Las series españolas que explican la evolución televisiva de Natalia de Molina
La llegada de Natalia de Molina a ‘Marbella’ marca un antes y un después en la evolución de la serie.
Su incorporación en la segunda temporada, titulada 'Marbella. Expediente judicial', no es solo un fichaje de prestigio, sino un movimiento narrativo que endurece el relato y eleva la tensión dramática en una ficción ya marcada por la corrupción y el crimen organizado.
En esta nueva etapa, Natalia de Molina interpreta a Carmen Leal, una fiscal antidroga que llega a la Costa del Sol con una idea muy clara: no se puede combatir el narcotráfico sin desmontar antes el sistema que lo protege.
Su personaje se mueve en un terreno incómodo, enfrentándose no solo a los clanes criminales, sino también a las zonas grises del poder institucional, donde la ley se retuerce y la justicia suele llegar tarde.
Desde sus primeros pasos en formatos digitales hasta convertirse en un rostro clave del thriller televisivo actual, la trayectoria de Natalia de Molina en series españolas dibuja un recorrido coherente, valiente y muy poco acomodaticio.
Estos son todos los títulos de ficción televisiva en los que ha participado, ordenados cronológicamente y con contexto para entender el peso real de cada uno en su carrera.
Su debut llegó con 'El gran día de los feos' (2013), una webserie pionera pensada para móviles y difundida online. En esta sátira de humor negro ambientada en un futuro distópico dominado por cánones de belleza extremos, De Molina interpretó a Sheila en un papel secundario, pero ya dentro de una propuesta arriesgada y poco convencional para la época. Fue una primera toma de contacto con la ficción seriada alejada de los circuitos tradicionales.
El salto decisivo se produjo con 'Bajo sospecha' (2015), el thriller policial de Antena 3 que la situó en el mapa televisivo. Durante la primera temporada dio vida a Leticia “Leti” Rodríguez, una enfermera clave en la investigación central. Su personaje fue uno de los ejes emocionales de la trama, y su trabajo supuso su primer gran reconocimiento en una serie nacional en prime time.
En 2016 mostró su vis cómica en 'Web therapy', adaptación española de la serie creada por Lisa Kudrow. Emitida en Movistar+ y protagonizada por Eva Hache, De Molina apareció en tres episodios como María del Mar, una de las pacientes más singulares de la peculiar terapeuta online. Un papel breve, pero muy eficaz dentro de un formato corto y experimental.
Ese mismo año se sumó al fenómeno 'Paquita salas' (2016) con un cameo interpretándose a sí misma. Su aparición en la primera temporada, estrenada originalmente en Flooxer, la integró en el juego meta de la serie y en su ya célebre galería de rostros conocidos del sector audiovisual.
También en 2016 llegó 'El antivlog' (2016–2017), una webserie creada por su hermana Celia de Molina. Aquí Natalia fue coprotagonista, encarnando una versión ficticia de sí misma en un falso videoblog que ironizaba sobre el universo influencer. El proyecto, emitido online y más tarde disponible en Filmin, destacó por su humor absurdo y mirada autoconsciente.
En 'La luz de la esperanza' (2017), conocida en catalán como La llum d’Elna, asumió un papel protagonista en este telefilme histórico ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Interpretó a Carmen, una joven republicana implicada en el rescate de bebés en una maternidad francesa. Una interpretación intensa y contenida en una producción basada en hechos reales.
Ese mismo año apareció en 'El fin de la comedia' (2017), la serie semi-autobiográfica de Ignatius Farray. En la segunda temporada realizó un cameo como ella misma, reforzando el tono meta y la mezcla de comedia incómoda y melancolía que define la ficción.
En 2018 participó en 'La catedral del mar', una de las grandes superproducciones históricas de la televisión española. De Molina interpretó a Francesca Esteve en su juventud, la madre del protagonista, en dos episodios. Aunque su presencia fue breve, ayudó a construir el trasfondo dramático inicial del relato medieval.
Su regreso a un registro más contemporáneo llegó con 'Foodie love' (2019), la miniserie romántica de Isabel Coixet para HBO. En ella realizó una aparición especial, compartiendo escenas con Laia Costa y Guillermo Pfening, dentro de una ficción delicada donde el amor y la gastronomía se entrelazan.
Uno de sus trabajos más celebrados llegó con 'Fácil' (2022), producción de Movistar Plus+ en la que fue protagonista absoluta. Interpretó a Marga, una de las cuatro mujeres con discapacidad intelectual que deciden vivir de forma independiente. La serie fue aplaudida por su enfoque honesto y humano, y la actuación de De Molina destacó por su sensibilidad, humor y ausencia total de condescendencia.

En 'Mano de hierro' (2024) dio un nuevo giro hacia el thriller criminal, integrándose en el reparto principal de la serie de Netflix producida por The Mediapro Studio. Como Rocío Manchado, hija del personaje de Eduard Fernández, aportó complejidad emocional a una historia marcada por el poder, la violencia y las lealtades familiares.
Ese registro más extremo se mantuvo en 'Superestar' (2025), miniserie biográfica de humor negro creada por Nacho Vigalondo. De Molina interpretó a Loly Álvarez, una cantante secundaria dentro del delirante retrato del fenómeno Tamara/Yurena. Su trabajo destacó por equilibrar lo grotesco con una inesperada humanidad.
De las webseries experimentales al thriller adulto de plataforma, la carrera televisiva de Natalia de Molina refleja una apuesta constante por personajes incómodos, formatos poco evidentes y relatos con aristas. Una evolución coherente que explica por qué hoy es uno de los nombres más respetados de la ficción española.
