Ricardo Arroyo, el inolvidable Vicente de ‘La que se avecina’, rompe su silencio tras dos años ingresado: “Me pudo el estrés”

Ricardo Arroyo, uno de los rostros más queridos de la comedia televisiva en España gracias a su papel de Vicente Maroto en 'La que se avecina', ha reaparecido tras tres años alejado del foco mediático con un testimonio tan sincero como duro.

El actor ha confirmado que lleva casi dos años ingresado en una clínica de recuperación tras sufrir un colapso provocado por el estrés acumulado durante años de trabajo.

En una conversación telefónica con el programa 'El tiempo justo', emitido en Telecinco, el intérprete explicó sin rodeos el origen de su situación: “Me pudo el estrés. Llegó un momento en que dije: hasta aquí”. Lejos de tratarse de un problema vinculado a la fama, Arroyo fue claro al señalar que el detonante fue el ritmo frenético de rodajes y obligaciones profesionales. “No ha sido la fama, ha sido la prisa”, aseguró.

Durante más de una década, el actor formó parte esencial de 'La que se avecina', después de haber pasado también por 'Aquí no hay quien viva', donde dio vida a Higinio. Su rutina, según ha relatado, era agotadora: jornadas de más de doce horas, estudio al finalizar el día y apenas descanso antes de volver a empezar. Una dinámica que terminó pasándole factura.

El ingreso no fue inmediato ni sencillo. Arroyo ha contado que todo comenzó con una visita a Urgencias y que después fue enlazando distintos centros hasta llegar a la clínica actual, donde permanece internado. El coste del tratamiento, según ha detallado, ronda los 3.000 euros mensuales. Aun así, insiste en que su prioridad es recuperarse: “Mi lucha es salir”.

Las secuelas han sido tanto físicas como cognitivas. El actor ha confesado que ha sufrido casi veinte caídas en la calle debido a mareos y problemas de equilibrio, y que todavía trabaja para recuperar memoria y estabilidad. “Tengo que andar con cuidado, los pasos… que no me maree”, explicó.

Más allá de la salud, hay otro aspecto que le ha dolido especialmente: el silencio de parte del sector. Arroyo no ocultó su decepción al hablar de la falta de contacto de antiguos compañeros. “Cuando estás trabajando eres la hostia; en cuanto desapareces, nadie se acuerda de ti. Te sientes abandonado”, lamentó. Una frase que ha resonado con fuerza entre seguidores y profesionales.

Su salida de 'La que se avecina' se produjo a finales de 2024, cerrando así una etapa de más de catorce temporadas en la ficción de Mediaset España. En pantalla, la muerte de su personaje marcó el final definitivo de Vicente Maroto, el mítico “hombre cojín” que tantas tramas protagonizó. Fuera de cámaras, sin embargo, la realidad era mucho más compleja de lo que se conocía.

Pese a todo, Arroyo no contempla su retirada como algo irreversible. Echa de menos el set, las conversaciones con directores y compañeros, la interpretación. “No doy por hecho no volver”, aseguró, dejando la puerta abierta a un posible regreso cuando su recuperación se lo permita.

Hoy, a sus 75 años, el actor afronta una etapa distinta, más pausada. Sin el vértigo de los rodajes, pero con la determinación de volver a sentirse “un tío normal”. Su testimonio no solo pone el foco en su situación personal, sino también en la presión silenciosa que puede esconder la industria audiovisual, incluso tras la comedia más popular.

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