Alicia celebra su primera comunión. Día de fiesta. Alegría. Toda la familia junta. Fotos. Abrazos. Besos. Todo se trunca. Desgracia. Angustia. Alicia desaparece. ¿El culpable? Uno de los invitados a la ceremonia y, por tanto, familia de la pequeña de siete años. Si supieses que el culpable está en tu familia, ¿de quien desconfiarías?

No es una nueva versión del Cluedo. Es el punto de partida de Bajo sospecha, el nuevo proyecto de ficción en el que trabajan Antena 3 y Bambú desde noviembre y que cuenta con el visto bueno definitivo para empezar a grabar. De hecho, el rodaje está previsto para junio.

La trama se desarrolla en el pueblo donde viven Alicia y su familia. Tras la desaparición de la niña, la policía comienza su búsqueda. Decide infiltrar a dos agentes en el entorno de los Vega: Laura y Víctor. Ambos deberán hacerse pasar por matrimonio, y se infiltran en el pueblo como profesora y camarero con el objetivo de acercarse a la familia y el resto de sospechosos.

«Nos gustaba mucho la idea de que dos policías tuvieran que infiltrarse en un pueblo, no en una célula terrorista o en un comando, sino en un pueblo, para conocer a una familia y tratar de resolver una desaparición. Con el problema que supone empatizar con aquellos que son sospechosos«, explica Ramón Campos, productor ejecutivo y uno de los responsables de Bambú. «Se trata de dos policías que no se conocen, no saben nada el uno del otro, y de un día para otro tienen que simular ser pareja». Campos firmó la serie de TVE Desaparecida, otro drama policíaco, que contó con buenas críticas por su factura.

Los dos agentes se mimetizan en el pueblo, sí, pero pronto se darán cuenta de que encontrar al culpable resultará más complicado de lo que imaginaban. La familia de la pequeña ha tejido una red de secretos difícil de desenmarañar para llegar a la verdad. Y saberla supondrá un impacto en sus vidas, pero también en la de los agentes infiltrados.

Uno de éstos últimos es el actor Yon González, que da vida al agente Víctor García, acostumbrado a la calle y a infiltrarse en ambientes peligrosos donde la droga y la violencia. Aún falta por descifrar quién será su pareja, la chica. El casting aún no se ha cerrado.

Lluís Homar es Casas, que dirige el equipo que investiga la desaparición de la pequeña Alicia Vega. Es quien toma la decisión de infiltrar a dos agentes, tras no obtener ningún resultado en las dos primeras semanas de pesquisas y para apaciguar las presiones de sus jefes. Capaz y autoritario, no acepta que se cometan errores de procedimiento que puedan dar al traste con una investigación una vez esta llegue al juzgado.

Entre los nombres confirmados para Bajo sospecha están tambiénPedro Alonso y Armando del Río. El primero encarna a Roberto, el padre de la niña, a quien el drama al que se enfrenta le supera y su fortaleza se irá agrietando poco a poco según salgan a la luz los secretos de su vida y los miembros de su familia empiecen a ser señalados como sospechosos. Del Río es Andrés, el tío de Alicia. Todos en el pueblo le señalan como culpable, ya que está enfrentado con Roberto. [Fuente: EL MUNDO]