‘La Promesa’ (Mejores momentos): «Tú y yo somos hermanos»
La madre de Vera se interesa por Lope
La madre de Vera le confiesa a Lope: "Me has sorprendido gratamente, ¿dónde has aprendido a cocinar así?", a lo que el cocinero le explica: "La base me la enseñó mi abuela".
"Tú tienes un talento, un talento bruto", afirma la duquesa. El joven le agradece sus palabras, pero ella le continúa expresando: "Estás perdiendo el tiempo".
Lope le pregunta muy serio: "¿A qué se refiere?", así que la duquesa le comenta: "Nunca has pensado en trabajar en un restaurante".
El cocinero de La Promesa le cuenta: "Eso ya lo hice señora en Madrid y la experiencia no fue enriquecedora", pero la madre de Vera le pregunta: "¿Qué pasó?".
"Es cierto que estaba en una de las mejores cocinas del país, pero mi tarea se reducía a estar, lo que querían de mí es que limpiase la cocina, que limpiase platos, que pelase patatas", dice Lope muy serio.
La madre de Vera le comenta: "Hay que empezar por algo", pero él joven le aclara: "Sí, pero aquí puedo hacer lo que yo quiera, puedo crear platos, modificar los que ya tenemos, puedo hacer lo que deseo, que es cocinar".
Curro se disculpa con Julia
Curro le dice a Julia: "Querría disculparme, la forma en que le hable el otro día fue totalmente inapropiada". La joven se muestra comprensiva y le dice: "Yo tampoco debí presionarle para que hablará de la guerra, ya me advirtió en su momento que era algo que no deseaba recordar y le hice caso omiso".
El joven le confiesa muy serio: "Le agradezco sus palabras pero no excusa mi comportamiento", a lo que Julia le responde: "Acepto entonces sus disculpas, en estos días he podido reflexionar sobre ello y me he dado cuenta de que tuvo que vivir un verdadero infierno".
“La guerra es destrucción y dolor", afirma Curro. En ese momento la joven muestra un rostro muy serio y le expresa: "Lo siento mucho, he sido una insensible al pedirle que recordará algo tan horrible, ¿podrás perdonarme usted a mí?".
Las mermeladas provocan una intoxicación en el ejército
Lorenzo le confiesa a Cruz: "Al parecer varios soldados han sido hospitalizados por una intoxicación". La marquesa se sorprende y le responde muy nerviosa: "Pero qué estás diciendo, eso es gravísimo".
"No saben si han sido por mis mermeladas", expresa el militar. Aunque la marquesa continúa nerviosa y le dice: "Bueno algo sospecharan si te han llamado a ti".
Lorenzo le aclara: "De momento son eso, solo sospechas", pero Cruz le confiesa muy enfadada: "Que por tu bien espero que no se confirmen nunca".
"Investigaré cuál ha sido el origen", responde Lorenzo. Así que la marquesa le advierte: "Hazlo, pero hazlo con discreción, Alonso no puede saber esto", y añade: "Como se entere tendrá la excusa de darle a su queridísima Catalina el negocio".
¿Por qué Gregorio no acudió a su encuentro con Manuel?
Manuel acaba de llegar de la taberna para saber el paradero de Gregorio y le cuenta a Jana: "Al parecer hubo una pelea en las afueras del pueblo".
La doncella le pregunta: "¿Y Gregorio tuvo que ver en ella?", a lo que el joven le aclara: "A juzgar por la descripción que hicieron los que estuvieron presentes, sí".
Jana expresa con seriedad: "A lo mejor por eso no acudió al encuentro". El hijo del marqués le sigue explicando con más detalles: "Estoy seguro que se dejará caer otra vez por la taberna, por eso voy a dejarle esta carta al tabernero para que se la de en cuanto lo vea".
La joven le pregunta: “¿Y por qué piensas que va a volver?", así que Manuel le confiesa: "Mientras sienta que Doña Pía está por aquí no se marchara lejos".
Petra se hace cargo de Santos
Santos está en el dormitorio muy enfermo y apenas puede hablar, pero Petra está a su lado. La ama de llaves le toca la frente y expresa muy nerviosa: "Yo te tengo que bajar esta fiebre".
Se levanta y empieza a mojar paños en agua fría, pero el joven le dice muy nervioso: "Señora Arcos, qué me pasa, no veo bien, qué tengo en los ojos señora Arcos, qué me pasa".
La ama de llaves se acerca al joven, le coloca un paño de agua fría en la frente y le dice: "No le pasa nada a tus ojos Santos, no te preocupes, estás bien, solo es la fiebre. En qué mala hora te calaste hasta los huesos hijo mío".
En ese momento Petra comienza a recordar cuando Feliciano estuvo muy enfermo y unos días antes de morir le pidió que estuviera con él. La ama de llaves se emociona y abandona la habitación.
Manuel confiesa a Curro su relación con Jana
Manuel decide tener una conversación con Curro y le expresa: "Sé que Jana y tú sois hermanos". El joven le responde: "Me consta", y le continúa confesando: "Y por eso ahora soy otro bien distinto al que era antes, otro mejor quiero pensar y todo gracias a Jana".
Manuel le pregunta: "¿Tanto te ha cambiado ella?", así que el joven le responde: "Te diría que no he tenido mayor suerte que la de dar con ella".
El hijo del marqués le confiesa: "A mí me pasa lo mismo", el joven se sorprende y le pregunta: "¿Cómo dices?".
Manuel se acerca a él y le dice en voz baja: "Yo también tengo mis secretos primo", el joven sigue muy sorprendido y comenta:
"Tú y Jana".
"Sí, desde el primer día que vino a La Promesa", expresa Manuel. Así, que Curro joven le responde: "Ahora entiendo porque te contó que éramos hermanos", y añade con ilusión: "Tú y mi hermana, novios".
Pero en esa conversación el hijo del marqués decide confesarle otro secreto y expresa: "Dentro de poco algo mas que eso, vamos a casarnos".
Curro cuenta a Manuel que son hermanos
Curro ha decido confesarle a Manuel su secreto, pero el joven se sorprende y expresa: "Que tú y yo somos hermanos". Sin embargo, Manuel no entiende esa confesión y el hermano de Jana le explica: "Alonso también es mi padre".
El hijo del marqués se emociona, pero Curro le continúa explicando con más detalles: "Mi madre tuvo a Jana, fruto de su amor con su marido y cuando este falleció tuvo un acercamiento con Alonso, nuestro padre".
"Y fue entonces cuando nuestro padre le fue infiel a mi madre", expresa el prometido de Jana con tristeza. Pero su hermano le aclara: "No estaba orgulloso, pero me dijo que lo que sentía era más fuerte que él mismo".
Manuel quiere conocer toda la historia y le pregunta: “¿Cuánto tiempo duro su historia en secreto?", a lo que Curro le expresa:
"Hasta que Dolores dijo que estaba embarazada".
El prometido de Jana le pregunta con curiosidad: "¿Embarazada de ti?", así que Curro le confiesa muy emocionado: “Sí, en ese momento decidió que no podían seguir en palacio, así que trasladó a Jana y a mi madre a una casita, no muy lejos de La Promesa. Y en esa casita nací yo, me pusieron de nombre Marcos".
La extraña relación de Curro, Manuel y Jana
Curro, Manuel y Jana están reunidos en el hangar para hablar sobre los secretos que se han confesado. "Los dos sois mis hermanos, tú por parte de padre y tú por parte de madre", dice Curro.
La doncella le dice muy seria: "Hay algo que no te he contado, pues veras que Manuel y yo". Pero Manuel interrumpe a la joven y le dice: "Jana creo que en eso me he adelantado yo".
La joven le pregunta muy sorprendida: “¿Qué tú le has contado lo nuestro?". Su hermano le aclara: "No le culpes, fue una confesión de hermanos".
Jana quiere conocer la opinión de Curro y le pregunta: "¿Y a ti qué te parece?", así que el joven le confiesa: "Me parece una noticia excelente que tú y Manuel estéis juntos, mis dos hermanos juntos, que más puedo pedir".
Jana cree que ya no hay más confesiones, pero en ese momento su hermano pequeño le expresa con ilusión: "Me alegro mucho de que os vayáis a casar".
La doncella mira a Manuel y le comenta: “¿Qué también le has contado de que nos vamos a casar?". Pero Curro le explica: "Tampoco concreto nada", y sigue confesándole a sus hermanos: "Lo que más lamento es que vayáis a celebrar el día más feliz de vuestra vida de este modo tan furtivo y, sobre todo, que yo no voy a estar presente".
La joven le dice muy seria: “Ojalá pudieras estar, nada me gustaría más", a lo que Curro le expresa: "Y a mí".
Gregorio amenaza a Manuel
Manuel ha quedado con Gregorio en un sitio escondido, pero el marido de Pía le agarra del cuello y le coloca un cuchillo. El joven está muy nervioso y le dice: “ Gregorio, acaso no tienes curiosidad por saber lo que voy a decir sobre Pía Adarre".
El mayordomo le responde: "Depende de para lo que sea, si vas a revelarme su paradero, soy todo oído". Sin embargo, el hijo del marqués le expresa: "No voy hacer tal cosa, de hecho vengo a exigirle que salga de su vida una vez por todas".
Gregorio sigue en un tono amenazante y le dice: "Usted no es quien para intervenir en nuestra vida matrimonial", y le sigue expresando muy enfadado: “Dígame dónde puedo encontrarla o no tendré más remedio que acabar con usted". ¡Manuel coloca su mano en el bolsillo del pantalón, ya que tiene un arma!
Manuel tiene una propuesta para Gregorio
Gregorio ha decidido soltar a Manuel y escucharle, así que el joven le comenta: "Estoy en disposición de ofrecerle 2000 pesetas".
Pero el marido de Pía rechaza el dinero y el hijo del marqués le comenta: "Le suena familiar el nombre de Martín Galañas". Gregorio le responde: "Eso no es asunto suyo", pero el joven le expresa muy serio: "Sé que no tuvo que rendir cuentas por ese crimen".
Manuel le continúa confesando: "Lo denunciaré por la tentativa de asesinato del señor Galañas". Sin embargo, el marido de Pía le explica con frialdad: "Usted no va a denunciarme porque los muertos no denuncian a nadie".
Manuel le confiesa que si lo mata van a saber que él es el asesino y que mejor acepte el dinero. Gregorio no quiere aceptar ese trato y le dice: "Pía Adarre es mi mujer y lo va a seguir siendo hasta que la muerte nos separe".
Julia tiene interés en Curro
Curro le confiesa a Julia muy serio: "Estos últimos días he notado que tiene un interés hacia mi persona y me gustaría aclarar las cosas antes de que vayan a más. Mire yo no me siento atraído por usted, lo siento pero es que entre nosotros no va a ocurrir nada".
"Es cierto que tengo interés en su persona, pero el mío no es un interés romántico, míreme bien seguro que si se esfuerza y hace memoria, cae en la cuenta de quien soy, a su primo Manuel ya le resulte familiar hace poco. Si me mira bien quizás recuerde cuándo y dónde me vio, alguien le enseñó un retrato mío", confiesa la joven.
Curro le pregunta: "¿Quién?", a lo que la joven le dice muy enfadada: “Yo nunca he sido Julia, me llamo Matilde me recuerda ahora, sabes quién soy, era la novia de Paco, el compañero que murió a su lado luchando contra los alemanes".
Nadie cuida a Santos como Petra
Petra le dice a Santos: "Pues creo que ya no tienes fiebre, estás casi recuperado". El joven le confiesa: "Nunca nadie me cuido como usted", y le continúa expresando: "Usted me ha tenido entre algodones desde el primer momento en el que vio que algo no iba bien".
"La salud es algo primordial y no debemos jugar con ella", responde la señora Arcos. El joven le cuenta que en su infancia nadie se preocupo por él, ya que cuando su madre falleció tuvo que irse a vivir con su tía y ella no le podía atender porque tenia más hijos.
Santos está muy agradecido con los cuidados de Petra, así que ella le comenta: "No te va a venir mal que te cuide un poquito más, así que hablaré con los mayordomos para que no te incorpores al trabajo hasta mañana, ahora descansa".
