Nominadas a los Goya 2017: ‘Julieta’, la evocación al silencio

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Julieta, la última obra cinematográfica de Pedro Almódovar es una de las más dramáticas del director manchego hasta la fecha. El cineasta regresa al universo femenino y al drama. A diferencia de sus películas anteriores, en Julieta abandona completamente ese tono de humor y nos ofrece un ejercicio de contención y dureza a través de una historia que no se averguenza de llegar a los límites del melodrama. Basada en los relatos Destino, Pronto y Silencio de la Premio Nobel de Literatura, Alice Munro, se trata de un relato que habla del dolor, la culpa, y la pérdida en la vida de tres mujeres. Cuando la protagonista que da comienzo a este largometraje está a punto de abandonar Madrid y emprender una nueva vida en Portugal se encuentra con una vieja amiga de su hija Antía, de la que no sabe nada desde hace años. Bea le cuenta que Antía vive en Italia y tiene 3 hijos. Tras la inesperada noticia, Julieta decide cancelar el viaje que tenía previsto y es entonces cuando escribe la historia de su hija, desde aquel día en que conoció a su padre en un tren. La elegida para representar a España en los Oscar, competirá en la gran noche de los Goya en la categoría de Mejor Película junto con otras grandes producciones: El hombre de las mil caras, Tarde para la ira, Que Dios nos perdone y Un monstruo viene a verme.

El título más acertado para el filme hubiera sido Silencio, pues es lo primero que llena la sala de cine nada más empezar la proyección. De hecho, Julieta iba a llamarse inicialmente Silencio pero cambió su nombre por el de su protagonista femenina para no generar equívocos con la película de Martin Scorsese. Sin embargo, la obra almodovariana sugiere y evoca silencio hasta el final. Es de esas películas a las que necesitas darle varias vueltas en tu cabeza para comprender el mensaje que transmite y su enseñanza. Es una película que necesita reposar tras haberse desnudado en cuerpo y alma. Es un bofetón emocional en toda regla que anhelas con cariño una vez has  pasado el mal trago inicial. El espectador perderá la vergüenza de llorar en público y este drama será un catalizador de nuestras emociones, con el que nos veremos reflejados en nuestras propias tristezas. Julieta quizá sea una de las películas más distintas de Almódovar en la forma, pero, que mantiene su esencia en el fondo. Adriana Ugarte y Emma Suárez comparten la soberbia interpretación de una Julieta frágil y luchadora. Ambas unen sus fuerzas interpretativas para construir el alma de un personaje de gran complejidad. Por otro lado, los secundarios como Daniel Grao, Inma Cuesta, Michelle Jenner o Nathalie Poza inundan de riqueza y frescura actoral el intenso y potente largometraje de Almodóvar.

A pesar de las críticas y las polémicas, Almódovar ha conseguido que su Julieta se haga un hueco en los premios de la Academia por el melodrama construido que propone al espectador y la intensidad emocional de una película que, sin serlo, es más almodovariana que ninguna.