‘La Promesa’ se prepara para recibir a alguien muy especial: resumen de los capítulos de la semana del 29 al 3 de julio
Los capítulos de la semana en ‘La Promesa’ del 29 de junio al 3 de julio dejan el nacimiento de la hija de María, la ruptura de Adriano y Martina y la llegada de Máximo de Buenaventura.
La semana en ‘La Promesa’ ha estado marcada por el nacimiento de la hija de María Fernández, la llegada inminente de Máximo de Buenaventura y varias decisiones que cambian el rumbo de diferentes relaciones. Mientras el palacio celebra la llegada de la recién nacida, Manuel intenta poner límites a Ciro, Adriano toma una dolorosa decisión con Martina y Petra revive un episodio de su pasado que llevaba años enterrado.
Además, la creciente complicidad entre Manuel y Julieta continúa despertando inquietud, mientras Leocadia vuelve a perder influencia dentro de la familia.
María da a luz y el palacio celebra la llegada de la niña
La mayor alegría de la semana llega con el nacimiento de la hija de María Fernández. Después de un parto complicado en plena carretera, Alonso consigue ayudarla a traer al mundo a la pequeña antes de regresar al palacio junto a Manuel.
La llegada de María con la niña provoca una gran emoción entre el servicio y la familia. Carlo vive el momento con enorme ilusión y Samuel tampoco puede ocultar su felicidad, hasta el punto de que algunos llegan a bromear con que parece el verdadero padre de la criatura. Aunque en un primer momento el estado de la recién nacida genera preocupación, finalmente el doctor confirma que tanto ella como María se encuentran bien.
Manuel planta cara a Ciro y explica por fin su decisión
La cesión de parte de la empresa sigue generando incomprensión dentro de la familia. Curro y Alonso no entienden por qué Manuel ha entregado acciones a Ciro, pero él acaba explicando que su único objetivo era preservar la paz familiar y evitar que el conflicto siguiera creciendo.
Aun así, Manuel decide poner límites. Cansado de las exigencias de su primo, le lanza un ultimátum muy claro: acepta quedarse únicamente con el cinco por ciento de la empresa o perderá cualquier derecho sobre ella. Julieta tampoco oculta su decepción y reprocha a su marido haberse aprovechado de la generosidad de Manuel.
Adriano rompe con Martina y su relación llega al límite
La culpa termina pesando demasiado sobre Adriano. Convencido de que seguir viendo a Martina solo aumentará el riesgo de ser descubiertos, decide poner fin a la relación pese a seguir profundamente enamorado de ella.
La ruptura deja destrozada a Martina, que además continúa acumulando problemas con Jacobo. La convivencia entre ambos es cada vez más difícil y las discusiones se repiten constantemente, dejando claro que su compromiso atraviesa uno de sus peores momentos.
Mientras tanto, Adriano continúa intentando descubrir quién los vio besarse y llega incluso a sospechar de Leocadia, convencido de que puede esconder la clave de todos sus problemas.
Máximo de Buenaventura llega al palacio y Petra revive su pasado
La esperada visita de Máximo de Buenaventura se convierte en uno de los grandes acontecimientos de la semana. La familia recuerda con cariño al conocido como “tío Max”, aunque sus innumerables exigencias ponen al servicio contra las cuerdas incluso antes de su llegada.
Sin embargo, quien más inquieta se muestra es Petra. Su insistencia por saber si el diplomático viajará acompañado despierta las sospechas de Teresa y Cristóbal. Poco después se descubre el verdadero motivo de su nerviosismo: la hermana de Petra, Tomasa, trabaja para Máximo y ambas llevan quince años sin verse.
Curro y Ángela disfrutan de un respiro mientras Leocadia busca recuperar terreno
La visita de Máximo permite que Curro y Ángela respiren con algo más de tranquilidad, ya que toda la atención del palacio se centra en el ilustre invitado y deja en un segundo plano sus propios planes de futuro.
Leocadia, mientras tanto, intenta recuperar el control proponiendo a Ángela un viaje solo para las dos. Sin embargo, la joven interpreta rápidamente las verdaderas intenciones de su madre y sospecha que solo pretende convencerla una vez más para que cambie de opinión respecto a Curro.
Manuel y Julieta siguen acercándose
La complicidad entre Manuel y Julieta continúa creciendo de forma evidente. Ambos comparten conversaciones cada vez más íntimas y Manuel termina confesándole el verdadero motivo por el que decidió ceder parte de su empresa a Ciro, algo que sigue ocultando al resto de la familia.
Julieta comprende perfectamente sus razones, mientras la distancia emocional con Ciro aumenta cada día. La situación deja claro que la conexión entre ambos sigue fortaleciéndose y amenaza con convertirse en uno de los conflictos sentimentales más importantes del palacio.
