viernes, abril 19, 2024
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‘No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas’ o… cuando hacer planes no sirve para nada

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Sara es una chica a quien la vida no ha tratado como ella pensaba que haría. No se ha casado y formado una familia con el chico soñado, su novio se ha ido a París un año por motivos laborales, y su tienda de plumas en el centro de Madrid no marcha nada boyante que digamos.

En medio de tanto revés del destino, su hermana de diecinueve años decide irse a vivir con ella, puesto que ha decidido casarse con el chico por el que Sara suspiraba en el instituto, que resulta que ahora es un cantante famoso, rey entre señoritas y señoras. Para colmo, la madre de Sara ha puesto los cuernos al padre y éste, despechado, se marcha a vivir con sus hijas. Encima, el novio de Sara vuelve de visita a Madrid tras un año ausente, acompañado de un amigo noruego que también necesita alojamiento. Sara tendrá que lidiar con una casa llena de gente dispar y variopinta sin perder de vista una vida que, aparentemente, no va ni hacia adelante ni hacia atrás.

Esta historia va de cómo nuestros planes no salen como esperábamos cuando en la adolescencia íbamos a comernos el mundo. Es lícito por eso, años después, sentirse gilipollas, como Sara. Pero gilipollas o no, lo cierto es que la chica no parece tener las riendas de su vida; es una persona planificadora que observa con desdén cómo sus expectativas de vida se desvanecen a su alrededor. La película se suma a esa ola de películas españolas que tratan la desorientación de la generación que nació sin Internet y vivió el nacimiento y auge de las redes sociales, una generación cuyos planes, para bien o para mal, no salieron acorde a sus expectativas. Sara persigue con ahínco formar una familia y dedicarse a su negocio de plumas soñado, pero el mundo cambia y ella lucha en vano por que eso no ocurra.

Verónica Echegui compone un personaje interesante, divertido, lleno de preguntas, de vitalidad y a la vez de desesperanza. Demuestra una vis cómica muy potente, y de verdad, cuesta creer que esta chica fuese aquella Juani de Bigas Luna. Es el pilar maestro de la película, aderezado por los demás personajes, que cumplen perfectamente su cometido manteniendo en pie el desastre de vida de la protagonista. Todos pululan de acá para allá de forma caótica, como la comedia manda en estos casos, y aunque no posean cambios profundos en su esencia, están en todo momento al servicio de una narración perfectamente orientada.

La directora María Ripoll ha realizado un trabajo de dirección limpio, sin fisuras, cómoda en la comedia, sabiendo encajar los gags, el absurdo y los sentimientos, sin buscar moralizar con su mensaje, y aunque tiene sus partes “pastelosas”, no profundiza en el falso romanticismo ni se recrea en sentimientos forzados. De hecho, la mayor cualidad de “No culpes al karma…” es esa frescura, esa naturalidad que pocas veces se muestra en comedias románticas. Presenta detalles que el espectador agradece, como que Sara y su novio disfruten haciendo el tonto y sean torpes en sus momentos más tiernos, y a la vez, que tengan las conversaciones más trascendentales en situaciones esperpénticas. Ese tipo de juegos enriquecen la historia y los personajes, desmarcándose del romanticismo y la tragedia más típicos, haciendo que el espectador sienta coherente y cercano lo que está viendo, y encima se eche unas risas. Teniendo un guión claro y bien construido, se demuestra aquí que no hace falta subrayar siempre el contexto para explicar el momento.

De acuerdo, no será un clásico del cine, pero ni falta que le hace porque cumple con su cometido: ser una película divertida y distendida que muestra el momento actual de esa generación que se enfrenta a sus sueños frustrados y que, obligatoriamente, tienen que reciclar para no desesperarse al afrontar el abismo de la incertidumbre. Y además, nos ayuda a plantearnos si realmente merece la pena hoy en día hacer planes a largo plazo. A saber qué nos prepara el karma.

Ficha de la película:

Dirección: María Ripoll.
Guión: Carlos Montero y Breixo Corral. Novela de Laura Norton.
Reparto: Verónica Echegui, Álex García, David Verdaguer, Alba Galocha, Cecilia Freire, Elvira Mínguez, Jordi Sánchez.
Fotografía: Pau Castejón.
Música: Simon Smith.
Productora: Zeta Cinema.