Presentadoras que saltan de los platós a la ficción: el fenómeno que vuelve con fuerza gracias a ‘Las hijas de la criada’
El estreno de ‘Las hijas de la criada’ este domingo en Atresplayer vuelve a poner sobre la mesa un fenómeno curioso pero cada vez más asentado: el de las presentadoras y periodistas que encuentran en la literatura un segundo espacio creativo… y que, tiempo después, ven cómo sus novelas dan el salto a la televisión.
El caso de Sonsoles Ónega es, quizá, el más evidente y simbólico de esta tendencia reciente, porque su nueva serie llega en el mejor momento de su carrera, respaldada por el éxito literario y por la enorme visibilidad que tiene cada tarde en Antena 3.
Basada en el libro con el que ganó el Premio Planeta, ‘Las hijas de la criada’ se sumerge en un drama de época ambientado en la Galicia de 1900, donde dos niñas nacidas el mismo día —una hija de una criada y otra de la familia poderosa del pazo— quedan marcadas por una venganza que alterará sus destinos.
La adaptación respeta ese tono de saga familiar intensa, llena de amores imposibles, traiciones, secretos y luchas de poder, con un reparto encabezado por Verónica Sánchez, Carlota Baró y Alain Hernández. Tras su preestreno en Atresplayer, llegará al prime time de Antena 3, apuntando a convertirse en uno de los grandes títulos de la temporada.
Lo interesante de este caso es que Sonsoles no es ni la primera ni la única. Antes que ella, otras periodistas también exploraron la escritura con ambiciones narrativas que acabaron cristalizando en televisión. Una de las pioneras fue Nieves Herrero, cuya novela ‘Lo que escondían sus ojos’ dio pie a una miniserie en 2016.
La historia —centrada en un romance prohibido en la España de los años cuarenta— llegó al prime time con Blanca Suárez y Rubén Cortada al frente, dejando claro que el público estaba dispuesto a abrazar historias escritas por rostros conocidos del medio.
La lista continúa con Sandra Barneda, que en 2024 vio cómo su obra ‘La tierra de las mujeres’ se transformaba en la serie ‘Tierra de mujeres’. La producción apostó por un enfoque diferente al del libro, pero mantuvo la esencia emocional de su relato y logró atraer miradas gracias a un reparto de peso liderado por Eva Longoria y Carmen Maura. Un paso llamativo, además, porque se produjo fuera del grupo televisivo donde Barneda desarrolla su carrera como presentadora.
También se pueden sumar otros casos más singulares, como el de Juan Gómez-Jurado, periodista de formación y rostro televisivo ocasional cuya saga literaria terminó convertida en una de las series españolas más comentadas de los últimos años. O el de Juan del Val, que ha ido vendiendo derechos de varias de sus novelas para nuevas adaptaciones, aunque aún sin fecha definitiva de rodaje.
Lo que une a todas estas creadoras y creadores —más allá de la televisión— es la capacidad de generar historias con fuerza suficiente para cruzar al audiovisual. Y lo cierto es que el público parece responder bien a estos proyectos: mezclan la familiaridad del rostro televisivo con la potencia narrativa de mundos que, aunque nacen en el papel, encuentran en la pantalla una segunda vida.
Con ‘Las hijas de la criada’, Atresmedia vuelve a apostar por un modelo que ya le ha dado buenos resultados: literatura de autoras reconocibles, tramas con identidad propia y la capacidad de crecer en dos ventanas, la plataforma y la emisión en abierto. No sería extraño que, si la serie funciona, este camino siga expandiéndose en los próximos años. Al fin y al cabo, el vínculo entre televisión y novela parece más vivo que nunca.
