‘La promesa’ (Mejores momentos): «No soy su amiga y no lo voy a ser nunca»

Jana no quiere ser solo amiga de Manuel

El hijo del marqués quiere contarle una noticia a Jana, ya que necesita hablar con una amiga, pero la doncella le explica que no puede porque tiene mucho trabajo.

Ella intenta irse pero Manuel le cuenta que su mujer quiere que se vayan a vivir a Madrid, pero que él no quiere irse y que le encantaría saber su opinión.

"Es que si quieres preguntarle a una buena amiga, no me debería preguntar a mí, qué pasa no se ha dado cuenta del uniforme que llevo o de estos trapos de aquí, que yo soy una criada, una simple criada", responde la joven.

Manuel le dice que ella no es solo una criada, pero Jana le continúa explicando: "No soy su amiga y no lo voy a ser nunca".

Jana intenta ayudar a Ramona

Ramona está enferma en la cama y no para de toser. Jana se emociona al verla y le pregunta si se acuerda de ella.

La doncella le toca la frente y le dice: "Tienes mucha fiebre, estás ardiendo, necesitas sudar".

La joven le pone por encima mantas y abre las ventanas para ventilar la habitación.

También le pone un paño húmedo en la frente, para bajarle la fiebre.

Martina dedica unas duras palabras a su madre

Martina quiere comer tarta de chocolate, pero su madre le dice que desde que llegó a La Promesa ha cogido unos kilos y que debe cuidarse para su boda.

La joven se emociona y le dice: "Parece que solo le preocupa esa maldita boda, da la impresión que no le importo en absoluto y que no me quiere".

Su madre le responde que no diga esas cosas, pero Martina afirma: "Estoy diciendo lo que siento, ojalá hubiera tenido otra madre, una que me respete y quiera que sea feliz, alguien como la tía Cruz".

Los marqueses quieren evitar la marcha de Manuel a Madrid

Cruz no quiere que Jimena y Manuel se vayan a Madrid. "A mí tampoco me hace gracia, pero si el matrimonio han tomado la decisión de irse, qué podemos hacer", afirma el marqués.

"Estoy convencida de que no es una decisión del matrimonio, si no exclusivamente de Jimena", señala la marquesa. Su marido le pide que no empiece una guerra contra Manuel.

"En circunstancias normales te daría la razón, pero esto no son circunstancias normales, está embarazada, quiere privarnos de ver el nacimiento de nuestro nieto", confiesa Cruz.

El marqués le pregunta qué es lo que quiere hacer, a lo que ella le responde: "Lo que sea para evitar esa marcha, tienes que tener una conversación con Manuel, de hombre a hombre". Ella le continúa explicando que hablará con Jimena, para que cambie de opinión.

Salvador enseña su ojo

María quiere que Salvador enseñe el ojo, porque no hay que darle la espalda a la realidad, así que el joven decide quitarse el parche delante de ella y Lope.

María se sorprende al ver el ojo y no quiere mirar.

Salvador les pregunta a los dos si les da pena o asco.

"Ninguna de las dos cosas Salvador, es un ojo, sin alegría y brillo, pero un ojo", responde la doncella.

Martina quiere tirar la toalla

Martina le pregunta a Curro cómo está su madre, él le confiesa que está igual pero que cuando lo ve sonríe. Ella le explica que él es un buen hijo, sin embargo, ella no lo es.

"Mi madre siempre me ha tratado muy bien y eso ha facilitado que yo fuera un buen hijo. Tú, por ejemplo no has tenido esa misma suerte con tus padres", comenta Curro.

La joven le confiesa que sus padres están empeñados en que se case, pero se siente mal porque le dijo a su madre que prefería a la tía Cruz.

"Tranquila, no pasa nada, esas cosas se dicen cuando alguien está alterado, ya verás que todo se va arreglar", afirma el joven.

"Yo creo que no, conforme pasa los días, más tengo claro que mi relación con mis padres va de mal en peor y no puedo más", dice la sobrina del marqués. Él le dice que ella es fuerte, pero su prima le responde que no tiene fuerza y que se casará con Don Antonio.

Abel deja en evidencia a Jana

Feliciano le comenta al doctor que le duele la mano, ya que se hizo dañando limpiando la chimenea.

Abel quiere mirar cómo tiene su mano, así que se dispone a quitarle el vendaje, el doctor no entiende por qué Jana le ha vendado la mano con las heridas tan abiertas.

En ese momento aparece la doncella y le dice: "No soy la responsable de ese vendaje, ni mucho menos de todo lo malo que pasa en La Promesa". Teresa confiesa que ella es la que le atendió, pero Abel intenta rectificar y cambia de opinión: "El vendaje está perfectamente".

"Claro porque no lo hecho yo", responde Jana. El doctor decide revisar las heridas y no entiende por qué Feliciano no utilizó los guantes. La doncella le explica que a los nuevos no se les da los guantes, ya que a ella también le pasó lo mismo.

"Y tiene que padecer él lo mismo que sufrió usted", afirma el médico. La joven le explica que ella no tiene la culpa, pero Abel le reprocha que no ella no ayudó a Feliciano sabiendo que es nuevo y que no ha sido generosa con él.

Manuel se arrepiente de casarse con Jimena

Manuel le confiesa a Martina que está casado con una mujer buena, cariñosa, con la que se lleva bien, pero que no está enamorado de ella y por eso su matrimonio es difícil de llevar. "Pensaba que las cosas entre vosotros estaba mucho mejor", dice la joven.

"Martina lo peor de todo esto, es yo sí se lo que es el amor, porque ya estado enamorado de otra persona", responde el hijo del marqués. Su primera quiere saber si él sigue enamorado de la otra persona, pero él le explica que no puede contarle nada más.

Ella le promete que no va a decir su secreto, pero Manuel le responde: "Quiero que sepas que no hay mayor tortura que pensar que nunca voy a poder vivir mi amor con esa otra persona, no cometas el mismo error que cometí yo".

A Jana le daría pena que Manuel se marchara a Madrid

Jana le pide perdón a Manuel porque ayer le contestó mal, ella le explica que estaba cansada y nerviosa. El joven le dice que no se preocupe y que está todo olvidado.

La doncella se arrepiente de sus palabras, aunque ella considera que lo único que es verdad es que es una simple doncella. El hijo del marqués le responde que no es cierto y que pueden ser amigos.

La joven le explica: "Usted sabe perfectamente que no podemos ser simplemente amigos", y añade: "Me daría muchísima pena que se fuese con Doña Jimena a Madrid, esa es la verdad y yo no soy quién para opinar, pero aunque si lo hiciera ser que eso no cambiaría nada y por eso sufro".

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.