García-Morales asevera su inocencia e incluso, acusa a Severo y Carmelo de provocarlo para incriminarle. Carmelo se ofende tanto que Melitón media para impedir que lleguen a las manos. Deciden localizar los manantiales aunque el subsecretario cree que el esfuerzo es inútil, ya que pronto Puente Viejo estará inundado.

El subsecretario se presenta en La Casona y reitera a Raimundo que solo cumple órdenes y éstas son, inundar el pueblo. Ha pedido refuerzos militares porque teme la reacción popular cuando se acerque el momento. Severo y Carmelo, acompañados de Mauricio y Melitón, se van a localizar los manantiales. Irene, les pide mucha prudencia, pero cuando están en la sierra son vistos y tratan de refugiarse en una cueva.

María muestra a su abuelo sus progresos motrices y le confiesa su cargo de conciencia por sentir alegría, en medio de tanta desgracia. Raimundo la empuja a no lamentarse, bastante ha sufrido ya, ahora es menester que se anime; fundamental para su recuperación.

Armero visita la bodega y encarga a Prudencio ocuparse de cobrar a un vecino que se retrasa en los pagos pero le pide un margen; se casa en breve y debe atender otros compromisos; el usurero acepta. Prudencio y Lola celebran su despedida junto a sus amigos y Consuelo les da una buena noticia: su boda coincide con el espectáculo flamenco que la famosa “Andalucita” dará en Puente Viejo y además, actuará Gracia, sustituyendo a su prima lesionada. Lola tiene una prueba de vestido, pero sus amigas le encuentran triste y le aconsejan hablar con Prudencio antes de dar el paso.

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Berengario se desahoga con D. Anselmo, al que le cuenta la desaparición del dinero y de su hija, pero algo no le encaja a su amigo; no entiende porque Esther roba algo que iba a ser para ella. Trata de animarlo, pero D. Berengario se siente hundido y reconoce que su hija le ha engañado. D. Anselmo le aconseja contárselo a Marina. Ella le confiesa que logró desenmascararla y descubrir el engaño de la deuda ficticia, pero Esther le prometió que sería ella quien confesara al padre la verdad. Como madre se siente culpable y lo peor llega cuando D. Berengario le confirma que se ha llevado el dinero.