‘La promesa’ (Mejores momentos): La traición de Jana

Jana traiciona a Pía

Pía le dice a Jana: "No te voy a perdonar, porque soy incapaz de perdonarte, aún no consigo entender por qué lo has hecho, pero como se te ocurre contarle a él lo que sabes".

La doncella le explica muy emocionada: "Curro me estaba contando que iba a renunciar al título de su padre cuando muriera".

Sin embargo, Pía sigue sin entender nada, así que la doncella le continúa explicando que cuando se entero que Curro iba a heredar el título de Don Barón de Linaja, ella no podía parar de pensar en las vejaciones que había echo.

"Curro se dio cuenta, así que empezó a preguntarme, a insistirme. Yo no se lo quería contar, pero empezó a presionarme, así que le conté todo", relata Jana.

La ama de llaves le pregunta qué le contó, así que la joven le confiesa: "Le conté que el Barón era el padre de Dieguito y que le había forzado a usted". Pía no puedo parar de llorar y le dice a la doncella: "Me siento traicionada por ti".

¿A quién ha encontrado Lope en el bosque?

Lope encuentra a una joven escondida detrás de un árbol y dice: "María". Ella se levanta y le enseña un cuchillo, mientras le dice: "No te acerques, has venido a capturarme".

El cocinero le responde: "No", pero ella le pregunta: "¿Estás seguro que no te ha mandado a buscarme?"

"Estoy buscando a una muchacha, pero no para capturarla", responde Lope.

La joven se acerca a él y le explica que se llama Vera González y que solo quiere huir de su padre.

El cocinero le pregunta qué le ha hecho, así que ella le confiesa: "Mi padre es una mala bestia".

Lope le vuelve a preguntar: “¿Qué he ha hecho tu padre?”, a lo que Vera le dice: "Te responderé lo que quieras, pero aquí no. En cualquier momento puede aparecer él o un hombre que haya mandado a buscarme".

Ella le pide que la lleve a otro lugar, pero Lope no entiende qué le ocurre. La joven le confiesa: "Si me encuentra me mata", el cocinero se sorprende y comenta: "Está bien te voy ayudar, sígueme".

María se queda sin agua

La doncella continúa encerrada en la cueva, mira el vaso y dice: "María Fernández si no te queda 'na' de agua, qué vas a ser cuando se acabe 'to'.

La joven se acerca a cubo donde está su orina, pero se aparta muy nerviosa y grita: "Ni muerta te vas a beber tu propia orina, ni muerta, antes me quedo aquí tiesa como la mojama".

María se da cuenta que desde arriba gotea agua, así que estira el brazo con el vaso para poder llenarlo y comenta: "Venga un poquito más". La joven comienza a llorar, porque no consigue llenar el vaso.

"Maldito seas Valentín, maldito seas, maldito seas", grita la doncella. Intenta tranquilizarse y dice: "Venga María Fernández no te vas a rendir, tienes que mantener activo el cuerpo". Se levanta y quiere saltar, pero no lo consigue, ya que su tobillo sigue atado a una cadena.

"No te rindas, no te vas a rendir, no me voy a rendir Valentín, me oyes. No me voy a rendir, mal nacido", grita muy enfadada la doncella.

Martina y Curro no quieren conocer a gente interesante

Leonor está conversando con Martina y Curro. La joven no entiende por qué no han ido a la feria de Sevilla, ya que de pequeños iban. "Supongo que nos hemos echo mayores", dice Martina.

"O que no necesitabais distracción alguna, os sobraba y os bastaba el uno con el otro", dice Leonor. La pareja no sabe qué decir, pero Curro le comenta: "Lo que pasa es que la situación era tensa y no daba para fiestas".

La hija del marqués quiere saber a qué se refiere. "Sí, hemos tenido el embarazo complicado de Jimena, la visita de los padres de Martina", argumenta el joven.

Leonor confiensa que le gustaría ir al compromiso de Caritina de Burgos, pero no puede porque la mayoría de los invitados van en pareja.
Ella le pregunta a Martina qué por qué no le interesa pasárselo bien en ese evento, así que su prima le explica: "No es eso, es que yo me lo estoy pasando muy bien dando paseos por los jardines al atardecer".

"Sabéis que así no vais a conocer a gente interesante", dice Leonor. Su prima le pregunta: "¿Y para qué queremos conocer a más gente interesante?", a lo que Leonor le responde: "Para casaros algún día o ¿acaso es que no queréis casaros?"

Martina sonríe y dice: "Sí, algún día". La joven mira a Curro y él responde: "Sí, pero no hay prisas".

Leonor sabe que Curro y Martina están juntos

Leonor está en el salón con Martina y Curro. Los dos están tomando el té, pero Leonor está muy serie y dice: "Podéis dejar de mentirme ya".

Su prima se sorprende y le pregunta: "¿Cómo?", a lo que la joven le aclara: "Que dejéis de fingir ya". Curro también se sorprende con el comentario de la hija del marqués y le explica: "Que no estamos fingiendo Leonor, a qué viene esto".

"Pues viene a que llevo sabiendo días lo que me estáis ocultando", responde la joven. Curro le pregunta sin entender nada: "A ver de qué hablas", pero ella le contesta muy enfadada: "No os hagáis los tontos, sabéis de que hablo perfectamente, ¿me lo vais a contar ya?”

Martina le pregunta: "¿Pero, contar el qué?", así que Leonor le confiesa: "Vamos Martina si fue una bendición que el principito anulase vuestro compromiso", y añade: "Os dejo el camino libre para estar juntos".

Curro se ríe y quiere negar esa información, pero la hija del marqués se enfada y comenta: "Sé que estáis juntos, que sois parejas".

Curro y Martina cuentan la verdad a Leonor

Leonor está decepcionada con Martina y Curro, ya que no le han contado que son pareja. Sin embargo, Martina no quiere admitir esa relación y dice: "Es que no estamos juntos".

"No sé, si me duele más que me lo hayáis ocultado o que ahora estéis haciendo está pantomima tan patética", responde Leonor. Curro quiere volver a negarlo, pero su prima le grita: "Deja de negarlo de una vez", y añade: "Os vi besaros en los labios".

"Pensábamos contártelo", comenta Curro. La sobrina del marqués también le aclara: "Sólo que no habíamos encontrado el momento oportuno".

Sin embargo, Leonor no entiende nada y confiesa: "No sabéis que ganas tenías de veros cuando estaba en París, de contaros todas mis experiencias, os he echado tanto de menos, porque erais de las personas que más quería, de los que más confiaba".

Encuentran pistas de Valentín

El sargento explica a Rómulo y a Jana que no han encontrado a Valentín. El mayordomo quiere saber si han cesado en la búsqueda, así que él le explica: "En absoluto, nos estamos relevando, ahora mismo tengo varios Guardias Civiles en la tarea y también nos están ayudando algunos miembros de la zona de servicios".

Jana está muy seria mientras escucha las palabras del sargento. Él continúa explicando: "Hemos estando revisando minuciosamente las pertenencias de Valentín y hemos encontrado una prenda de ropa de la chica asesinada en Jaén".

Rómulo le pregunta si el joven es el asesino de esa chica, así que el sargento le comenta que creen que sí y que María puede estar muerta. Jana rompe a llorar desconsoladamente mientras dice: "No".

María se va a volver loca

María está tumbada en la cueva, la joven no puede parar de llorar y dice: "Si no me muevo me angustio y si me muevo me destrozo el tobillo". La doncella cierra los ojos y comenta: "También podría bailar, pues claro que acepto esa invitación señor, con lo que a mí me gusta bailar".

La joven se levanta y comienza a bailar. "Yo soy como una peonza, no paro quieta. Este baile me recuerda a una fiesta de disfraces que fui con mi amiga Jana. Disculpa usted es que tengo una torcedura en el pie, tengo que dar pasitos cortitos, espero que no le importe", comenta la joven.

María continúa bailando mientras dice: "Usted baila muy bien y es muy apuesto, pero yo ya tengo novio, se llama Salvador y los dos somos muy felices juntos, y seguro que está removiendo cielo y tierra 'pa' venir a encontrarme".

La doncella se sienta y comenta: "Yo ya no quiero bailar más, ya no tengo ganas, ya bailaremos en otro momento, en la fiesta".

Leonor y Martina discuten

Martina le propone a Leonor dar un paseo y comprar telas para coser. "Yo diseño ropa, no coso como una costurera cualquiera", dice la hija del marqués muy enfadada.

Su prima le aclara: "Aquí están Petra y Teresa que se dan muy buena maña con la aguja y tú puedes diseñar algo, y ella nos lo cosen". Sin embargo, la joven no está de acuerdo y comenta: "No creo que estén a la altura".

"Sólo quiero que hagamos algo para entretenernos", responde Martina. Su prima le grita: "Que te he dicho que no, o acaso te estás quedando sorda".

Martina le responde: "No haces falta que seas tan desagradable conmigo", a lo que Leonor le comenta: "Y tú tan pesada, porque lo eres y mucho".

"Basta ya, porque os habláis así, con lo bien que os habéis llevado siempre", dice la madre de Martina. Leonor se marcha y la sobrina del marqués no sabe qué responderle a su madre.

Vera sale de su escondite

Vera está escondida en una habitación de La Promesa, pero se aburre, así que se levanta de la cama y decide abrir la puerta. La joven sonríe y pasea por el palacio, no puede parar de mirar todos los cuadros que se va encontrando en los pasillos.

La joven lleva la ropa sucia, así que abre una puerta y encuentra el uniforme de una doncella. La joven decide cambiarse de ropa y continúa paseando por La Promesa. Sigue muy sorprendida mirando todas las estancias del palacio. ¿Quién es Vera? ¿Se quedará en La Promesa?

Petra se disculpa con Pía

Petra le confiesa a Pía que está mal porque Feliciano no quiere hablar con ella. "Siento que lo he perdido para siempre", dice Petra.

La ama de llaves le confiesa: "Usted y yo, ya sabemos que nuestros hijos son lo más importante".

La ama de llaves le pide que debe ser fuerte, pero Petra le responde: "Ya le he dicho que me da igual está viva o muerta”.

Su compañera intenta animarla y le dice que todo se va arreglar, sin embargo, Petra no está de acuerdo y le comenta: "No se va arreglar nada y más si sigo aquí".

La joven le pregunta a qué se refiere, así que la doncella le confiesa: "Tengo que marcharme", y añade: "Lo que más me duele es cruzarme con Feliciano y sentir su frialdad y su desprecio".

"Usted es una persona muy fuerte, puede con esto y con mucho más", dice la joven. Petra le pregunta qué por qué quiere ayudarla, así que la ama de llaves le aclara: "Porque usted me necesita señora Arcos". Petra se emociona y le responde: "Gracias, gracias de corazón”.

¿Solucionarán Leonor y Martina sus problemas?

El marqués le confiesa a Leonor que ha notado que se ha distanciado de Martina. "Supongo que tengo derecho a cambiar de opinión respecto a las personas con las que me relaciono", dice la joven.

Alonso le comenta que quiere suavizar ese conflicto, pero Leonor le argumenta: "Me alegro que se lleve tan bien con Martina, así podrá preguntarle a ella qué ha pasado y a mí dejarme fuera de este interrogatorio". La joven se marcha muy enfadada, a pesar de que su padre le pide que no se vaya.

En otra sala está Martina con su madre y también quiere saber qué ha ocurrido con la hija del marqués. "Y cree que por contárselo a usted lo vamos arreglar", dice la joven muy enfadada.

Su madre continúa realizando preguntas, pero Martina le aclara: "Nadie tiene derecho a entromerce aquí".
Ella también se quiere marchar, pero antes de irse su madre le aconseja: "Que intentes limar asperezas con tu prima Leonor". Sin embargo, Martina no quiere seguir con la conversación y abandona la estancia.

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