‘La promesa’ (Mejores momentos): «Lo mejor es que te olvides de mi»

Jana no tienes ganas de ver a Manuel

Manuel le comenta a Jana que se alegra de que María esté otra vez en La Promesa. "Jana siento mucho no haber podido estar aquí, tuve que ir a visitar a Jimena", dice el joven.

La doncella le responde enfadada: "Claro". El hijo del marqués le explica: "Me has echado en falta, porque yo te aseguro que estaba contando los días para volver a La Promesa y tenerte cerca".

"Para qué, por si necesitas algo más, como dijiste ayer", responde la doncella. El hijo del marqués le confiesa: "Si dije aquello fue lo único que se me ocurrió para retenerte", y añade: "Ya te lo he dicho, te echado mucho de menos".

"No tenía ganas de verte, es más Manuel, no quiero volver a verte nunca más, nunca", dice la doncella muy enfadada.

María sufre alucinaciones

María sigue encerrada en la cueva y se imagina que Salvador entra en ella. La doncella le dice: "Dame agua que estoy seca, ¿has traído agua y comida?", así que él joven se acerca a ella para darle un abrazo.

María le dice muy ilusionada: "Yo creía que me iba a quedar aquí y me iba a morir". El joven le acaria el rostro y le comenta: "Cómo iba a consentir yo eso". Él le enseña una llave, así que la joven le muestra su tobillo atado y le dice: "Quítame esto".

Sin embargo, Salvador guarda la llave en el bolsillo del pantalón y le explica: "Todavía tienes que aguantar un poco más". La doncella le responde: "Yo no puedo aguantar más, llévame contigo Salvador".

"Yo solo soy un sueño, tu último sueño", dice el joven mientras se marcha de la cueva. Así, que ella le grita: "Salvador llévame contigo". En ese momento María despierta del sueño y se da cuenta que el joven no está con ella.

Alonso cree saber dónde está María

Alonso le explica a Abel y a Jana que ha soñado con una cueva. "Es un lugar que conocí de crío, no lo recordaba, pero he soñado con él. Dice que está buscando una cueva cerca de Luján, con arena de color albero", comenta el marqués.

“Estaba en las uñas, en la ropa y en los zapatos de Valentín”, dice Jana. El marqués le explica a la doncella y al médico que de pequeño estuvo con su hermano en una cueva y que tenía arena de ese color.

Jana le pregunta: "¿Sabe si esa cueva esta lejos de aquí?", así que Alonso le responde: "Bastante, pero llegamos a pie". El doctor quiere que el Marqués le cuente más detalles sobre la cueva, así que él le explica que no volvió a ir a ese lugar porque se lleno de purgas.

"Señor marqués le voy a pedir que haga un esfuerzo, sé que usted es capaz de recordar donde está esa cueva", dice la joven. El marqués le comenta: "Si os he mandado a llamar es porque estoy dispuesto a intentarlo".

Encuentran a María

María está tumbada en la cueva, apenas tiene fuerza, ya que lleva muchos días sin comer y sin beber agua. Fuera de la cueva se escucha como Jana y Abel gritan: "María, María". No paran de gritar el nombre de la doncella, los dos deciden entrar dentro de la cueva.

Jana ve a su amiga en el suelo y se acerca a ella. Le dice muy ilusionada: "Soy Jana". Sin embargo, la doncella no despierta, así que la doncella rompe a llorar y mira a Abel muy nerviosa. El doctor no sabe lo que le ocurre a la joven, Jana no puede parar de llorar mientras grita: "María, no".

Los marqueses están preocupados por Leonor

El marqués le dice a Leonor: "Tú madre y yo estamos preocupados por ti". La joven no entiende a qué se refiere, así que Cruz le comenta: "Por como tratas a Martina y a Curro".

Los marqueses quieren saber qué ha ocurrido entre ellos, pero la joven responde muy enfadada: "Les digo que no ha ocurrido nada, si no hablo con ellos es porque no tengo nada de lo que hablar”

"Hace días que tu padre y yo te notamos rara", comenta la marquesa. Sin embargo, la joven continúa diciendo que están equivocados y argumenta: "No estoy ni triste ni apática, estoy pensativa, reflexiva quizás".

"¿Reflexiva?", pregunta Cruz muy sorprendida. Leonor le informa: "Sí y no tiene nada que ver con Martina ni con Curro".
El marqués le pregunta muy serio: "¿Entonces con qué tiene que ver?", a lo que la joven le confiesa: "Conmigo porque no sé cómo contarles algo que me ha sucedido y es muy importante para mí".

María se entera de la muerte de Valentín

Jana y Abel están en la habitación con María. La joven está tumbada en la cama y confiesa: "La verdad es que lo he pasado fatal, es que no sé ni cómo lo he hecho, he ‘sentio’ frío, sed, he ‘sentio’ hasta ganas de morirme".

"Ahora lo importante es que estas aquí con nosotros, en tu cama, en tu casa", dice Jana. La doncella le continúa explicando que Valentín engañó a todos, pero María le comenta: "A ti, no, nunca confiaste en él".

Jana decide contarle la verdad a María, así que le explica: "Valentín murió abatido por la Guardia Civil cuando intentaba escapar", y añade: "Para nosotros fue un golpe muy duro, porque era él único que sabía donde estabas".

"Ahora entiendo lo que dijiste en la cocina lo del señor marqués", responde la joven. Jana le explica: "Él fue el que nos dio la pista clave para encontrarte y gracias a él ahora estás aquí".

María es la vida entera de Salvador

Salvador está con María en la habitación y le dice: "No he parado de pensar en ti”. La doncella le explica que soñó con él cuando estaba en la cueva y él le decía que aguantará un poco más.

El joven le responde: "Yo jamás habría hecho eso, habría removido cielo y tierra para sacarte de ahí, por encontrarte y sacarte de ahí", y añade: "Todos estos días han sido un infierno y yo habría dado mi vida entera porque hubieras regresado sana y salva".

María le contesta: "Yo lo sé, que fue un sueño". Él le continúa explicando que todos esos días llego a una conclusión, así que la joven quiere saber a qué se refiere.

"Pues que mi vida entera eres tú y que una vida sin ti no tiene sentido, no la quiero, no me gusta y cuando mataron a Valentín yo pensaba que me moría", relata Salvador.

Ella le dice que todo ha pasado y que ha vuelto, aunque se encuentra muy débil. "Poco a poco irás encontrándote mejor, ya lo verás, si eres joven y estás fuerte", responde Salvador.

Vera se queda en La Promesa

Verá no sabe si se va a quedar en La Promesa, así que le comenta a Lope: "Pase lo que pase, quería darte las gracias por todo lo que has hecho por mí. Te has metido en un enredo por mi culpa sin comerlo ni beberlo".

"Bueno si lo hice es porque quise", responde Lope. La joven le confiesa: "Espero que no tomen represalias contra ti, hecho todo lo posible para que no te salpique".

"Sea como sea la suerte ya está echada", dice el cocinero. En eso momento llega Pía y Rómulo, el mayordomo mira a los dos y dice: "Les hemos convocado para informales de que hemos tomado una decisión. La señora Agarre y yo hemos decidido que puede permanecer en La Promesa la señorita González".

Abel pone celoso a Manuel

Abel está con Manuel en el hagar y le explica: "Que ya me he enterado que Jimena progresa poco a poco gracias a la medicación". El doctor quiere ir al palacio de los duques para examinarla, pero el hijo del marqués le comenta: "Los duques la tienen bien atendida y en realidad dudo que te dejen acercarte, no quieren nada que provenga de los Luján".

Manuel no quiere seguir hablando de ese tema y le comenta: "Enhorabuena, me he enterado que tu participación fue muy decisiva en el rescate de María Fernández". El doctor sonríe y le explica: "Habido suerte y sin tu padre hubiera sido imposible".

Abel también le comenta a su amigo que el marqués le ha contratado de forma permanente en La Promesa. "De verdad, no lo sabía, enhorabuena", dice Manuel muy ilusionado.

"Además, lo mejor de este terrible suceso es que me ha unido mucho más a Jana", responde el doctor. Manuel le pregunta muy serio: "¿Os va bien?", a lo que Abel le contesta: "Mejor que nunca, Jana lo ha pasado muy mal y le hacía falta que yo estuviera a su lado”.

Abel malmete a Jana

Jana quiere saber qué le ha comentado Manuel sobre Jimena. El médico decide no contarle la verdad y le dice: "La encontrado muy desmejorada y casi sin voluntad por la medicación que está tomando, y sus padres prácticamente la tienen secuestrada, de hecho no me sorprendería para nada que Manuel se fuese otra vez".

Jana se sorprende con las palabras del doctor y él le continúa explicando: "Es normal Jana, que Manuel está ahí junto con su mujer dándole apoyo. Un hombre tiene que estar junto con su mujer cuando está lo necesita".

Jana está muy agobiada porque intenta eliminar una mancha de la camisa de Abel, pero lo consigue. Él le dice que no se preocupe y que cambiará el puño. "A veces es mejor no empeñarse en arreglar lo que no tiene solución, así que nada puño nuevo, camisa nueva o como nueva", comenta el médico.

María discute con Vera

María se da cuenta que Vera no sabe planchar y le dice muy enfadada: "Vas a señalar la ropa de los señores o la vas a quemar”. La joven se disculpa y le responde: "Iré más ligero".

La doncella continúa mirando como Vera realiza la tarea y le grita: "Vas muy ligera, así no vas a quitar las arrugas". En ese momento llega Salvador y le pregunta a la joven qué le ocurre, ya que estaba escuchando sus voces en el patio.

Ella le dice que es un exagerado, pero él se ríe y le propone ir a dar paseo. "Ya me gustaría, pero me queda muchas cosas que doblar", responde la doncella. Vera está escuchando la conversación y le dice: "Si quieres yo puedo doblarlas en cuanto acabe de planchar".

"No hace falta", responde María. Sin embargo, Salvador quiere que acepte la ayuda de su compañera. "Ten cuidado con la plancha y espero que esto de doblar la ropa se te de mejor", dice la doncella.

Leonor no conoce a Martina

Leonor no entiende por qué Martina no le contó que estaba saliendo con Curro y comenta: "No confiasteis en mí, como si fuese una extraña". La sobrina del marqués le explica: "Que te lo íbamos a contar, pero no encontré el momento".

Sin embargo, Leonor no cree sus palabras y le dice: "Si no os llegó a ver yo, ahora mismo seguiríais ocultándomelo".

También está dolida porque no le contó su compromiso con el hijo del rey. "No quería importunarte con mis problemas", responde Martina.

"Me mandas a París haciéndome pasar por ti y luego me ocultas todo esto, la verdad es que te miro y no te reconozco. Ya no veo en ti la prima en la que tanto confiaba, sino más bien al contrario. Me pareces una persona en la que no debería fiarme nunca más y eso mismo es lo que pienso hacer", comenta Leonor.

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.