‘La promesa’ (Mejores momentos): «Sí Manuel de Luján, sí quiero»
Jana no quiere que Curro se vaya
Jana le dice muy preocupada a Curro: "Me he enterado que te vas a listar como voluntario en la guerra de Europa". El joven le responde: "Quiero luchar en esa guerra".
"Pero qué vas hacer tú en el frente, si España ni siquiera participa", comenta la doncella. Su hermano le aclara: "Eso es porque España no tiene recursos suficientes".
Sin embargo, la joven le explica que se quiere ir a la guerra porque quiere olvidar a Martina. "Me da igual lo que me digas porque voy a listarme”, dice el joven.
"Tú no tienes que irte a ninguna parte porque la gente que te quiere está aquí, yo estoy aquí. Don Alonso está aquí y Martina también está aquí, si te vas no le vas a dar la oportunidad nunca de volver a quererte", expresa la doncella.
"Lo siento Jana, ya he tomado la decisión", responde Curro.
Ricardo consuela a Pía
Pía no puede parar de llorar en la habitación porque su hijo está enfermo. Así, que Ricardo entra en la estancia y le cuenta que su hijo cuando era pequeño también estuvo delicado de salud, pero al final se recuperó.
Él le pide que se tranquilice, pero ella le aclara: "Yo ahora mismo lo que veo son los obstáculos que me pone la vida en el camino", dice Pía.
La ama de llaves le continúa explicando que cuando la marquesa se entere de la situación: "Echará a Dieguito de La Promesa y a mí con él por desobediencia.
"Voy hacer todo lo posible para que eso no suceda, yo me encargaré de la señora Arcos y de Santos", responde. Pía sonrisa y le responde: "Muchas gracias".
Curro se marcha a la guerra
Alonso no quiere que Curro se vaya a la guerra, pero él le dice: "Es mi deber hacerlo". El marqués le expresa: "Yo no quiero que te sientas infravalorado, pero tú no estás preparado para participar en una guerra de esas dimensiones".
El joven no está de acuerdo con la opinión de Alonso. Así, que él le explica que cuando Salvador volvió de la guerra, su aspecto era lamentable.
"Es que era otra guerra", dice Curro. El marqués le informa muy alterado: "Las guerras son guerras dan igual donde sea", y le confiesa: "Ir a esa guerra es una muerte segura".
Curro le dice que no va a cambiar de opinión y le pide: "No cuente nada a nadie, al menos de momento".
Curro no está preparado para ir a la guerra
Curro está cenando con la familia Luján y confiesa: "Pronto marcharé hacia el frente". Manuel le explica muy serio: "No tienes formación militar".
Catalina y Alonso tampoco están de acuerdo con la decisión de Curro. Sin embargo, Lorenzo le dice que está orgulloso de él y Cruz también le comenta: "No todos los muchachos de tu edad tienen tus agallas".
Manuel no entiende la actitud de Lorenzo, pero la marquesa le explica: "Curro ya no es un niño, además es el flamante barón de Linaja, digno sucesor de su abuelo".
El joven se levanta de la mesa y dice: "Y precisamente porque ya no soy un niño, espero que entiendan que ahora mismo no necesito su opinión, lo que necesito ahora es su respeto. Mi decisión está tomada y es en firme".
Catalina y Pelayo se reconcilian
Catalina quiere hablar con Pelayo y le confiesa: "Quiero confiar en ti". El conde está muy sorprendido, pero ella le continúa diciendo: "Creo que nuestra relación se merece otra oportunidad, enmendar todo lo ocurrido".
El joven se emociona y la hija del marqués le expresa: "Puede que nuestro amor esté al borde del precipicio por los muchos errores cometidos, pero también es verdad que nos hemos querido mucho".
"Muchísimo", responde Pelayo. La joven le sigue diciendo: "Creo que deberíamos de darnos una segunda oportunidad y rescatar nuestro amor en el precipicio. ¿A ti qué te parece?".
"Que sí, que claro que sí", contesta el conde. Catalina le propone: "Quiero empezar de nuevo sin mentiras”, a lo que Pelayo le responde: "Sin mentiras". ¡Los dos se abrazan!
Manuel pide MATRIMONIO a Jana
Jana está apagando las luces de La Promesa, pero en ese momento aparece Manuel muy nervioso. Ella le pregunta qué ocurre, a lo que él le expresa: "Últimamente he estado pensando mucho, muchísimo y muy a fondo".
La doncella le pregunta: "¿En qué?", así que él joven le dice: "En ti". Jana se ríe, pero el hijo del marqués sigue muy nervioso y le dice que le quiere pedir algo muy importante.
Manuel saca de su bolsillo una cajita pequeña, pone su rodilla en el suelo y abre la caja. La joven se sorprende al descubrir el anillo de compromiso, así que él le pregunta: “Jana Expósito, ¿quieres casarte conmigo?".
¡Jana dice SÍ a Manuel!
Manuel continúa con el anillo de compromiso en la mano. La doncella le pregunta muy sorprendida: "¿Cómo?", a lo que él le dice: "No me has oído, te pregunto si quieres casarte conmigo".
"Tú sabes que tú y yo no podemos casarnos ", dice Jana. El hijo del marqués le pregunta: “¿Porque?”, así que ella le comenta: "Porque tú eres un señor y yo soy una doncella".
"Todavía no has respondido a mi pregunta", dice Manuel. La doncella le pide: "Vuelve a preguntármelo quiero recordarlo para toda mi vida".
El hijo del marqués le pregunta: "Jana Expósito, ¿quieres casarte conmigo?", a lo que la doncella le contesta muy emocionada: "Sí Manuel de Luján, sí quiero". ¡Manuel le coloca el anillo y los dos se besan apasionadamente!
Santos amenaza a Vera
Vera no le parece bien que Santos intentará besarla. El mayordomo no entiende su enfado, pero ella aclara: "Yo no te pedí que me besaras, ni te di señales", y añade: "Eres un acosador".
La doncella se marcha, pero él va detrás de ella y le grita: "Bueno basta ya, se acabó la tontería". Se acerca a ella y le dice muy enfadado: "Tú no eres quien para hablarme así".
Vera le responde: "Déjame en paz", y añade: "A partir de ahora no vuelvas a dirigirme la palabra sino es para hablar de algo de trabajo, adiós Santos". Pero el joven le dice: "Sé perfectamente quien eres, cuánto va a durar esta farsa, cuánto tiempo vas a seguir haciéndote la tonta".
La joven le pregunta: "¿De qué hablas?", a lo que él le responde: "Sé que eres la hija de los Duques de Carril".
Curro confiesa a Manuel su desamor con Martina
Manuel le explica a Curro que se va a mantener al margen sobre su decisión de marcharse a la guerra. "Pues te lo agradezco", dice el joven.
El hijo del marqués le pregunta muy serio: "¿Qué es lo que te ha empujado a tomar una decisión tan drástica?". El joven le confiesa: "No podemos darle la espalda a la situación que hay en Europa".
Manuel se queda callado, así que Curro le pregunta: "¿Qué pasa no me crees?", así que el hijo del marqués le responde: "Ni una palabra".
Manuel le explica: "Mi experiencia me dice que el origen de tu decisión tiene que ver más con el corazón que la cabeza”. Curro se enfada y le dice que eso no es verdad, pero el joven insiste y le vuelve a preguntar: "¿Quién es esa dama?".
"Es Martina", dice Curro. El prometido de Jana se sorprende y comenta: "Martina de Luján, mi prima".
Jana anuncia a María su compromiso con Manuel
Jana está probándose el anillo de pedida, en ese momento llega María y le pregunta muy sorprendida: "¿De dónde has sacado esto?". Jana le confiesa que hace dos noches Manuel le pidió matrimonio.
"Que vivan los novios, que viva mi amiga y que viva Don Manolito", dice muy ilusionada la doncella. En ese momento llega la madre de Martina y le pide a María Fernández que no grite.
"Esto es una casa seria, ¿no tenéis trabajo que hacer?", pregunta la cuñada del marqués. Las doncellas se disculpan y la madre de Martina abandona la estancia.
María continúa charlando con Jana y le dice: "Cuéntame los detalles, cómo fue esa pedida". La joven le expresa: "Fue maravilloso, se presentó ante mí, encadenado y me lo pidió".
En ese momento llega Cruz y pregunta dónde está Manuel. "Está en el hangar", dice Jana, pero ella le continúa preguntando: “¿Y qué está con su amiguita Blanca Palomar?”.
"No, la señorita Blanca Palomar se ha ido a dar un paseo con la señorita Martina y la señorita Catalina", informa María Fernández.
Petra es impertinente con Ignacio y Margarita
Ignacio está en el jardín con la madre de Martina. Aparece Petra y dice: "Me llamaban señores", así que el conde le explica: "Haz el favor de traer el sombrero de Doña Margarita nos vamos a ir a dar un paseo".
Pero Petra mira con odio al conde y le responde: "Ahora mismo busco una doncella para que le traiga el sombrero, que eso no forma parte de mis obligaciones".
"¿Cómo te atreves a hablarnos con esa impertinencia?", pregunta el conde muy enfadado. La ama de llaves le responde: "Impertinencia ninguna señor, simplemente le aclaro que mis atribuciones en este palacio se ciñen solo y exclusivamente a obedecer las órdenes de la señora marquesa". ¡Petra se marcha y el conde se muestra enfadado ante la actitud de ella!
El destino quiere que Jana y Manuel estén juntos
Manuel le confiesa a Jana: "Está claro que el destino quiere que estemos juntos y que no podemos poner resistencia a nuestro amor, tan solo dejarnos llevar por la corriente".
"Cuando miro el anillo siento que se disipa todos los problemas o al menos la mayoría", comenta la doncella.
El hijo del marqués le pregunta: "¿Y por qué no lo llevas puesto?", a lo que ella le responde: "Pues porque sería muy raro que una doncella luciese una joya así y, además llamaría mucho la atención".
"Sí, no sería prudente", comenta Manuel. ¡Los dos se besan apasionadamente!
