‘La promesa’ (Mejores momentos): Las sospechas de Curro
Curro cree que Lorenzo intentó matarle
El marqués no quiere que Curro salga de la habitación y le explica: "Quiero protegerte de la persona que intentó matarte", y añade: "Tengo sospechas fundadas de que la bala que te alcanzó no fue por azar, no fue un accidente de caza, fue una acción predimetada para matarte"
"Me cuesta creer que alguien desee mi muerte", responde el joven muy nervioso. "No tengo todas las claves, pero es evidente que hay gato encerrado en todo esto", comenta Alonso.
Curro le pregunta muy sorprendido: "¿Tiene alguna duda de quién puede ser esa persona que tenga tanta ansia para acabar con mi vida?", a lo que el marqués le responde: "Ahora mismo sería aventurado dar un nombre".
El joven le confiesa que él cree que el asesino es el capitán y expresa: "No sólo no tienen ningún afecto por mí, sino que sinceramente le gustaría verme muerto".
Martina está distante con Curro
Curro está muy preocupado por Martina, ya que siente que está distante. Ella le explica muy seria: "Estos últimos días lo he pasado muy mal, cuando no sabíamos qué es lo que podía pasarte y creo que eso me ha hecho darme cuenta de una cosa".
El joven le pregunta muy sorprendido: "¿De qué?", a lo que ella le responde: "De que no habría podido soportar que no salieras vivo de esto". Curro sonríe y le confiesa: "Yo sigo vivo precisamente gracias a ti".
Sin embargo, Martina cree que no deberían de seguir con esa relación, pero él le comenta: "Yo elijo con quien estar y yo quiero estar contigo. Además, ya te lo dije, me conformo con verte".
"Que no quiero que te conformes, que conformarse esta mal, no quiero que te conformes", dice muy enfadada la sobrina del marqués. El joven le dice muy angustiado: "No quiero perderte". Martina rompe a llorar y le expresa: "Te mereces encontrar a alguien a quien amar de verdad".
¿Es Abel sincero con Jana?
Abel le comenta a Jana que Feliciano falleció por una insuficiencia renal. La doncella continúa muy triste con el fallecimiento y le pregunta: “¿Y crees que si lo hubieras operado tú, hubiera salido de esta?", a lo que el doctor le responde: "Pues no lo sé, nadie puede saberlo".
"El señorito Curro tenía heridas más graves y conseguiste salvarlo", responde la joven. El doctor le explica: "Cada caso es un mundo y entra mil factores en juego".
La doncella le pregunta muy seria: “¿Tú siempre has sido sincero conmigo?", pero el joven le confiesa: "Puede que alguna vez no haya sido sincero contigo del todo".
Jana se sorprende y le pregunta: "¿Y cuándo no has sido sincero conmigo?", así que Abel le responde: "En alguna ocasión en la que te he dicho que estabas guapísima y solamente estabas guapa".
La doncella sonríe y le dice: "Abel te estoy hablando en serio". El doctor se ríe y le confiesa: "Y yo también, que yo sepa solamente te he mentido en esa circunstancia, en lo esencial siempre he sido sincero contigo".
Lope y Vera tienen su primera cita
Lope y Vera han decidido quedar en un entorno rural para disfrutar de un picnic. Así, que el cocinero sorprende a la joven con unos bocadillos y una bota de vino.
Ella le confiesa muy nerviosa: "Nunca he bebido de una bota de vino", a lo que el joven le explica: "No te preocupes porque es como beber de un botijo". La joven decide probar la bebida, pero acaba manchándose toda la blusa de vino.
El cocinero le dice muy nervioso: "¿Vera qué haces?", así que ella le responde: "Perdón, lo siento". Lope se ríe y le comenta: "No pasa nada, bueno todo es cuestión de practica. Quítate la camisa y la secamos en la rama y no te apures que yo no miro, y de mientras te puedes ir poniendo la mía".
La joven se quita su prenda y se pone la del cocinero. Él le continúa explicando: "Y por lo de la bota no te preocupes, que yo aprendí de chico, me enseñó mi abuela".
Jana se alegra por Manuel
Manuel se encuentra con Jana en el hangar y le cuenta: "No sé si sabes que me he clasificado para la final". La doncella sonríe y le dice: "Enhorabuena". El joven le confiesa con mucha ilusión: "Ojalá hubieses estado allí".
Ella quiere que le cuente más detalles de la carrera, así que el hijo del marqués le informa: "Mi gran rival fue holandés, llevaba su último modelo de avión y te aseguro que era una auténtica flecha, y no sé cómo conseguí colarme entre los primeros y clasificarme para la final".
Jana le responde: "Felicidades". Manuel le sigue expresando: "Me encuentro ante el reto de mi vida, esto realmente me llena, es con lo que siempre he soñado". La doncella entiende su emoción y le responde: "Me alegro mucho por ti, te lo mereces".
La verdad de Antoñito
Simona está en la cocina con su hija y le explica que Antoñito no quiere saber nada de ella. Sin embargo, la cocinera le pide a la joven que le cuente cómo es su vida.
"Está casado con Norberta como le dije y tienen dos hijos, un niño y una niña, preciosos. Antonio es bueno, siempre lo ha sido", explica la joven.
La cocinera escucha a su hija, así que ella le continúa contando: "Antoñito le partió por el medio que usted se fuera, no sé si es por qué al ser más mayor se entero de todo, pero así es cierto que lo paso muy mal para que negarlo".
La cocinera se emociona, pero su hija quiere expresarle cómo es la situación familiar y le confiesa que no tiene buena relación con su cuñada, ya que ella le prohibió a Antoñito hablar sobre Simona.
"Tiene su sentido, lo entiendo", responde Simona. La joven no está de acuerdo y le responde: "Bien poco, que no es lo mismo acallar la pena que quitarla. Antoñito sigue teniendo ese dolor dentro aunque no hable de él".
¿Se arrepiente Jana de ayudar a Curro?
Curro quiere que Jana le cuente por qué Feliciano falleció hace unos días. La doncella le confiesa que el doctor Sandoval atendió al joven, porque Petra se lo pidió a la marquesa.
El joven quiere saber más detalles, así que su hermana le dice nerviosa: "No sé sabe con certeza, Curro no lo sé, lo que pasó es que no tuvo demasiado cuidado y no utilizó las medidas higiénicas que se tiene que utilizar".
El joven está muy serio mientras escucha las palabras de Jana, ya que ella también le comenta que el médico atendió a Feliciano sin anestesia. "No me quiero imaginar el dolor que tuvo que sentir Feliciano", dice la doncella.
Ella se siente mal porque no estuvo con él joven, ya que también tenía que cuidar de Curro. El joven quiere saber si volvería hacer lo mismo, así que ella le responde muy seria: "Supongo que sí, yo de verdad pensaba que Feliciano estaba atendido por quien se suponía que era un cirujano de prestigio y que era de la confianza de los señores marqueses".
Pelayo no puede casarse
Jerónimo visita a Pelayo y le dice: "He oído que suenan campanas de boda". El conde le pregunta muy enfadado: "¿Qué quieres Jerónimo?", su ayudante le responde: "No puedes casarte".
Pelayo se ríe y le comenta: "Ahora me dices lo que puedo o lo que no puedo hacer". Jerónimo le aclara: "Una boda no es buena para el negocio".
Sin embargo, el joven no está de acuerdo, pero su ayudante le continúa explicando: "No podemos permitirnos ningún tipo de distracción, nos estamos jugando mucho con todo esto".
"Todo va a salir según lo previsto, ¿has hablado con Mister Gabanis", pregunta el conde. Pero, su ayudante le informa: "Lo he intentado, pero está de viaje". El conde le pide muy nervioso: "Necesitamos retrasar las entregas de las armas".
Jerónimo se ríe y le contesta: "Ya sabes que el inglés no es propenso atender a razones". El conde le continúa confesando: "Necesitamos unos días más, ahora no es un buen momento".
Jerónimo le reprocha: "Si en vez de estar preocupado por la boda estuvieras buscando soluciones". Pelayo se enfada y le responde: "Deja de preocuparte por mi boda, que no es asunto tuyo".
¿Qué le pasa a las mujeres de la familia Luján?
El Conde de Ayala visita La Promesa y se sorprende con los nuevos avances del palacio. Él cree que el responsable de la finca es Manuel, pero el joven le aclara: "La responsable de todo eso es mi hermana Catalina".
El hombre mira a la hija del marqués y le pregunta: "¿Tú?", a lo que Catalina le responde: "Hace unos meses mi padre me delegó la gestión de la finca, yo personalmente me encargo de los arriendos de las tierras, la supervisión de los cultivos, el mantenimiento de los caballos, entre otras cosas".
El hombre decide preguntarle con ironía: "¿Y te queda tiempo para las tareas propias de tu género?", pero Catalina no le agrada esa pregunta y le dice enfadada: "¿Y cuáles son esas tareas precisamente?"
El conde no tiene ningún reparo en decirle: "Buscar marido, aunque tal vez hayas desistido, tienes ya una edad".
"Para su información le diré que estoy prometida con el Conde de Añil", dice Catalina. El hombre le da la enhorabuena, pero la hija del marqués continúa enfadada y le comenta: "Una mujer puede sentirse realizada sin un marido al lado".
El hombre tampoco entiende la marcha de Leonor, así que su hermana le informa: "Ha ido a cumplir su sueño, quiere ser diseñadora de moda".
Pero, el hombre vuelve a realizar otra pregunta incómoda: "¿Y qué opina su marido de esa estupidez?", pero Manuel le intenta explicar: "No está casada, ha marchado sola".
"Porque se empeñan todas las mujeres de esta casa en no tener una vida decente, al lado de un marido decente, como toda mujer decente", dice el hombre. Catalina le contesta muy indignada: "A querer ser personas que nos valemos por nosotras mismas".
Abel interrumpe la conversación de Jana y Manuel
Manuel no está de acuerdo con el comportamiento del conde, ya que ha tratado mal a Jana. "Te agradezco mucho que me hayas defendido", dice la doncella.
Manuel le responde: "Opina de todos y de todo", y añade: "No obstante mi padre ya me advirtió sobre él". La joven le pregunta: "¿Qué te dijo?", a lo que Manuel le responde: "Me habló de su carácter difícil y su incomodo empleo del sarcasmo".
En ese momento aparece Abel y quiere saber de qué están hablando. Manuel le informa que están conversando sobre el Conde de Ayala, pero el doctor le pregunta muy serio: "¿Ha pasado algo?"
"Estábamos paseando con Curro y nos cruzamos con él, y tuvo un comentario desagradable acerca de Jana", responde el hijo del marqués. El doctor quiere saber el comentario, así que Jana le comenta: "Que una doncella no debería tener conocimientos de medicina".
Abel no está de acuerdo con ese comentario y le dice a la joven: "Si me pasa algo que me lleven a tu lado que de medicina sabes un potosí". Los dos comienzan a reír, pero Manuel está serio viendo la escena de la pareja.
¿Cómo va a ser la boda de Catalina y Pelayo?
Toda la familia está reunida en la mesa, Catalina aprovecha esa ocasión para informarles: "Queremos que sea una boda sencilla y muy emotiva", y añade: "También queremos que sea desenfadada, diferente, poco ortodoxa podría decirse".
La marquesa le pregunta a qué se refiere, a lo que Catalina le informa: "Lo organizaremos todo para que el servicio al completo pueda asistir a la boda". Pero, la marquesa y Lorenzo no están de acuerdo con esa decisión.
"No entiendo bien pretendes que hagamos dos convites", señala el marqués. "Solo uno, tendrán que convivir los invitados más ilustres con los más humildes, nada de diferencias de clases", responde la joven.
La marquesa está muy enfadada y le comenta: "Eso no es una boda, ni es nada". Sin embargo, la hija del marqués no le interesa su opinión y continúa explicando: "Por supuesto, nada de regalos".
Jana y Curro son muy afortunados
Curro le confiesa a Jana: "El marqués tiene que determinar si de verdad han intentando matarme o no". La doncella está muy preocupada y le responde: "Ojalá haya sido una falsa alarma y podamos olvidarnos de esto pronto".
"He visto la muerte más cerca que nunca", comenta el joven. Jana se emociona y le dice: "Por suerte pasó de largo".
Curro le sigue confesando: "Yo sabía que estando a tu lado nada malo podía pasarme, es más lo recuerdo todo como una nebulosa, pero jamás voy a olvidar la manera en cómo me cogías la mano".
Ella le expresa que se siente mal por la bronca que tuvieron, pero su hermano le explica que ya está todo solucionado y añade: "Hemos tenido mucha fortuna".
La doncella sonríe y le responde: "Y la seguimos teniendo, porque estos instantes ya no nos lo puede quitar nadie".
