“Me dio un ataque de ansiedad”: Mina El Hammani recuerda sus inicios en ‘El príncipe’
La noche de este lunes en El Faro tuvo un nombre propio: Mina El Hammani.

La intérprete madrileña, conocida mundialmente por dar vida a Nadia Shanaa en ‘Élite’, conversó con Mara Torres en una charla honesta, luminosa y llena de matices sobre los miedos, las renuncias y los aprendizajes que han marcado su trayectoria. Un recorrido que empezó mucho antes de la fama internacional y que, como ella misma reconoce, no siempre ha sido sencillo, aunque sí profundamente revelador.
Desde sus inicios en ‘El Príncipe’, Mina recuerda el vértigo de comunicar en casa que aparecía en televisión. “Me daba mucho respeto y mucho miedo”, confesó, señalando que en aquel momento aún no sabía cómo trasladar a sus padres lo que significaba para ella actuar.
El golpe llegó cuando, en el tráiler de Telecinco, la primera imagen era un beso de Nur, su personaje. Aquella exposición repentina la desbordó: “Me dio un ataque de ansiedad y llamé a mi madre”. La respuesta que recibió aún la emociona: una comprensión absoluta. “Muy bien, hija, muy bien”, le dijo su madre, abriéndole un camino de apoyo que todavía hoy agradece.
Su vocación, sin embargo, nació mucho antes. De niña quiso participar en ‘Ana y los 7’, pese a no entender del todo qué era un casting. “No sé qué es, pero sí”, recuerda entre risas. Aquella fue su primera toma de contacto con un oficio que le permitiría, según explica, “contar historias y vivir en otros lugares”. Un deseo que prendió muy temprano y que ya no la abandonó.
La actriz también habló sin filtros del parón laboral tras ‘El Príncipe’, una etapa que vivió trabajando en bares y tiendas sin contárselo a sus padres para no preocuparlos. “Para mí no era un fracaso, pero ¿cómo lo recibe un padre o una madre?”, admite.
Ese periodo —que hoy valora incluso más que algunos éxitos— le enseñó paciencia, humildad y una verdad que repite como mantra: “Esto es temporal”. Aquella experiencia, dice, también enriqueció su trabajo actoral: de sus meses como camarera nació parte del carácter de Salima, su personaje en ‘Servir y proteger’.
Con ‘Élite’ llegó el salto global… y también una sombra inesperada. La fama le produjo una ansiedad profunda, hasta el punto de dejar de salir de casa y evitar el metro. “Soy bastante vergonzosa, me gustan los círculos íntimos. Ser el centro de atención entre gente que no te conoce me generaba angustia”, explicó. Aquella etapa la afrontó con terapia y con una claridad que hoy la define: la fama no era su objetivo. Jamás lo fue. “Ni siquiera la validé”, enfatizó.
A lo largo de la conversación, Mina mostró una madurez que solo se consigue a base de golpes, silencios y pequeñas conquistas. Habló del alivio que sintió cuando sus padres vieron que podía mantenerse por sí misma; del orgullo de haber sostenido su sueño incluso en las épocas más frágiles; y del aprendizaje emocional que le dio ser observadora antes que protagonista.
La actriz cerró la entrevista con una reflexión que resume su recorrido: la importancia de confiar en el propio camino incluso cuando el mundo parece no ver nada. Su historia, contada sin adornos y con una verdad casi pudorosa, dibuja el retrato de una artista que ha crecido a la par que sus personajes… pero sin perder nunca de vista a la persona que era antes de todo.
