‘La promesa’ (Mejores momentos): La verdad sale a la luz
Cruz, ¿inocente o culpable?
Jana le confiesa a Cruz que sabe que ella estuvo implicada en el asesinato de su madre, ya que Leocadia se lo ha confesado.
"No puedo creer que te hayas creído sus mentiras", comenta la marquesa muy enfadada. Pero la joven le continúa explicando: "Tomás también lo sabía y por eso lo mató".
La marquesa le responde: "Tengo que reconocer que lo de Dolores es cierto, pero yo no soy la protagonista". Jana le pregunta: "¿Entonces quién?", a lo que Cruz le expresa: "Fue Leocadia, fue ella la que lo planificó".
"Eso es mentira y no me creo ni una palabra de lo que está diciendo", responde la joven. La marquesa está enfadada y le reprocha: "Tu llegada a La Promesa no fue casual como parecía".
Jana le contesta: "No", y Cruz le reprocha: "Viniste buscando venganza". La joven le confiesa: "Justicia", y añade: "Lo único que quería era encontrar a mi hermano y saber la verdad". La marquesa no está de acuerdo y le expresa con odio: "Y que mejor que engatusar al hijo de los marqueses".
"Eso es mentira, lo que yo siento por Manuel es sincero", expresa Jana muy seria. Pero Cruz le contesta: "Tú has venido a vengarte".
La acalorada discusión entre Jana y Lorenzo
Jana le explica a Lorenzo que no está de acuerdo con que pacte la boda de Curro.
"No se da cuenta de que este matrimonio va a llevar Curro toda su vida", comenta la joven muy seria.
"Esta boda te va a repercutir de manera muy positiva, ahora cierra la maldita boca impertinente", comenta Lorenzo. La joven le planta cara y le expresa: "Tengo derecho a opinar libremente lo que a mí me apetezca sobre esto", pero el cuñado de Cruz le responde: "Aunque te pongas trajes caros y le calientes la cama a Manuel, siempre serás una fregona".
Jana no soporta la actitud de Lorenzo y le reprocha: "Ha dedicado toda su vida a abusar de los más débiles", pero el capitán le grita: "Creo que deberías callar".
"O qué para demostrar su fuerza me vas a pegar una paliza como hacia con su mujer", comenta Jana. En ese momento Lorenzo está furioso, golpea la mesa y le grita: "He dicho que te calles".
Adriano salva a María y Samuel de la cárcel
El conde quiere llamar a la Guardia Civil porque no se fía de María y Samuel. Adriano está trabajando para él y le pide que no lo haga, ya que son buenas personas. El conde le pregunta: "¿De qué conoces a esta gente?", el joven le responde: "María es una de las doncellas de La Promesa".
El conde le comenta: "¿A este otro que conoces también?", el joven le contesta: "El padre se hizo cargo de la parroquia de Luján justo cuando yo me marchaba". El conde no está seguro de la versión de Adriano y le pregunta: "¿Das fé que no son unos malhechores?".
"Por supuesto, que no lo somos", expresa el cura. El conde le comenta a Adriano: "Quizás me he precipitado un poco avisando a la Guardia Civil". El conde abandona la entrada de palacio y María le confiesa a Adriano: "Menos mal que has aparecido porque sino me veía yo haciendo noche en el cuartelillo".
Jana no quiere que Manuel sepa nada
Curro no entiende cómo el capitán se ha atrevido a gritarle a Jana. La joven le pide: "No le digas nada a Manuel, por favor", pero Curro le responde: "No quieres que tu marido sepa que ese sinvergüenza estaba dispuesto a pegarte".
"No es eso Curro simplemente que no es el momento, Manuel está muy ilusionado con Milán y no quiero que todo esto lo estropee. Ha sido una pequeñez muy desagradable pero una pequeñez", confiesa Jana.
"A mí esto no me lo parece", comenta Curro muy enfadado. La joven le contesta muy seria: Pues a mí sí, en nada Manuel y yo vamos a estar lejos de aquí y todo esto habrá pasado. No le cuentes nada, prométemelo". El joven le expresa: "Está bien, está bien", a lo que ella le responde: "Gracias".
Curro a Alonso: "Usted es mi padre"
Curro le confiesa a Alonso: "Creo que ha llegado el momento de que le confiese algo que sé desde hace mucho". El marqués se levanta de su escritorio y le comenta: "Pues dime Curro de qué se trata".
El joven le recuerda que durante semanas estuvieron compartiendo confidencias y él le contó que tuvo una relación con una doncella. Alonso le contesta: "Lo recuerdo", a lo que Curro le expresa: "Tengo que reconocerle que no le fui sincero como usted hizo conmigo en aquel momento".
El marqués se sorprende y le pregunta: "¿Qué quieres decir?", el joven le confiesa: Aquella historia con aquella doncella me emocionó especialmente". Alonso escucha atentamente a Curro y él le comenta: "Y yo he de confesarle algo sobre esa historia".
Alonso le comenta: "¿El qué?", a lo que Curro le argumenta muy emocionado: "Aquella mujer Dolores, era mi madre, lo que quiere decir que usted es mi padre".
Las amenazas de Curro no caerán en saco roto
Curro le exige a Cruz: "Pare ahora mismo los planes de boda nadie merece ser casado por imposición", la marquesa le responde con frialdad: "Me parece que no juzgas bien a quien te estás enfrentando".
"Le vuelvo a exigir que pare la boda", responde el joven muy enfadado. La marquesa se sorprende y le pregunta: "¿Me lo exiges?", el hermano de Jana le contesta: "Sí, porque es mi vida".
Cruz le expresa muy enfadada: "Yo estoy harta de tus tonterías y de tu vida". El joven le amenaza: "En ese caso me encargaré personalmente de que salga a la luz toda la verdad de quién es mi verdadero padre o qué ocurrió realmente con mi verdadera madre, y usted no quiere eso verdad tía Cruz".
"Ha llegado el momento de que salga a la luz"
El marqués le pregunta a Curro: "¿Entonces tú?", el joven le responde muy emocionado: "Sí, yo soy Marcos". Alonso niega con la cabeza y le expresa: "Eso no puede ser", pero Curro le aclara: "Yo soy su hijo".
"¿Tú esto desde cuándo lo sabes? No es posible apenas eras un bebé", expresa el marqués. El joven le responde: "Lo descubrí hace poco". Alonso quiere saber más detalles de la historia y él le continúa explicando que Jana es su hermana.
Alonso le pregunta: "¿Jana es Mariana?", y Curro le responde: "Sí". El marqués le expresa muy nervioso: “¿Y vuestra madre?", pero Curro le responde que no con la cabeza.
"¿Qué fue lo que pasó?", pregunta Curro. El joven le explica: "Unos encapuchados nos perseguían a caballo", y añade: "Madre no podía correr muy rápido y decidió dejarme junto a Jana".
Curro le confiesa que a su madre le mataron aquellos hombres. El marqués le pregunta: "¿Quienes eran esos encapuchados?", el joven le miente y le contesta: "No lo sabemos".
El padre de Manuel está muy sorprendido por la noticia y Curro le confiesa: "Lo importante es que usted sepa cuál es el parentesco que realmente nos une. El secreto que llevo guardando tanto tiempo y que ahora ha llegado el momento de que salga a la luz".
Alonso se emociona y le dice: "Tú eres marcos, hijo mío", pero Curro también rompe a llorar y le contesta: "Padre".
Samuel ama con locura a María
El cura le confiesa a María: "Has impactado con demasiada fuerza mi vida", y añade: "Y yo te amo". La doncella se sorprende y él le expresa: “Sé que te pongo en un aprieto y yo te pedí que mantuviéramos nuestra amistad".
María le explica que no puede empezar una relación y él le contesta: "Perdona". La joven le comenta: "No te disculpes porque me quieres, porque yo también te quiero a ti y no es fácil".
El joven está muy serio y ella le sigue confesando: "Yo no quiero ser la 'quería' de un cura y tú tampoco quieres eso", a lo que el cura le aclara: "Claro que no, pero no sé que hacer por todo el amor que siento por ti".
La doncella le toca el pecho y le confiesa: "Te lo guardas aquí, que sé que poco a poco dejará de doler o dolerá menos".
Curro lleva enamorado de Ángela desde que la conoció
Curro le confiesa a Ángela que lo pasó muy mal con una ruptura porque creía que no volvería a encontrar esa ilusión.
La joven le expresa: "Habla usted en pasado", el hijo del marqués le aclara: "Toda esa incertidumbre de la cual pensaba que jamás podría escapar al final salí, o mejor dicho usted me sacó de ahí, otra vez ayudándome sin que yo se lo pidiera".
La hija de Leocadia está muy sorprendida con el discurso de Curro y él le sigue comentando: "Ahora me he dado cuenta de que llevo todo este tiempo luchando contra lo inevitable. Ángela desde el día que la vi y desde que la confundí con una enfermera, desde ese día yo sin darme cuenta le entregue mi corazón".
La joven está muy emocionada y él le expresa: "Y ahora usted tiene la capacidad de romperlo". El hijo del marqués se acerca para besarla aunque la hija de Leocadia se marcha corriendo.
