‘La promesa’ (Mejores momentos): Todo con Jana
Jana y Manuel no pueden huir
Jana está encerrada en el estudio porque todos han descubierto su relación con Manuel. El joven le confiesa: "Estoy dispuesto a renunciar al título si eso me impide estar contigo".
"Yo no quiero que tú renuncies a nada por mí", dice la doncella. Pero Manuel tiene las ideas muy claras y le sigue expresando: "Que por fin se conozca nuestro amor me ha quitado una gran carga de encima".
Jana no está de acuerdo y le aclara con enfado: "Tu familia, tus amigos, tus conocidos no van aceptar jamás que nosotros dos estemos juntos". El hijo del marqués le responde: "Quiero a mi familia pero si me hacen elegir siempre te escogeré a ti".
La doncella le explica muy seria: "Mañana voy a volver a trabajar", a lo que su prometido le argumenta: "Ahora todo el mundo sabe que estamos comprometidos, así que no vas a tener que volver a servir".
Jana se enfada y le contesta: "¿Y qué pasa si es lo que quiero?", pero Manuel le explica que no le parece adecuado. Jana no puede más con esa situación y le reprocha: "Nadie me pregunta que es lo que quiero".
"Te entiendo pero los dos sabíamos que este momento iba a terminar llegando", expresa el joven. Jana no quiere seguir con la conversación y le pide muy emocionada: "Déjame sola".
Jana va a ser la marquesa de Luján
Jana y Manuel han decidió confesar su amor a todos los miembros de la familia Luján, ya que están reunidos en el comedor. El marqués está nervioso y dice: "A ver Manuel que tontería es esa de que quieres casarte con Jana".
"No es ninguna tontería", responde su hijo. Pero Lorenzo tampoco está de acuerdo con esa unión y comenta con desprecio: "Que es una criada".
Catalina no soporta la actitud de su tío y le reprocha: "Usted es el menos apropiado para opinar". El marqués pide que se calmen y continúa expresando: "Manuel estás confundido".
"Jana será mi mujer y como tal será la futura marquesa de Luján", dice el joven. Pero su madre se enfada y comenta: "Por encima de mi cadáver", y se levanta para reprocharle a Jana: "Es una ventajista que sólo quiere aprovecharse de ti".
Cruz mira a Jana y le pide con odio: "Largo de esta casa y no vuelvas a poner un pie aquí". Su hijo le aclara: "Si sale por esa puerta toda Andalucía sabrá esta noche lo que ha ocurrido aquí".
Alonso no quiere que discutan y expone: "Dejaremos un tiempo para que se calmen los nervios y después volveremos hablar del tema, si estáis de acuerdo", a lo que Manuel le responde: "Lo estamos".
Manuel renuncia al Marquesado
Alonso quiere tener una conversación a solas con Manuel para tratar el tema de su compromiso con Jana. "Pienso tomar mis propias decisiones y lo que quiero es casarme con Jana", dice el joven.
"El amor es mucho más que un deseo pasajero, algún día lo comprenderás", expresa el marqués. Manuel no está de acuerdo y le confiesa: "Lo que siento por Jana no es pasajero y nuestro amor no se acabará nunca, y no lo harán por mucho que usted y madre se opongan".
Su padre le explica: "Lo importante es que aún estás a tiempo de recapacitar", así que Manuel le aclara: "No hay nada ni nadie que me haga cambiar de opinión".
El marqués pierde la paciencia y le grita: "Eres el heredero del marquesado de Luján", pero Manuel le responde con enfado: "Me da exactamente igual el marquesado, me da igual La Promesa, yo nunca lo quise".
Alonso le señala mientras le expone: “Tú debes velar por nuestro legado, tú". El joven le aclara muy serio: "Pues búsquese un sustituto porque pienso renunciar al título y pienso renunciar a mi apellido si eso me impide estar con Jana".
Nada ha cambiado entre Jana y Manuel
Manuel le confiesa a Jana: "Lo paso muy mal cuando estamos enfadados", la joven le responde: "Y yo también". El hijo del marqués le continúa expresando: “Si te he llamado a llamar es porque queríamos que hiciésemos las paces".
"Qué nos ha pasado Manuel, porque es como si todo se hubiese torcido en dos días", dice la doncella muy seria. Manuel se acerca a ella y le explica: "Todo no se ha torcido tú y yo nos seguimos queriendo y eso no ha cambiado".
Jana le comenta: "No eso no ha cambiado", y le pregunta: "¿Qué vamos hacer?". El joven le confiesa: "Verás mi padre me pidió unos días para pensar pero de mañana no pasa, iré a verle y le diré cómo están las cosas".
La doncella le pregunta: "¿Y cómo están las cosas?", a lo que el hijo del marqués le responde con ilusión: "Voy a casarme contigo Jana Expósito, digan lo que digan y se pongan como se pongan, y tú lo sabes perfectamente". ¡Los dos se besan apasionadamente!
Catalina cuenta su historia con Adriano a Pelayo
Pelayo sigue decepcionado con Catalina y le comenta: "Si vivías encerrada cómo conociste a ese hombre". La hija del marqués le cuenta su historia: "Tadeo insistió en que ayudará a un conocido suyo que tenía un problema".
El conde le dice muy serio: "Y ese conocido resultó ser el tal Adriano, ¿verdad?", la joven le expresa: "Así fue".
Pelayo quiere conocer esa historia y le pregunta: "¿Y qué es lo que necesitaba ese tipo de ti?", la joven le sigue confesando: "Él había perdido a su padre de un día para otro y tenía que sacar adelante sus tierras, y no sabía cómo y Tadeo me pidió que yo le echara una mano".
El joven le expresa muy enfadado: "Me parece muy extraño que acabases haciendo algo así". Catalina le confiesa: "En el fondo éramos muy parecidos", y añade: "Él me ayudó a recuperar el ánimo, la alegría".
Pelayo explota y le grita: "Y vaya si la recuperaste, reforcigando juntos en el hangar". Catalina le pide con enfado: "Quieres no ser tan vulgar", y también le explica: "Es una historia que terminó".
"No, no ha terminado, no sé si te has dado cuenta pero estás embarazada de ese hombre", responde el conde.
¿Qué ha traído a Matilde a La Promesa?
Julia y Manuel contemplan el cuadro que ella ha conseguido restaurar. El joven le confiesa: "Hizo muy feliz a mi padre y eso no es algo común en todos los matrimonios".
Pero Manuel está muy decaído, así que la joven le pregunta: "¿Está usted bien Manuel?". El hijo del marqués le responde: "Lo intento".
Julia le expresa: "Si pudiera hacer algo para ayudar", pero Manuel le aclara: "Se lo agradezco pero no será necesario. Julia en realidad le hecho llamar por otro motivo, no para hablar de este cuadro".
"Eso me imagino", dice Julia. Así que Manuel le expone: “Así que imagínate de que quiero hablarle", la joven le responde con ilusión: "Lo intuyo".
Manuel le pregunta con intriga: "¿Qué le ha traído a La Promesa Matilde?". La joven le dice con alegría: “No tengo problema en contárselo y ya puestos me gustaría que habláramos de Paco de todo lo que le pasó", a lo que Manuel le expresa: "Claro que sí".
Manuel no piensa renunciar a Jana
Manuel ha decidido reunirse con sus padres en el despacho y les pide: "Deseo que acepten a Jana, que la conozcan y descubran la maravillosa mujer que es". La marquesa le responde con desprecio: "¿Maravillosa mujer? Es una criada".
El joven no entiende la actitud de su madre y confiesa: "Lamento decirles que vamos a sufrir todos porque tengo claro que Jana es la mujer con la que quiero compartir el resto de mi vida y no voy a renunciar a ella por nada".
El marqués le reprocha: "Como heredero del marquesado de Luján tienes una responsabilidad social y un apellido al que honrar". El joven le responde: "He descubierto que tengo derecho a ser feliz", pero también le aclara: "Seré el futuro marqués de Luján".
Alonso le comenta: "Ese es un buen punto de partida", Manuel le confiesa muy serio: "Pero seré el marqués de Luján casado con Jana o sino no lo seré".
Jana quiere hablar con Cruz
Jana entra en la habitación de Cruz y le dice: "Usted y yo tenemos una conversación pendiente". La marquesa se levanta muy enfadada y le responde: "Tú y yo no tenemos nada de lo que hablar".
"Creo que ha llegado el momento de que yo le cuente mis razones", expresa la doncella. La marquesa no acepta su relación con Manuel y le reprocha: "Tú no amas a mi hijo sino sus cuartos y su apellido".
"Eso no es verdad", responde Jana muy enfadada. Sin embargo, la marquesa continua atacándola: "Por qué te empeñaste en trabajar aquí, yo te despedí y, sin embargo, tú te las ingeniaste para convencer al marqués".
"Le salvé la vida a Manuel", expresa la doncella. Pero Cruz le dice con odio: "Querías cazar al heredero", la joven no aguanta más los desprecios de la marquesa y le grita: "Basta ya, no le voy a consentir que me hables así".
La madre de Manuel quiere continuar la conversación, pero Jana desea abandonar la habitación. Cruz le impone: "Ni se te ocurra dejarme con la palabra en la boca, que venga aquí te digo". Sin embargo, la joven no obedece sus órdenes y cierra la puerta muy enfadada.
Catalina quiere unirse a Pelayo para siempre
Pelayo le confiesa a Catalina: "Yo lo que estoy roto, decepcionado contigo". La joven se muestra comprensiva y le dice: "Yo sé que equivoque pero no puedo hacer nada más que seguir adelante".
El conde se sorprende y le pregunta: "¿Seguir adelante?", la joven le responde: "Sí y me gustaría que fuera contigo". Pelayo le confiesa: "Tu embarazo lo cambia todo", la hija del marqués le confiesa: "Querría aprovechar la circunstancia para en vez de separarnos para siempre, unirnos definitivamente".
El joven se enfada y le expone: "Tú te das cuenta de lo que me estás pidiendo", a lo que Catalina le explica: "Yo quiero a este niño y lo voy a tener por encima de todo pero no quiero perderte". ¡Pelayo no sabe qué decisión tomar y se marcha!
