Resumen del último capítulo de ‘Sueños de libertad’: Inseguridades y tensiones
La inseguridad florece en el matrimonio de Begoña: “¿Jesús, echas de menos a Clotilde?”
Las preguntas de Julia sobre su fallecida madre han llegado hasta el fondo del corazón de Begoña. La enfermera, no está pasando su mejor momento en la relación debido a las malas contestaciones y desprecios de su marido, por lo que cada día confía menos en el hombre que tiene al lado.
Aunque Begoña trate de disimular, no puede ocultar sus sentimientos y dudas a Jesús. Con temor, le pregunta cómo fue su vida con su primera mujer, pensando que igual anhela todo lo que pasaron. Siente que nunca va a poder llegar al nivel en el que estaba Clotilde.
Sin embargo, Jesús tranquiliza dulcemente a su esposa, quitando cualquier pequeña duda que pudiese haber en ella: “Cuando te conocí fue como si la luz llegase a mi vida” , dice besándola cariñosamente.
Pero Begoña no se fía: ayer Jesús llegó muy tarde a la habitación. Titubeando, Jesús afirma que se quedó trabajando hasta tarde. Y aunque Begoña quiera creerle, sabe que no es verdad todo lo que sale por su boca. ¿Conseguirá descubrir lo que oculta su esposo? ¿Qué estará tramando Jesús? ¿Qué hacía en el desván mirando el cuadro de Clotilde?
Begoña trata de empeñar una joya... ¡Pero se la acaban robando!
Begoña necesita dinero para pagarle una nueva clínica a su tía, y, como única opción, ha recurrido a una casa de empeños. ¡Jesús no le da más dinero aunque sea suyo! ¡Él lleva sus cuentas!
“Nadie nos molestará”, le ha asegurado el director de la casa de empeños, cuando se ha dado cuenta de su nerviosismo. Begoña pertenece a una familia muy conocida y no quiere que nadie le reconozca.
Begoña le ha enseñado el brazalete que Jesús le regaló cuando se prometieron y la cifra que le ha ofrecido el hombre era tan baja que la mujer se ha quedado en shock. ¡El brazalete vale cuatro veces más!
Esa cantidad no es suficiente y, dado que el hombre no ha mostrado ningún tipo de compasión, ha rechazado la oferta.
A pesar de sus palabras, el señor Barrios se ha quedado encantado con la joya y, cuando la mujer se ha ido, le ha hecho una señal a su secuaz. ¡Le ha seguido y le ha robado el bolso con el brazalete dentro! ¿Conseguirá recuperarla? ¿Qué pasará?
Damián invita a Luis a cenar, pero él pone una condición: ¡O van todos los Merino o ninguno!
Damián está convencido de que el nuevo perfume va a ser todo un éxito y es, en gran parte, gracias a Luis, su sobrino y perfumista de la fábrica: “Tu padre estaría muy orgulloso de ti”.
Como agradecimiento, Damián ha invitado a Luis a la cena familiar que celebrará para darle la bienvenida a la familia a María, la novia de Andrés, pero no irá ninguno más de los Merino. ¡Qué decepción!
Si no va ninguno de su familia, Luis tampoco irá. El joven entiende que Jesús siga dolido por los actos de Valentín, pero le ha recordado a Damián que ahora está muy lejos. “Hemos pagado bastante por él”
Luis ha conseguido hacer reflexionar a Damián y ha invitado a todos los Merino a la cena. ¡Es hora de que las cosas cambien! "Quiero a toda la familia unida", ha afirmado el patriarca.
Damián ha decidido que serán sus invitados de honor y que, por supuesto, Digna no será la cocinera esa noche. ¿Cómo se tomará Jesús los cambios?
La esperanza de Luis para que los Merino y los de la Reina firmen la paz: “No lo veamos como una afrenta, es una oportunidad”
Luis consigue reunir a su familia en casa, trae buenas noticias y no puede esperar ni un minuto en contarles qué ha pasado.
El nuevo perfume lo tiene todo para ser un éxito, y todo es gracias a Luis: “Va a ser el producto estrella para relanzar la marca de la Reina”, anuncia un Luis muy ilusionado. Además, Damián ha invitado a toda la familia Merino a una cena, cambiando los planes que tenía en un primer momento.
Luis ha convencido a Damián para que estén todos invitados, y considera que esa cena es el primer paso para recuperar su sitio en la familia y en la empresa: “No lo veamos como una afrenta, sino como una oportunidad”, dice Luis ante las dudas de Joaquín.
Su hermano acepta, casi a regañadientes y todavía dubitativo, mientras que su madre se muestra muy sorprendida por la decisión de Damián: “Los Merino ocuparemos el lugar que merecemos en esa mesa”, le asegura Luis. ¿Cómo será la cena entre los Merino y los de la Reina?
Jesús se enfrenta a Damián al descubrir que cenarán con los Merino: “O mi familia o ellos, pero todos en la misma mesa no”
Damián tenía pensado celebrar una cena por la llegada de María y había invitado a Luis por el éxito de su perfume, pero el Merino exigió que o iba toda su familia o ninguno, a lo que Damián accedió sin ningún problema.
Este cambio de planes enfurece a Jesús: no está dispuesto a compartir la mesa con los Merino. “¿De verdad cree que voy a sentarme a la mesa con la familia del asesino de Clotilde?”, pregunta Jesús, muy furioso, pero Damián alega que ninguno de ellos mató a su difunta esposa.
Entonces, el hijo se muestra desafiante ante su padre: “O mi familia o ellos, pero todos en la misma mesa no”, dice tajante. Damián no va a tolerar más faltas de respeto, ni permitirá que nadie le diga qué puede hacer en su casa y con su familia.
Jesús se marcha del despacho sin abrir la boca, dejando en el aire la pelea con su padre. ¿Accederá a cenar junto a los Merino?
La tensión sale a la luz entre Begoña y Andrés... ¡Están a punto de besarse!
Andrés cita a Begoña en la calle, “¿a qué viene tanto misterio?”, le pregunta la mujer de su hermano. Andrés la sorprende entregándole su brazalete extraviado, “más vale que lo guardes y sujeta bien el bolso”, le advierte su cuñado.
Begoña se muestra emocionada y no sabe cómo agradecérselo a Andrés. El joven de la Reine le da un aviso, “si luego tienes que empeñarlo, no recurras a Barrios”. Andrés hace entrever la relación que guarda con el robo. ¡Begoña intentó empeñar su brazalete de compromiso y se lo robaron! Pero Andrés ha sido su héroe y se ha enfrentado a los ladrones para recuperarlo. La mujer de Jesús puede estar tranquila.
Begoña sigue angustiada por la situación financiera y agradece el apoyo de Andrés que se ofrece a ayudarla en lo que necesite.
Mientras charlan en la calle, aparece a lo lejos, Gema, un momento en el que Andrés decide tirar de Begoña y esconderla junto a él. ¡La empleada del hogar no puede verles allí o sospechará!
En ese momento, escondidos en un portal, ambos se miran y.... ¡La química entre ellos es inmensa con sus cuerpos pegados el uno al otro! ¿Se besarán?
