Esto ha pasado en ‘La Promesa’: el éxito de Curro, el despertar de Julieta y la confesión de Jacobo (8 al 12 de junio)
Los capítulos de la semana en ‘La Promesa’ del 8 al 12 de junio dejan el regreso de Curro y Ángela, el despertar de Julieta y nuevas tensiones en el palacio.
La semana en ‘La Promesa’ ha estado marcada por el regreso triunfal de Curro y Ángela tras su viaje a Madrid, el inesperado despertar de Julieta y una creciente tensión entre varios miembros de la familia. Mientras el nuevo conde de Linaja disfruta del reconocimiento que tanto tiempo llevaba buscando, Lorenzo encaja cada vez peor su ascenso y protagoniza nuevos enfrentamientos.
Al mismo tiempo, el servicio atraviesa una situación complicada por la falta de personal, Vera sigue negándose a perdonar a Lope y Adriano recibe una noticia que le devuelve la esperanza. Todo ello en una semana que ha dejado importantes avances en varias de las tramas principales de la serie.
Curro regresa como conde y Lorenzo pierde los nervios
La gran noticia de la semana ha sido el regreso de Curro y Ángela después de su viaje a Madrid. Ambos vuelven al palacio con una gran victoria: la obtención del título de conde de Linaja para Curro.
La pareja comparte con entusiasmo todo lo vivido en la corte y explica cómo varias mujeres influyentes apoyaron la causa de Curro al conocer su historia personal y su intento de suicidio. El relato provoca sorpresa entre algunos miembros de la familia y un evidente malestar en Leocadia, mientras Lorenzo encaja especialmente mal el éxito de su rival.
La frustración del capitán crece a medida que ve cómo Curro gana reconocimiento social. Su rabia acaba desembocando en escenas desagradables y nuevos enfrentamientos tanto con Alonso como con Leocadia.
Julieta despierta y Manuel vuelve a ilusionarse
Uno de los acontecimientos más importantes de la semana es el despertar de Julieta. Después de permanecer en estado de letargo y cuando muchos empezaban a perder la esperanza, la joven muestra signos de recuperación que terminan confirmándose.
El doctor consigue que despierte y la noticia llena de alegría a buena parte del palacio. Sin embargo, quien más se emociona es Manuel, que había vivido con el temor constante de que la historia se repitiera como ocurrió con Jana.
A medida que Julieta recupera fuerzas, la complicidad entre ambos se hace cada vez más evidente. Las conversaciones que mantienen y la conexión emocional que muestran generan incomodidad en Ciro y hacen que Manuel tenga cada vez más dificultades para ocultar lo que siente.
Vera sigue sin perdonar a Lope
El regreso de Lope a La Promesa no produce el efecto que él esperaba. El cocinero vuelve dispuesto a apoyar a sus antiguos compañeros tras la muerte de Santos, pero también con la esperanza de reconciliarse con Vera.
Sin embargo, la joven se muestra firme durante toda la semana. Evita encontrarse con él, rechaza sus intentos de acercamiento y finalmente le pide que regrese a su vida en Madrid y la deje en paz.
Simona, Candela y Teresa intentan mediar entre ambos y hacen ver a Vera que quizá debería escucharle, pero ella no está preparada para olvidar lo ocurrido. Lope termina comprendiendo que necesitará mucho más tiempo para recuperar su confianza.
Adriano recupera la esperanza y Martina descubre una mentira
Otra de las historias que avanza de forma significativa es la de Adriano. Después de semanas marcadas por la preocupación por su vista, el joven empieza a distinguir luces y sombras, un avance que devuelve la ilusión a quienes lo rodean.
Mientras tanto, Martina recibe una confesión que cambia por completo su percepción de Jacobo. Después de meses sosteniendo la mentira, él termina reconociendo que nunca existió la oferta de trabajo en Nueva York y que todo fue un invento para evitar perderla.
La revelación deja a Martina profundamente decepcionada y abre una nueva crisis en una relación que ya venía arrastrando numerosos problemas.
El servicio afronta cambios importantes
La falta de personal empieza a convertirse en una preocupación real dentro de La Promesa. La ausencia de varios trabajadores y la inminente maternidad de María Fernández obligan a reorganizar funciones.
Cristóbal decide suspender temporalmente a Teresa como ama de llaves por haber ocultado la carta requisada y la degrada a doncella. La decisión provoca indignación entre sus compañeras y genera nuevas tensiones con el mayordomo.
Además, sus intentos por encontrar sustitutas fracasan cuando tanto Petra como María rechazan asumir el cargo. Tampoco recibe con agrado la propuesta de Alonso de convertir a Ricardo en segundo mayordomo, una decisión que amenaza con restarle aún más autoridad.
