Nominadas a los Goya 2017; ‘Un monstruo viene a verme’, abrazo a la emoción

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J. A. Bayona vuelve a utilizar ese vínculo tan especial que se genera entre una madre y un hijo para retratar la historia de su tercer largometraje. El protagonista es Connor (Lewis MacDougall), un niño de 12 años que se ve obligado a enfrentarse a uno de los momentos más duros de su vida, el de la enfermedad de su madre (Felicity Jones) que sufre cáncer. Un sinfín de miedos y preocupaciones atormetan al pequeño. El monstruo, un gigantesco ser que se le aparece cada noche a la misma hora es su único guía en el camino de oscuridad en el que Connor tiene que subsistir. El director de grandes producciones como El Orfanato o Lo Imposible vuelve a demostrar la valentía característica de sus anteriores proyectos cinematográficas para presentarnos una historia llena de enseñanzas que llegará al alma del público. El drama fantástico del cineasta catalán ha arrasado en la taquilla, convirtiéndose en la película más vista de 2016. Un monstruo viene a verme parte como la gran favorita en la 31ª edición de los Premios Goya con 12 nominaciones, entre las que se incluyen la de Mejor Película, Mejor Director, Guion Adaptado, multitud de categorías técnicas y Mejor Actriz de Reparto para Sigourney Weaver.

Basado en el relato escrito por Patrick Ness y con idea original de Siobhan Dowd, la cinta de Bayona reflexiona con madurez sobre la pérdida y la muerte a través de un contraste de luces y sombras del joven protagonista que crece por pura obligación debido a la difícil situación que le ha tocado vivir. Sin duda, es la narración de una historia real que a muchos de nosotros nos toca muy de cerca pero que parece menos doloroso y cruel precisamente por su tratamiento. Pues parece que esa crueldad vital se hace más llevadera gracias a la fantasía y a las animaciones que complementan con maestría la emoción y el realismo de Un monstruo viene a verme. Las magníficas técnicas de animación nos transportan a un cuento fantástico con tintes de realismo pero con la particularidad de suavizar el dolor y el sufrimiento de Connor. La obra cinematográfica de Bayona nos muestra el transcurrir de la vida, aunque duela. A veces las cosas no son como nosotros queremos, por lo que tenemos que aprender a valorar los regalos y las oportunidades que nos brinda la vida. La mayor enseñanza que nos dedica la película es ser conscientes de que la verdad nos hace libres. A pesar de que cueste reconocerlo, la verdad es la única forma de libertad. Y hay que aprender a vivir con ella. Por otro lado, el trío o cuarteto actoral – si tenemos en cuenta al monstruo – del que se compone la historia es sobresaliente. El monstruo toma forma en todo su esplendor con la voz y los movimientos de Liam Neeson. Weaver conquista el corazón de los espectadores con su soberbia actuación de una abuela rígida que sufre para sus adentros. Felicity Jones es la joven madre enferma que consigue transmitir la alegría y el entusiasmo al recibir el caluroso abrazo de su hijo. Y por último, la gran revelación de la película es Lewis MacDougall que se pone en la piel de un niño que es fuerte y vulnerable, al mismo tiempo. El joven actor es la verdad y la emoción del tercer largometraje que supone el cierre de la trilogía de J. A. Bayona.

Hoy se celebra la gran noche de los Premios Goya y todo hace augurar que la sensible y apasionante historia de Un monstruo viene a verme va a dar muchas alegrías al equipo porque son un ejemplo de que el cine emociona y entretiene a partes iguales.