‘La promesa’ (Mejores momentos): «Sí, quiero ser tu novia»
Jana acepta ser la novia de Abel
Abel está con Jana en la cocina y le dice: "No quiero parecer pesado pero aún no me has contestado, has pensando lo que te dije". La doncella sonríe y le responde: "Sí".
El doctor se ríe y le pregunta: "¿Sí, qué?", a lo que la joven le confirma: "Que sí quiero ser tu novia". Abel se ríe y le vuelve a preguntar: ¿De verdad?"
La doncella le aclara: "Sí, pero con una condición", a lo que Abel le contesta: "Sí lo que tú quieras". Jana le explica: "Que por ahora esto se debería de quedar entre nosotros y ya se lo contaremos a los demás más adelante".
El doctor está muy ilusionado y le dice: "Por supuesto, si es lo que tú quieres, así será. Lo importante es que ya somos novios oficialmente". ¡Los dos se besan apasionadamente!
Margarita confía en Catalina para gestionar La Promesa
Están cenando en el salón la familia Luján y Margarita está muy contenta porque ha ganado las cartas. "Solo tuviste un golpe de suerte, hasta le tuve que decir que era una escalera de color", dice Lorenzo.
Margarita se ríe y quiere hablar un tema importante que tiene que ver con Catalina. La joven se sorprende, pero la marquesa se enfada y dice: "Quizás no sea el mejor momento, teniendo invitados a la mesa".
"Por mí no se cayan, reconozco que ahora sí me pica la curiosidad", afirma Pelayo. La cuñada del marqués ignora las palabras de Cruz y comenta: "Tengo un dinero que me gustaría poner en manos de mi sobrina para que gestione mi 25% de La Promesa, qué te parece Catalina".
"Yo creo que antes tendríamos que hablar de muchas cosas", expresa la joven. Su tía le informa que hablarán en privado, pero insiste y le dice: "Por ahora dime que aceptas", a lo que ella le confiesa: "Por supuesto que sí, estaré encantada de hacerlo".
La Guardia Civil prohíbe volar a Manuel
Manuel está con su padre en el despacho, en ese momento llega Salvador y les informa que acaba de llegar una notificación. El marqués decide leer el sobre y afirma: "Es una notificación oficial de la Guardia Civil y viene a tu nombre".
El joven abre la carta muy nervioso, lee el papel y dice: "Me prohíben volar, es una sanción por el accidente que tuve en Puebla de Tera". El marqués está muy sorprendido con la noticia y le contesta: "Pero, eso no puede ser".
Alonso comienza a leer la notificación y le explica a su hijo: "Dice que la prohibición no es más que una prevención para evitar futuros siniestros". Manuel se apoya sobre el billar y expresa: "No entiendo nada, pero a cuenta de qué eso ahora, eso pasó hace mucho tiempo".
El marqués cree que puede ser que los dueños de las tierras hayan presentado la denuncia. El joven se vuelve apoyar y dice muy sorprendido: "La Guardia Civil me prohibe volar".
"Yo creo que antes tendríamos que hablar de muchas cosas", expresa la joven. Su tía le informa que hablarán en privado, pero insiste y le dice: "Por ahora dime que aceptas", a lo que ella le confiesa: "Por supuesto que sí, estaré encantada de hacerlo".
Jana no sabe que siente por Abel
María se da cuenta que Jana está muy serie y le pregunta qué le ocurre. La doncella le explica: "Abel me ha pedido que seamos novios".
María se sorprende con la noticia y quiere saber cuando ha pasado ese acontecimiento, a lo que su amiga le informa: "Hace unos días", y añade: "Todo pasó el día del malogro del embarazo de Doña Jimena. Abel estaba muy mal porque se sentía un fracaso como persona y, sobre todo, profesionalmente".
La doncella le continúa explicando que ella fue un gran apoyo para el joven. María quiere saber más detalles, así que Jana continúa explicándole que la propuesta de Abel no le produce rechazo, pero añade: "No me ha hecho la ilusión que me tendría que haber hecho". María le pregunta qué siente por Abel, a lo que Jana le responde: "No lo sé".
"Yo creo que antes tendríamos que hablar de muchas cosas", expresa la joven. Su tía le informa que hablarán en privado, pero insiste y le dice: "Por ahora dime que aceptas", a lo que ella le confiesa: "Por supuesto que sí, estaré encantada de hacerlo".
Jimena reconoce haber denunciado a Manuel
Manuel está muy enfadado y le pregunta a Jimena: "¿Has tenido algo que ver con la sanción que me ha impuesto la Guardia Civil prohibiéndome a volar?". La joven le responde muy nerviosa que ella no tiene nada que ver, pero el hijo del marqués le aclara: "Sé que llamaste a tu madre para anunciarle precisamente que harías eso y con ese fin".
"Pues mira, sí llamé a la Guardia Civil", afirma la joven. Manuel sigue muy enfadado, así que ella le aclara: "No te das cuenta verdad, que si lo hice es porque te quiero y porque me preocupo por ti".
El joven le grita: "No tenias ningún derecho a intervenir" y añade: "No vuelvas a interferir en mi vida". Jimena no entiende las palabras de Manuel y le reprocha: "Hablas como si no fuéramos un matrimonio".
Ella le continúa explicando que acabará matándose si continúa volando en ese aparato. "Jimena estoy harto de tanta condescendencia, estoy harto de que no dejéis de hacer cosas por mi bien, como si careciese de voluntad propia. Me mentiste, me dijiste que era mi decisión y que no te interpondrías", dice el joven. Jimena no sabe qué decir, pero su marido le aclara: "Voy a volver a competir".
Manuel vuelve a pedir a Jana que vuele con él
Manuel pide a Jana que vuele con él, la doncella se ríe, así que el hijo del marqués le pregunta: "¿Volarías conmigo Jana?", en ese momento ella recuerda los buenos momentos que pasaron juntos en el Hangar, pero le responde: "No".
Manuel no entiende la respuesta de la doncella y sigue insistiendo: "Jana vamos si a ti te apasiona volar, casi tanto como a mí", a lo que ella le contesta: "Sí, pero no lo voy hacer".
"Dime por qué no quieres volar conmigo", le pregunta el hijo del marqués. La doncella le mira y le comenta: "Porque estoy con Abel y no creo que a él le guste, así que lamentándolo mucho no voy hacerlo". Manuel no sabe qué decir, así que la doncella decide marcharse, porque la situación es muy incómoda para los dos.
Ramona y Cruz cuentan su verdad
Jana le cuenta a Ramona que cuando vino a buscarla encontró el abanico de Doña Cruz en la cabaña. La mujer se pone tensa y no sabe qué responder.
En La Promesa se encuentra Manuel en el salón con su madre y le pide que le cuente la verdad sobre la desaparición de Ramona. La marquesa le responde que no quiere seguir hablando de ese tema porque le aburre.
Sin embargo, en la cabaña Ramona le explica a Jana que estaba lavando unas ortigas, en ese momento tocaron a la puerta y cuando abrió se encontró a Cruz.
Cruz decide contarle la verdad a Manuel y afirma: "Fue un encuentro raro, fue incómodo". Su hijo le pregunta por qué, a lo que ella le responde: "Porque era un encuentro entre dos mujeres que apenas se conocen y hace muchos años que no se veían".
Manuel quiere saber por qué fue a la cabaña, así que ella le aclara: "Para saber lo que había sido de ella en todo este tiempo y por qué había vuelto a Luján, tenía curiosidad".
Ramona le informa a Jana que ella no podía decirle a Cruz la verdadera razón de su regreso, ya que ella ha vuelto por la doncella. "Así que le dije que había venido a ver qué había sido de la que durante mucho tiempo fue mi casa", afirma.
Sin embargo, la marquesa le comenta a su hijo que Ramona no dijo la verdad, porque ella se marchó justo coincidiendo con la extraña desaparición de su amiga Dolores.
En la cabaña mientras Ramona se toma un té con la doncella le confiesa: "Es curioso por una vez sentí que la marquesa y yo, tan solo eran dos mujeres que procuraban entenderse".
Manuel no es la marioneta de Jimena
Jimena no entiende por qué Manuel sigue volando y le explica: "La Guardia Civil te lo prohibió, acaso quieres acabar en el calabazo".
El joven le aclara que no pasa nada si vuela por La Promesa y añade: "A no ser que alguien de esta casa me denuncie como se supone que hicieron los dueños de las tierras de Puebla Tera en las que me estrellé, entonces no habría ningún problema, ¿o es que acaso pretendes denunciarme querida?".
Jimena le responde muy nerviosa: "Eres un ingrato y un desagradecido, porque todo lo que hecho ha sido por tu bien", así que Manuel le continúa explicando: "Necesito volar tan difícil es de entender".
Ella le reprocha que está arriesgando su vida, a lo que el joven le responde: "Exacto mi vida no la tuya". La pareja sigue discutiendo y el hijo del marqués le dice: "No soy tu marioneta, no soy un títere al que puedas manipular".
Manuel quiere que Jimena se marche de La Promesa
Manuel le confiesa a su padre que es feliz cuando vuela y cuando ve los campos de La Promesa desde lo más alto. Su padre le comunica que su madre está muy disgustada con él y también se expone a una cuantiosa multa.
"Me sigue dando igual y no insista, sé perfectamente lo que me expongo. Padre sabe que quien metió a la Guardia Civil en todo ese asunto, vive en esta casa", afirma Manuel.
El marqués quiere saber quién es esa persona, a lo que Manuel le explica: "Fue mi esposa la que convenció a los dueños de las tierras de Puebla de Tera en las que me estrellé de que me denunciarán ante la Guardia Civil".
Alonso está muy sorprendido y dice: "Eso no puede ser", pero Manuel le aclara: "Ella misma me lo reconoció", y añade: "Padre me siento atrapado, como si estuviese en una prisión".
El marqués quiere saber si se refiere a su matrimonio, su hijo le continúa explicando: "Quiero hablar con usted y madre de un asunto. Voy a pedir a Jimena que abandone La Promesa".
Manuel y Jimena no se ponen de acuerdo
Jimena le propone a Manuel que vayan a la fiesta con el disfraz de Sansón y Dalila, ya que ella le cortó el pelo para protegerle.
"Si Sansón consideraba relevante su pelo, Dalila no tenia ningún derecho a cortárselo", responde enfadado el hijo del marqués.
Él continúa explicando: "Lo que Dalila hizo fue engañarle y dejarlo a merced de sus enemigos". Jimena también esta enfadada y le propone otra disfraz: "Entonces vayamos de Romeo y Julieta, ambos amantes acaban muriendo de forma absurda".
"Sí, pero para eso tendríamos que querernos por encima de todas las cosas y tendríamos que haber luchado contra nuestras familias para poder estar juntos", confiesa el joven.
La hija de los duques le responde con cara de odio: "En ese caso que cada uno vaya como le de la gana a esa fiesta, pero es triste no parecemos un matrimonio".
Manuel se entera del noviazgo de Abel y Jana
Abel está en el Hangar con Manuel, así que el doctor aprovecha ese momento y le confiesa a su amigo: "No lo sabe nadie, pero Jana y yo somos novios oficialmente".
Manuel se sorprende y dice con pocas ganas: "Que bien". Él médico le continúa explicando: "Jana prefiere que seamos por ahora discretos, pero a ti te lo tenía que contar, al fin y acabo tú fuiste el que me presentó a la mujer de mi vida".
El hijo del marqués está muy serio y le dice: "Me alegro mucho por ti, bueno por los dos por Jana y por ti". Abel se da cuenta que a su amigo no le ha hecho mucha ilusión la noticia, a lo que el joven le contesta: "No es eso, es que he discutido con mi esposa y mi madre por el dichoso aeroplano".
El doctor decide cambiar de opinión, así que Manuel le pregunta si va asistir al baile de máscara que ha organizado Cruz. "Nadie me ha invitado", afirma Abel.
El hijo del marqués le informa que él sí lo invita. El doctor quiere saber si puede asistir al baile con Jana, pero Manuel no le parece buena idea y le aclara que su madre no aceptaría como invitada a una de sus doncellas.
Manuel y Cruz llegan a un acuerdo
Manuel está con su madre en el salón y le dice: "Quiero pedirle perdón por todo el asunto de Ramona". La marquesa acepta las disculpas de su hijo, pero le confiesa: "Lo que no quita el daño terrible que me has hecho, dudando de mi palabra, el perdón lo tienes pero el dolor seguirá un tiempo, te lo advierto".
La marquesa decide cambiar de tema y le comenta a su hijo que no le parece bien que Jimena se marche de La Promesa. "Madre también he estado meditando mucho acerca de ese asunto y lo lamento, pero cada vez estoy más convencido de que esto es lo único que puede salvar mi matrimonio a medio plazo", responde Manuel.
La marquesa le informa muy enfadada: "A ti te da igual lo que la gente diga, pero a mí no, ni a tu padre tampoco. Te pido que pienses en el bien de la familia y en la honorabilidad del apellido Luján y del marquesado".
"No haré nada hasta después de la fiesta, pero después retomaré el tema y es una decisión que nos atañe a Jimena y a mí. Es un asunto estrictamente conyugal", confiesa el joven.
