María León desvela las sombras de sus inicios en ‘Hospital central’
María León visitó el plató de ‘Al cielo con ella’, el late night feminista de La 2 conducido por Henar Álvarez, en una entrega doble emitida este sábado en RTVE Play y televisión lineal.
En una conversación que fue mucho más allá de la promoción habitual, la actriz sevillana se abrió en canal sobre sus comienzos, las dificultades del oficio y una experiencia profesional que aún le pesa.
La actriz, que se encuentra inmersa en la promoción de ‘Casa de muñecas’, la célebre obra de Ibsen que estrenará el 16 de mayo en el Teatro Fernán Gómez bajo la dirección de Lautaro Perotti, compartió cómo abandonó su pasión inicial por el baile para entregarse a la interpretación.
Fue una charla cálida, alejada del tono promocional, donde León repasó su trayectoria desde que debutó en televisión en ‘SMS’, la serie juvenil de laSexta que marcó su arranque como Leti en casi un centenar de capítulos.
Después de aquella experiencia, la actriz encadenó pequeñas apariciones en distintas ficciones, incluida ‘Hospital Central’, donde vivió uno de sus momentos más surrealistas.
“Recuerdo el capítulo 200 de Hospital Central. No sé cuánto duró esa serie. Pero recuerdo que me llevaron para hacer de la novia de uno de los médicos guapos que acababa de llegar. En ese momento, a mí no me conocía nadie. Recuerdo que me pusieron una minifalda. En verdad, me vistieron como a una prostituta, no entendía nada. Lo tengo que reconocer. Tenía 20 años y tuve que llevar una minifalda que era demasiado corta para decir sólo una frase”, relató con sinceridad.
Pese a todo, regresó para una segunda intervención en la misma serie, donde dejó una de las frases que aún recuerda con más cariño: “Salíamos de una boda y todos los médicos salieron disparados para hacerse cargo de las víctimas del accidente. Y ella le decía al novio: ‘¿Pero no hay más médicos en España?’”.
Sin embargo, el momento más revelador de la noche llegó cuando se refirió a su trabajo en la película ‘Rey gitano’, dirigida por Juanma Bajo Ulloa. Pese a que el reparto incluía a nombres tan respetados como Charo López, Rosa María Sardá o Javier Bardem, lo que podría haber sido un sueño acabó convirtiéndose en una pesadilla. “Recuerdo que me llamó y me impresionó cuando me dijo que tenía un elenco femenino increíble: Charo López, Rosa María Sardá, Bardem… Yo pensaba que iba a ser un honor trabajar con ellas”, explicó.
Pero la ilusión se desvaneció al comenzar el rodaje: “El personaje era muy plano, tenía más culo que cara, sin mucha opinión. Y aunque tenía compañeros maravillosos y viví momentos preciosos, especialmente con Rosa María Sardá, la experiencia en general fue muy difícil por la actitud del director”.
La actriz no dudó en criticar abiertamente la forma de trabajar de Juanma Bajo Ulloa: “No me gustó nada la manera en la que este hombre dirigió la película. Podrás ser un genio, pero sin la genialidad de los demás no eres nadie. A Rosa María, que era una señora, una profesional con mayúsculas, la amo… no se la podía tratar como él la trató, que no le llega ni al tobillo. Fue el miedo el que le comió, y por eso adquirió un personaje de superioridad. Y Rosa, que era una gran profesional, que amaba su profesión, por respeto al equipo hacía lo que tenía que hacer, pero no era justo tener que aguantar las malas maneras”.
Ese fue, precisamente, el motivo por el que nunca quiso ver el resultado final. “Me bastó con vivir la experiencia”, afirmó. Sin embargo, dejó claro que su amor por la interpretación sigue intacto. “A mí me gusta el proceso, el resultado es otra historia”, concluyó.
