VISaVIS CARTELSegundaTemporada2
*No contiene spoilers – Más y mejor. Es la definición más adecuada para el primer capítulo de la segunda temporada de Vis a vis.

Más de la tensión y del ritmo de la primera temporada. Más de las tramas que atraparon a sus espectadores en la primera temporada. Más de la acción, más de los giros de guion, más de los personajes que convirtieron a esta serie en una serie distinta al resto de la ficción española el año pasado. Más de las soberbias interpretaciones de todo el elenco. Más de la crueldad, humanidad y realismo… Más, en definitiva, de todo el conjunto que marcó, en mi opinión, un antes y un después en la ficción televisiva de este país (junto a El Ministerio del tiempo).

Mejor. Porque se basa en la idea de no defraudar y su mayor objetivo es superarse. Porque lo que se busca no es alargar las tramas por dilatar la serie y se cambian a mitad de la segunda temporada finalizando las historias cuando ya no dan más de sí. Porque se incorporan escenarios y personajes con un sentido y un fin. Todo ello dirigido a aumentar aún más la calidad, a mejorar si es posible. Y esto, sin duda, lo premiarán los espectadores.

Otro de los grandes avales de esta serie en general, y en particular de este capítulo, es la estética; digna de cualquier película. Sus planos, sus colores, su fotografía,… hacen que el público se traslade desde el salón de su casa hasta la sala de un cine.

Otra clave de la serie, que una vez más se ve reflejada en este capítulo, es el magnífico y cuidado guion. Cada personaje, cada trama,… está muy meditado para que todo encaje en este fabuloso puzle que es Vis a Vis. Podemos añadir que esta temporada es más coral, y cada personaje cobra una mayor importancia respecto a la anterior.

Esta serie, en los anteriores capítulos tenía intriga, suspense, acción,… Y en esta temporada, además, se han incluido pinceladas de humor negro, toques frescos que en algunos momentos hacen que el público se relaje y que todavía enriquecen más Vis a vis.

En definitiva: una mezcla perfecta.