El secuestro de María y la caída de José Luis: esto es lo que ha pasado en ‘Valle Salvaje’ (capítulos del 15 al 19 de junio)
Resumen de los ‘Valle Salvaje’ capítulos de la semana, del 15 al 19 de junio: Rosalía queda al descubierto, Braulio provoca una caída y el obispo pone contra las cuerdas a Victoria.
Qué ha pasado esta semana en ‘Valle Salvaje’
Los capítulos de ‘Valle Salvaje’ emitidos del 15 al 19 de junio han estado marcados por dos grandes frentes. Por un lado, Luisa y Bárbara avanzan como nunca en el misterio que rodea a Rosalía y descubren la verdad sobre su relación con María.
Por otro, el escándalo provocado por la reaparición de Dámaso sigue teniendo consecuencias para los Gálvez de Aguirre, justo cuando la llegada de un obispo amenaza con cambiar el futuro de Victoria.
Mientras tanto, Braulio comete un acto impulsivo que acaba teniendo graves consecuencias para Manuela y complica aún más la situación en el palacio.
Luisa y Bárbara descubren la verdad sobre Rosalía
La investigación de Luisa y Bárbara da un paso decisivo. Tras semanas observando el extraño comportamiento de Rosalía con María, ambas empiezan a reunir pruebas que apuntan en una sola dirección.
Las sospechas se intensifican cuando Rosalía no reacciona al producto de limpieza utilizado por Luisa para ponerla a prueba. Más tarde, la actitud de la joven con la niña y varios detalles observados por Luisa terminan encajando.
El gran descubrimiento llega cuando Luisa confirma que Rosalía es la verdadera madre de María. Convencidas de ello, ella y Bárbara buscan explicaciones en Leonor, que se ve obligada a improvisar una versión de los hechos para proteger a su hermana.
La mentira de Leonor consigue ganar tiempo, pero no elimina las sospechas. Al contrario, hace que Luisa y Bárbara estén más convencidas que nunca de que existe un secreto mucho mayor detrás de todo lo ocurrido con Adriana y el bebé desaparecido.
Braulio cruza una línea con Manuela
La obsesión de Enriqueta por acercar a su hijo a Manuela marca buena parte de la semana. Braulio intenta resistirse, pero termina cediendo a la presión de su madre y busca varias formas de acercarse a la hija del marqués.
Sus intentos fracasan una y otra vez, hasta que toma una decisión impulsiva y extremadamente grave. Cuando teme que Manuela abandone el Valle, la empuja por las escaleras para impedir que se marche.
La caída provoca importantes dolores a la joven y obliga a guardar reposo. Aunque todos creen que ha sido un accidente, la realidad es muy distinta. El viernes, Braulio confiesa a Enriqueta que actuó de manera intencionada, dejando claro hasta dónde ha llegado su obsesión.
El obispo pone en jaque a José Luis y Victoria
La llegada del obispo Aurelio altera por completo el equilibrio de poder. José Luis afronta su visita convencido de que cuenta con apoyos suficientes, especialmente tras descubrir que fue don Hernando quien promovió su presencia.
Sin embargo, el religioso se muestra mucho más duro y autoritario de lo esperado. Ni José Luis ni Victoria consiguen manejar la situación a su favor.
La visita del obispo vuelve a poner sobre la mesa el problema legal derivado de que Dámaso siga vivo y, por tanto, el matrimonio entre Victoria y José Luis carezca de validez. El conflicto, lejos de resolverse, entra en una nueva fase.
Victoria pierde influencia en la Casa Pequeña
La convivencia entre Victoria y el resto de habitantes de la Casa Pequeña sigue deteriorándose. Mercedes se niega a seguir tolerando sus desplantes y la enfrenta directamente para recordarle que ya no tiene ningún poder sobre la casa.
Matilde también vuelve a desafiarla, mientras Benigna queda atrapada entre el miedo a la duquesa y la culpa que arrastra desde hace tiempo. Incluso Atanasio empieza a plantearse abandonar el Valle junto a Matilde para alejarla de la influencia de Victoria.
Por primera vez en mucho tiempo, Victoria descubre que ya no puede imponer su voluntad como antes.
Pepa, Martín y Francisco vuelven a chocar
La tensión entre Pepa, Martín y Francisco sigue creciendo. Francisco presencia nuevos momentos de complicidad entre Pepa y Martín y no consigue ocultar sus celos.
La situación explota cuando Martín descubre que Francisco lo envió a la Casa Pequeña para ponerlo a prueba. El enfrentamiento entre ambos termina salpicando a Pepa, que escucha más de lo que debería y acaba profundamente decepcionada.
El viernes, pese a que Martín intenta proteger a su amigo con una excusa, Pepa pierde la paciencia y le pide a Francisco que la deje en paz.
