‘La promesa’ (Mejores momentos): El asesino de Gregorio

Jana necesita ayuda de Catalina

Jana ha quedado con Catalina en los jardines de La Promesa para confesarle que ama a su hermano pero que está mal porque Manuel está solo en el cuartelillo. "Una visita le puede subir algo el ánimo", dice la doncella.

"No me hace falta tus palabras para saber que tú y mi hermano os amáis y eso es lo más hermoso que te puede pasar en la vida, pero no lo tenéis fácil", expresa la hija del marqués.

La joven le responde muy seria: "Lo sabemos los dos", así que Catalina le comenta: "Y queréis seguir adelante, a pesar de todo".
Jana decide contarle el principio de su historia de amor: "Cuando yo supe que me había enamorado de su hermano siendo el quien era y siendo yo quien soy, quise olvidarme de él a toda costa pero sencillamente no pude y Manuel le pasó lo mismo".

Catalina le expresa con ilusión: "La vuestra será una historia que merecerá ser contada".

Los marqueses visitan a Manuel en su arresto

Manuel sigue detenido, ya que el sargento cree que puede estar involucrado con el fallecimiento de Gregorio. Los marqueses deciden visitar a Manuel, pero Cruz no entiende por qué está arrestado.

Su hijo le confiesa que sí es cierto que tuvo contacto con Gregorio, pero le aclara el motivo: "Quería asegurarme que no se volviese acercar a…".

La marquesa le pregunta muy sorprendida: "¿A quién?", a lo que el joven le contesta: "A Pía Adarre". Su madre no comprende la respuesta de Manuel y le expresa con enfado: "¿Qué? ¿Pero que estás diciendo".

El prometido de Jana le confiesa: "La señora Adarre está viva". Cruz mira al marques y le pregunta: "¿Tú lo sabías?", así que Alonso le argumenta: "Tuvimos que fingir su muerte y esconderla de el señor Castillo, ese hombre había jurado matarla".

Cruz está enfadada porque le han ocultado ese secreto, pero Alonso cambia de tema y le dice a su hijo: "Te sacaremos de aquí". El joven le responde con tranquilidad: "Soy inocente, no pueden encontrar nada, y tarde o temprano terminarán sacándome".

Alonso pide a Jana que abandone La Promesa

Alonso se encuentra con Jana en el despacho y le dice: "Quiero contarte algo que he intentado hacer comprender a Manuel muchas veces sin éxito pero tengo la intuición de que tú lo vas a entender a la primera. No podéis casaros, doy por hecho que si habéis tomado la decisión de uniros en matrimonio es porque los dos queréis luchar por vuestro amor se oponga quien se oponga, pero lo que Manuel quiere ignorar es que el primero que se opone es él".

La doncella le contesta con enfado: "No estoy de acuerdo". El marqués le continúa confesando: "Manuel se ha criado en el seno de una familia acomodada, de una familia noble. Desde la muerte de Tomás su destino es ser marqués de Luján, ese es Manuel y por desgracia esa realidad no casa contigo, si de verdad le quieres deberías irte, mete ahora que no está, será mucho menos doloroso para los dos".

Jana le responde muy seria: "No me voy a ir". En ese momento el marqués coge un cheque y le expone: "Sé que no es una decisión fácil y necesitarás tu tiempo para pensarlo, pero también quiero que sepas que no vas a empezar de cero en tu nueva vida".

La doncella le pregunta muy enfadada: "¿Me está usted ofreciendo dinero?", Alonso le aclara: "No te lo tomes como un insulto es una oportunidad y como prueba de buena voluntad, pon tú la cifra".

Rómulo hace una visita a Manuel

Rómulo visita a Manuel y le expresa: "Tengo el sentimiento de que todo esto es por culpa mía, él que va acabar amargado soy yo". El joven se muestra comprensivo y le dice: "Usted no tiene la culpa de nada", pero el mayordomo no está de acuerdo y le confiesa: "Pero yo deje que usted se involucrara en este asunto".

El hijo del marqués le aclara: "Soy mayorcito", a lo que Rómulo le responde: "Le pudo su buen corazón y el ánimo de ayudar al prójimo".

Manuel muestra un rostro muy serio y le confiesa: "No lo sé, lo que sí sé es que ahora he terminado perjudicándome a mí y a toda mi familia". Él quiere saber cómo está Jana y Rómulo le comenta: "Pues la pobre está muy triste", pero el hijo del marqués le pide: "Cuando la vea dígale que estoy de buen ánimo".

Jana rechaza el chantaje de Alonso

Alonso tiene el cheque en la mano y Jana le dice muy enfadada: "No marqués guarde su dinero porque no lo quiero". Él le expresa: "Este dinero puede ser tu jornal de muchos años", pero la joven le explica muy nerviosa: "Manuel me quiere y si yo me voy de La Promesa no estaré haciendo nada por su bien".

Alonso le dice muy serio: "Su vida será mucho mejor sin ti", la doncella le reprocha: "Pensaba que usted era diferente".

El marqués se sienta muy enojado y le advierte: "Estás acabando con mi paciencia". La doncella también continúa enfadada y le grita: "Que no quiero su dinero, que lo que quiero es ser feliz con Manuel".

El marques le pide muy serio: "Coge el dinero y vete", la doncella le dice muy alterada: "He conocido a muchos matrimonios de gente de alta alcurnia y he visto de todo, menos felicidad y creo que usted también conoce alguno".

Alonso le responde: "No seas insolente", a lo que la joven le dice muy enfadada: "Soy sincera".

Curro quiere que Martina no esté pendiente de él

Martina le confiesa a Curro: "Últimamente te noto muy seco conmigo", y añade : "Ayer mismo que estábamos hablando del pobre Manuel estabas más pendiente de cómo se encontraba Julia que de cómo estaba yo".

El joven le responde: "Eso es absurdo", sin embargo la sobrina del marques no está de acuerdo y le sigue confesando: "Últimamente te noto muy cambiado".

Curro decide expresarle sus emociones y le cuenta: "Es que ya sabes que hablar con Julia me ha hecho recordar todo lo que viví en la guerra y la muerte de Paco no la voy a olvidar nunca".

Martina le dice: "Si hay algo que pueda hacer pídeme lo que tú quieras", el joven muestra un rostro muy serio y le pide: "Podrías dejar de estar tan pendiente de mí, de estar observando con quién hablo o con quién dejo de hablar, qué hago o qué dejo de hacer".

La joven le pregunta: "¿Eso quieres?", a lo que Curro le responde: "Sí". Martina se muestra triste y él le confiesa: “Ya te lo dije Martina, necesito distancia".

Jana deja claro a Cruz sus sentimientos por Manuel

Jana se enfrenta a Cruz y le dice: "Yo no voy a dejar a Manuel ni por todo el oro del mundo". La marquesa le reprocha: "Estar con Manuel te da una serie de ventajas".

La joven le aclara muy enfadada: "Si Manuel se fuese de aquí con una mano delante y otra detrás, yo me iría con él", la marquesa le responde con ironía: "Que romántico".

Jana le pide con enfado: "Ni se le ocurre volver a intentar comprarme ni tampoco enviar a su marido para que lo haga". Pero la marquesa no piensa quedarse quieta y le comenta: "Algún precio tendrás y sino lo tienes tú, lo tendrá Manuel".

La joven le responde muy nerviosa: "Manuel no se dejaría comprar por ustedes", antes de abandonar la estancia le deja claro: "No vamos a renunciar a nuestro amor".

En ese momento Cruz abre el sobre y comprueba el dinero que ha rechazado y empieza a preocuparse.

¿Cuáles eran los planes de Manuel después de la boda?

El sargento quiere saber por qué Manuel compró dos billetes para viajar a la capital. El joven le confiesa muy serio: "Tenía pensado fugarme pero no es la clase de fuga que usted cree".

El sargento le pregunta: "¿Qué clase de fuga era entonces?", a lo que el joven le responde: "No tenía pensado fugarme de la justicia, era algo más romántico".

El sargento le pregunta: "¿Un encuentro clandestino?", el joven le explica su historia de amor: "No, verás estoy enamorado de una mujer y mi intención era casarme con ella en secreto e irnos a Madrid".

El sargento le pregunta muy sorprendido: "¿Y el motivo de que hiciera todo esto en secreto es?", así que Manuel le aclara: "Pertenecemos a clases sociales distintas y mis padres no aceptan esta relación".

El sargento quiere conocer más detalles de esa historia y le pregunta: "¿Y qué salió mal?", el hijo del marqués le responde muy serio: "Mi madre se entero de todo".

Curro cuenta sin querer que Jana es su hermana

Curro le comenta a Julia: "Me enterado que llevas un tiempo preguntando por mí y por cierta doncella". La joven le responde:
"Por nada, solo siento curiosidad por la relación que mantienes con esa Jana".

El joven se sorprende y le pregunta: "¿Y por qué con ella?", la joven le confiesa: "Porque es evidente que hay algo especial entre vosotros". Curro no está de acuerdo con esa percepción, pero la joven insiste y le confiesa: "Te vi con ella en el estudio abrazados".

El hijo del marqués empieza a ponerse nervioso y le responde: "Era un abrazo de consuelo por todo el tema de Manuel". La joven le continúa diciendo: "Me preocupa de repente que ella se acerque a ti, eso es de interesada".

Curro le comenta: "Desde luego que no", pero Julia le responde muy alterada: "Esa muchacha se está aprovechando de vuestra generosidad y ahora entiendo el rechazo que causa en los marqueses".

El joven sigue nervioso y le dice: "Que no Julia, de verdad que no". Sin embargo, la joven no cree a Curro y le dice muy exaltada: "Quizás deberíamos advertirles, decirles que también se está acercando a ti, ponerles en sobreaviso y que la echen de La Promesa de una vez".

Curro le grita: "No puedes decir nada", la joven se sorprende y le pregunta: "¿Pero por qué?". El joven está muy nervioso y le acaba confesando: "Porque Jana es mi hermana". En ese instante se da cuenta que ha desvelado su secreto y muestra un rostro con preocupación.

Pía ha dejado a Ricardo de lado

Pía se reencuentra con Ricardo y le dice: "Siento mucho haberle mentido, lo siento mucho pero no tenía elección". El mayordomo está muy serio y le dice: "Me alegro profundamente de que todo haya acabado bien", pero también le aclara con tristeza: "Todo esto me duele mucho, usted no contó conmigo".

"Es cierto que no le contamos nada pero no ha sido por falta de confianza, se lo aseguro", expresa la señora Adarre.

Pero Ricardo continúa decaído y le comenta: "Usted dice pensamos, decidimos, no le contamos, pero yo no era parte de esa gente que pensaba, que decidía. En cualquier caso esto está aclarado y no tiene sentido darle más vueltas".

Pía no puede parar de llorar, así que Ricardo le explica que debe volver al trabajo y se marcha.

Matilde siente que Curro es la reencarnación de Paco

Martina le pregunta a Julia: "¿Y Curro cómo está?", la joven le responde: "No sé". La sobrina del marques aprovecha ese momento para comentarle: "Como últimamente pasáis tanto tiempo juntos".

"Eso es verdad y admito que cuando estoy con él se me pasa el tiempo volando. Siento que es una persona que merece la pena conocer, no sé porque pero cuanto más lo trato más me interesa", confiesa la joven.

Martina se sorprende y le dice: "Os conocéis desde hace muy poco tiempo", a lo que Julia le responde: "Ya confiamos plenamente el uno en el otro".

La sobrina de Alonso se muestra un poco celosa, así que Julia le confiesa: "A veces siento como si Curro fuese la reencarnación de Paco".

Manuel lee la carta de Jana en su celda

Manuel decide leer la carta que le ha escrito Jana y en ese primer párrafo le expresa: "No te rindas Manuel, no puedes rendirte tienes que aguantar. Amor mío no te preocupes por mí, la vida me ha hecho fuerte y si algo me ha enseñado que lo que más importa es saber quien eres y no traicionarte".

El joven está muy ilusionado y continúa leyendo: "Ahora tienes que demostrar que eres inocente porque solo eso importa, yo no importo, lo nuestro no importa, importa que salgas libre que quede claro que tú no mataste a ese hombre. Lo demás es fácil, siento que aunque todo se nos ponga en contra, nuestro amor saldrá adelante".

La doncella le escribe en esa carta un poema de Gustavo Adolfo Bécquer, así que en ese momento Manuel empieza a recordar los momentos que vivieron juntos en la playa, en la fiesta de disfraces y en La Promesa.

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