‘Secretos de familia’ (Mejores momentos): Ilgaz intenta buscar el perdón de Ceylin
Ilgaz busca el perdón de Ceylin tras confesarle que va a dejar en libertad a Salim para salvar a Defne
La mafia de los Balcanes le ha dado un ultimátum a Ilgaz: Liberan a Salim o su hermana pequeña, a la que tienen secuestrada, morirá.
El fiscal está hundido y se echa la culpa por no haber podido proteger a su hermana. No sabe qué hacer porque sabe que, si acepta las condiciones de la mafia y deja en libertad a un criminal como Salim, estará traspasando la línea de la justicia y de su propia ética.
Pars, Eren y Ceylin coinciden en que debe aceptar el trato y él, tras darle muchas vueltas, acaba aceptando ya que solo quiere salvar a Defne: “Voy a dejar libre a Salim”.
Entonces, se da cuenta que esta situación es la misma por la que pasó Ceylin cuando Parla fue acusada del asesinato de Serdar. El fiscal Kaya se pone ahora en su lugar y se da cuenta, ahora, que fue muy injusto con Ceylin lo que provocó que se enfadasen y que ahora… ¡estén a punto de divorciarse!
Ilgaz se traga su orgullo y decide pedirle perdón a la joven abogada: “Siento haberte hecho tanto daño. Ojalá puedas perdonarme”. Ceylin, en cambio, le dice que solo quiere encontrar a la pequeña y no acepta sus disculpas. ¿Será demasiado tarde?
La mentira piadosa de Ceylin a Metin para no preocuparle: “Defne está en casa”
Metin está muy grave. La mafia de los Balcanes le ha apuñalado y el hombre se recupera en el hospital de sus heridas.
Tras unos días en los que se temió por su vida, el patriarca de los Kaya parece que está fuera de peligro.
Los médicos deciden retirarle la sedación y Ceylin es la encargada de ir a hablar con él con la excusa de descubrir alguna pista sobre la identidad de la persona que le apuñaló. Además, Ilgaz y Çinar están inmersos en encontrar a la pequeña Defne. ¡El tiempo se agota!
En el hospital, los doctores despiertan a Metin, pero el hombre todavía no puede prácticamente articular palabra. Ceylin intenta que su suegro le cuente algo de aquel día y el padre de Ilgaz logra decirle que recuerda que el hombre que lo apuñaló tenía las uñas tintadas.
La abogada le dice que no se rinda y cuando está a punto de marcharse, Metin, como puede, le pregunta cómo está la pequeña Defne al recordar que su hija iba con él cuando le apuñalaron.
Ceylin, entonces, decide mentirle para no preocuparle y le dice que la pequeña está bien y que está en casa sana y salva. ¿Descubrirá Metin que Ceylin le ha mentido y que a su hija la han secuestrado?
El principal sospechoso del secuestro de Defne, y de apuñalar a Metin, se suicida tras un fuerte enfrentamiento con Ilgaz
Todos en la comisaría trabajan sin descanso para encontrar alguna pista sobre quien apuñaló a Metin y quién secuestró a Defne.
Ceylin va a hablar con Metin, que sigue muy grave en el hospital, para saber si recuerda algo de ese fatídico día. Los médicos han decidido retirarle la sedación y logra, como puede, comunicarse con la abogada Erguvan.
El padre de Ilgaz le dice a Ceylin que la persona que le apuñaló tenía las uñas tintadas y la policía se pone en marcha para intentar localizar a esa persona que pueda encajar con ese perfil, y que además esté relacionada a la mafia de los Balcanes.
Eren detiene a un hombre que se convierte en el principal sospechoso y lo trasladan hasta la sala de interrogatorios para hacerle unas preguntas. Sin embargo, de nuevo Ilgaz pierde los papeles con el detenido y, muy nervioso, le pregunta dónde está su hermana: “Mátame porque no diré nada”, le responde el detenido.
Eren entra en la sala y, con la ayuda de dos policías, intenta separarlos, pero entonces el sospechoso roba una pistola de uno de los policías y… ¡se suicida! Todos se quedan helados y sin palabras ante la terrible escena de la que acaban de ser testigos. ¿Qué pasará ahora? Parece que Ilgaz vuelve a la casilla de salida.
El plan de Merdan para visitar a su hijo en el hospital: “Temía no volver a verte nunca más”
Merdan no puede salir de casa debido a su arresto domiciliario desde el asesinato de Serdar. Gracias a la ayuda de Gül, el hombre finge un desmayo para ser trasladado al hospital. ¡El mismo en el que está Metin!
Una vez allí, Çinar y sus amigas entretienen a los policías que custodian la habitación en la que se encuentra Metin, y Merdan se cuela para poder ver a su hijo con sus propios ojos.
El abuelo de los Kaya se desahoga con su hijo, que ha vuelto a ser sedado, y abre su corazón de par en par. Su relación con él nunca ha sido buena, pero siempre le ha querido y necesita mostrarle todo su cariño: “Tenía miedo de que murieras y no volver a verte”.
Merdan, le coge de la mano, y le confiesa que se arrepiente de no haber sido un buen padre para él. Se siente muy orgulloso de la persona en la que se ha convertido y de los tres nietos que le ha dado: “Yo en cambio, nunca te he dado nada”.
Sin poder ocultar las lágrimas, Merdan le pide el perdón que cree que no merece y le ruega a la muerte que no se lleve a su hijo antes que a él. Se despide de él mientras le pide que aguante para que pueda oír su voz por última vez sin imaginarse que… ¡Metin lo ha escuchado todo!
¡Todo era una trampa!: ¡La mafia mata a Salim mientras Defne sigue secuestrada!
Ilgaz estaba entre la espada y la pared: tenía que hacer caso la cabeza o a su corazón. La mafia de los Balcanes se lo dejó claro: Si no liberan a Salim, su hermana morirá.
El fiscal Kaya es un mar de dudas ya que sabe que sabe que no es correcto ni lo más justo dejar en libertad a Salim, pero no está dispuesto a que le hagan daño a su hermana así que… ¡acaba aceptando!
Para que nadie se entere de que van a saltarse las normas de la justicia, Pars e Ilgaz deciden llevar a cabo un plan y que Salim salga por la puerta de atrás sin ser visto, pero Yekta y Omer descubren los planes de la fiscalía para dejar en libertad a Salim a cambio de Defne y se lo comunican a la prensa.
A Pars entonces no le queda otro remedio y planifica una nueva idea para llevar a cabo su objetivo: un agente, con peso y altura similar a Salim, se hará pasar por él para que crean que el joven va directo a prisión mientras el verdadero Salim será puesto en libertad.
El supuesto agente que se va a infiltrar no aparece y Ridvan, la mano derecha de Pars, se presta a ocupar su lugar: ¡él se hará pasar por Salim!
El verdadero Salim se dispone a salir, pero Ilgaz decide ponerle un chip de geolocalización en su chaqueta para seguir su rastro y ver si… ¡les puede llevar hasta Defne!
Con lo que ninguno contaba es que los hombres que protegen a Salim descubrirían… ¡el chip! En ese momento, los secuestradores dan por roto el pacto con la policía y deciden… ¡matar a Salim!
Los secuestradores llaman a Ceylin y le dicen que Defne está en un edificio y que si van allí la encontrarán. Van hasta allí, pero solo encuentran el cadáver de Salim y no hay rastro de Defne. ¡Todo era una trampa! ¿Dónde estará Defne?
Salim es detenido mientras Ilgaz descubre que la mafia está detrás de todo lo que le está pasando a su familia
Pars, hundido tras recibir la peor de las noticias: ¡Ridvan ha sido asesinado!
Ilgaz y Pars han caído en la trampa de la mafia de los Balcanes y han aceptado poner en libertad a Salim a cambio de que no hagan daño y dejen libre a Defne, la hermana pequeña de Ilgaz.
Como saben que lo que van a hacer no está bien y que la prensa también ya sabe que van a dejarlo libre, Pars tiene una idea para lavar su imagen: un agente, con peso y altura similar a Salim, se hará pasar por él.
La persona que se va a encargar de hacerlo no aparece y Ridvan se presenta voluntario para desempeñar esta tarea.
Aunque Pars duda al principio, acaba aceptando. Todo está listo. Cuando Pars le ayuda a prepararse, descubre una cajita con un anillo de compromiso. Ridvan entonces le cuenta a su jefe que está a punto de pedirle matrimonio a Özge. Pars no puede ocultar su alegría y les desea todo lo mejor.
Rivdan sale en el furgón policial simulando que es Salim y, al rato, Pars recibe una inesperada noticia: ¡Su fiel compañero y mano derecha ha sido asesinado! ¿Por qué habrán matado a Rivdan?, ¿habrán pensado los secuestradores que era Salim? ¡Estamos desolados!
¡Ilgaz, desesperado al ver que el tiempo se agota!: “Tenemos 40 minutos para encontrar a Defne o morirá”
A Ilgaz se la han jugado. Cuando creía que estaba a punto de reencontrarse con su hermana, los secuestradores han tirado por la borda todas sus esperanzas. Le habían llamado para decirle que Defne estaba en un edificio abandonado, pero todo era una trampa.
Al llegar al edificio, se encontraron con el cadáver de Salim y no había ni rastro de la pequeña. Ilgaz no entiende nada de lo que está pasando. Creía que, si lo dejaban libre, Defne volvería a casa sana y salva.
Ese era el trato. Lo que no se podía imaginar es que Salim iba a ser asesinado y que les tenderían esta trampa.
Desesperado y sin saber que hacer, Ilgaz empieza a perder los nervios. Entonces Ceylin recibe un nuevo mensaje de los secuestradores. ¡Es un vídeo en el que se puede ver a Defne dentro de un congelador muerta de frío!
Después, envían otro mensaje en el que le dicen que tienen 40 minutos para encontrar a Defne o morirá congelada. La cuenta atrás ya ha comenzado… ¿llegarán a tiempo?
