromiso con un personaje, con su trabajo. Un tema que visto desde fuera puede parecer “postureta”, más tratándose del mundo actoral, que tanto juego da para esas críticas cuando no se valora en demasía esa profesión. La condición: las actrices no deben dormir para que, conforme pase el tiempo y gracias al insomnio, puedan llegar al punto de autenticidad esperado por la directora.

La película se vale de juegos psicológicos enredados con varios misterios: el de un manicomio abandonado, el de un pasado tormentoso, y el de una mujer obsesionada con alcanzar el mejor espectáculo posible. Todo ello entretejido con una somnolienta búsqueda personal por parte de la protagonista, Bianca (Eva de Dominici), en cuyo camino encontrará traiciones y fantasmas que le acercarán a la autenticidad de la locura, una extraña meta que no deja de ser el envoltorio de un espectáculo macabro: si no abre esa irresistible “caja de Pandora”, mal, y si la abre, peor. O mejor dicho, adecuándolo a las exigencias de perfección hoy vigentes: “¿merece la pena llegar a esa excelencia como actriz? Y si lo hago, ¿qué tendré que perder por el camino? “

La película sigue el manual de toda película de terror en cuanto a ambientación lumínica (estupenda fotografía) y sonora, montaje, sustos puntuales y en su sitio… y secretos que poco a poco los personajes van soltando para componer el puzle de la historia. Es un ejercicio que cumple su promesa gracias en buena parte a una dirección coherente, y a un elenco artístico que sabe lo que tiene que hacer en cada escena, pero no va mucho más allá. Da la impresión de que la originalidad de la propuesta se pierde conforme transcurre la película, pese a lo correcto de sus engranajes.

En resumen, una película en la que encajan todas las piezas, aunque no brille especialmente. Y ojo, que eso no es ninguna bajeza. El género de terror en nuestra lengua materna tiende al alza, y cualquier acción que ayude como mínimo a mantenerlo ahí con dignidad siempre es de agradecer. Fuera de eso, cada cual se asustará según sus terrores propios, y para mantenerlos a raya, mejor dormir las ocho horas reglamentarias.

Dirección: Gustavo Hernández
Guión: Jumma Fode
Fotografía: Guillermo Nieto
Reparto: Eva de Dominici, Belén Rueda, Natalia de Molina, Germán Palacios.
Música: Alfonso González Aguilar

Si no duermes, no trabajes
Ayúdanos a crear mejor contenido votando esta noticia