‘La promesa’ (Mejores momentos): La locura de Jimena

Jimena quiere estar radiante para Manuel

Teresa y María entran en la habitación de Jimena y encuentran a la joven maquillándose. Ella les confiesa: "Quiero que cuando Manuel regrese me vea radiante y creo que ese día era hoy".

Teresa le comenta que es un maquillaje muy provocador, a lo que la hija de los duques le responde: "Sí, también quiero provocación". Se levanta y muestra cómo es el vestido que quiere llevar y comenta: "Es una pieza única", y añade: "Creo que cuando Manuel me vea con él le entusiasmara".

Las dos doncellas están muy sorprendidas con la actitud de la joven, ya que ella no suele ser tan atrevida. "Quiero que todos los hombres me miren, pero sobre todo Manuel, quiero que me desee. Al fin y al cabo hay que mantener a los esposos contentos y no ocultarle tus encantos".

Teresa le confiesa: "Usted no necesita excesos para estar guapa", pero Jimena se sorprende y pregunta: "¿Exceso, todo esto os parece un exceso?"

Ninguna de las dos quieren responder a esa pregunta, pero María Fernández se atreve a preguntarle: "¿Se ha tomado la medicación que le recetó el médico?", así que Jimena le aclara: "No voy a tomar nada".

La doncella le comenta: "Usted es guapa a reventar y tiene muchísimo estilo". La joven sonríe y le pide que se quede con ella en la habitación para que le ayude a vestirse.

Feliciano no cree que Petra sea su madre

Petra quiero hablar con Feliciano, pero el joven se niega y le dice: "Ya te he dicho que no quiero volver a saber nada de ti". La doncella se emociona y le confiesa: "Tú eres mi hijo, mi único hijo y naciste de mis entrañas".

Feliciano niega con la cabeza y le comenta: "No me creo tus palabras", a lo que la doncella le responde: "Yo nunca te mentiría sobre algo así". El joven le explica la razón de por qué no cree sus palabras: "Me has engañado tantas veces, que ya no me fio de ti".

Ella le promete entre lágrimas que le está diciendo la verdad, así que Feliciano le reprocha: "Qué madre es capaz de dejar a su hijo recién nacido como un perro a merced de un tirano".

Petra le contesta: "Es injusto que me digas eso, yo siempre he querido lo mejor para ti y ni un día de mi vida he dejado de pensar en ti, por eso te enviaba dinero".

El joven le explica que antes no sabía la clase de persona que era. Sin embargo, Petra le continúa explicando: "El día que tú naciste fue el día más feliz de mi vida. Eres lo único que me mueve a seguir viviendo, lo más bonito que tengo". El joven sigue enfadado y le responde: "Pues ya no tienes nada y yo no soy nadie".

Martina y Curro tienen que distanciarse

Martina está con Curro en la salita y le confiesa: "Lo nuestro no puede ser y esa es la dolorosa verdad", a lo que el joven le comenta: "También hay otra gran verdad, y es que tú y yo nos amamos".

La joven no puede parar de llorar y le confiesa: "Sí, pero para la sociedad no es suficiente", y añade: "No puedo ver como desperdicias tu vida, tus ilusiones y tu tiempo en alguien tan roto como yo, pero es que al mismo tiempo pienso que no te voy a seguir viendo por La Promesa y me destroza por dentro".

Curro le responde muy serio: "Pídeme que me quede, te prometo que me basta con una palabra tuya para quedarme". La sobrina del marqués sonríe y le confiesa: "No puedo pedirte que te quedes a mi lado, si yo no soy capaz de mirarme en el espejo".

Curro se emociona y le dice: "Quizás tenga razón y lo mejor será que estemos separados".

María es la persona más importante para Salvador

Salvador está en la cocina con María y le explica que cuando volvió de la guerra se dio cuenta de que tiene unos amigos que se desviven por él. La doncella le recuerda que Lope también lo pasó muy mal, así que el joven le comenta: "No te quites méritos, tú además de aguantar mis desplantes, fuiste cariñosa conmigo".

"Te tenemos mucho aprecio y por eso no nos importó que estuvieras contra todo el mundo", dice la joven. Salvador sigue expresando sus emociones y le cuenta que para él su única familia era Lope, pero ahora su familia es más amplia, gracias a sus compañeros de La Promesa.

"Yo también siento que tengo otra familia aquí y que tú formas parte de ella", afirma la doncella. Salvador le confiesa que para él, Doña Pía es como su madre, y Simona y Candela como sus tías solteronas.

María no pude parar de reír y le pregunta: "¿Y yo quién soy en esa familia tuya?", a lo que él le responde: "Tú eres la más importante de todos".

Curro valora los pros y los contras de marcharse

Curro le comenta a Martina que si se va a Inglaterra perdería de vista a capitán y afirma: "Y eso es una gran ventaja". Él considera que si estudia en el extranjero se le abriría muchas puertas y podría encontrar un buen trabajo.

La joven le anima a que se vaya, ya que allí encontrará un futuro mejor. Pero, el joven le comenta: "Yo no me quiero alejar de ti, y ya te he dicho que si tú me lo pidieras, yo mandaba a freír espárragos a todos".

"Lo sé, pero es que es muy buena oportunidad para ti y tú mismo lo has dicho no hay vuelta atrás. De verdad no puedes desaprovechar esto, es un privilegio que tiene muy poca gente", argumenta Martina.

El joven le explica que no quiere que se vuelva a escapar por las noches, así que la joven le da la mano y le promete que no irá más a ese pueblo.

Jimena monta una escena

Catalina, Jimena y Lorenzo están en el salón porque deben atender al invitado que acaba de llegar de Irlanda. La hija de los duques comienza a realizar preguntas incómodas al empresario, así que Catalina le dice enfadada: "Jimena no crees que deberías irte a reposar un poco".

Jimena se enfada y le responde: "Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer. Precisamente tú, que eres una sufragista amargada dándole órdenes a otra mujer".

Margarita le pide que se vaya, así que la joven le grita: "Sabes lo que me gustaría saber, qué hace usted todavía en esta casa, es que pretende conseguir un título nobiliario”.

Catalina se levanta y le agarra del brazo, mientras dice: "Ya está bien". Jimena se resiste, pero Margarita también intenta que se vaya.

El empresario está muy sorprendido con la actitud de la joven, ya que ella abandona la estancia mientras grita: "Sois unas desgraciadas, no voy a dejar que me traten así, se lo voy a decir a Manuel".

La peculiar relación de Pelayo y Jerónimo

Margarita le confiesa a Pelayo que extraña mucho a su marido y que en el entierro se sintió abrumada, porque había personas que nunca había visto.

Ella quiere saber si el joven se sintió así de abrumado en el entierro de sus padres, pero Pelayo le responde: "En mi caso no fue para tanto, todo sucedió con tanta premura que apenas dio tiempo a que viniera mucha gente y gracias a eso fue un entierro casi íntimo".

La cuñada del marqués se sorprende y dice: "Que curioso, porque su ayudante de cámara Jerónimo me dijo que se trató de una ceremonia multitudinaria". Pelayo se ríe y le comenta: "Bueno supongo que el término íntimo o multitudinario es subjetivo. Jerónimo es de extracción humilde, a saber qué entiende él por una cosa o por la otra".

Margarita le contesta: "Sí claro", así que el joven le comenta un poco nervioso: "Tampoco creo que sea un comentario para darle mayor importancia". Ella sonríe y le comenta: "No, pero sí es verdad que desde que llegó a La Promesa he observado que su relación con su ayudante de cámara es cuanto menos peculiar".

Pelayo no entiende a qué se refiere, así que ella le aclara: "No sabría definirla exactamente, es verdad que me resultó curiosa su actitud, ayer cuando le dije que estuvo aquí la Guardia Civil".

"Simplemente me sorprendió de que la Guardia Civil se presentará sin motivo alguno", responde Pelayo. Sin embargo, Margarita sigue sin estar de acuerdo y le dice: "A mí me pareció que estabas nervioso de más, ¿estás ocultando algo?", así que el joven se ríe y le responde: "No, en absoluto".

Jimena va a matar a todos

Están los marqueses y Catalina charlando con el invitado extranjero. En ese momento aparece Jimena muy seria y se sienta en el salón con ellos, la marquesa le incómoda su presencia y se le nota un poco nerviosa.

Catalina le explica al invitado que después de la guerra, le encantaría viajar sola a Londres. "Tengo entendido que Don Manuel es un gran aviador", dice el invitado", a lo que la marquesa le responde: "Bueno el gusta trastear y volar con sus cachivaches, pero no es nada importante".

Jimena está muy nerviosa, incluso, siente un poco de ansiedad. El extranjero le explica a los marqueses: "En mi país, en Gran Bretaña se celebran las mejores competiciones de aeroplanos en el mundo, debería venirse a probar suerte".

Jimena se enfada y le grita: "No se lo llevará, quieren ingresarme y hacerme pasar por demente". La cuñada del marqués le comenta que eso no es verdad, pero la joven continúa diciendo: "Creéis que no me doy cuenta, pero no os lo voy a permitir".

Catalina quiere explicarle la razón, pero la joven le grita: "Tú cállate, la idea fue tuya pero todos te apoyan, pero sabes qué, voy acabar con todos, os voy a matar a todos".

Curro se siente muy unido a su tío

El marqués le propone a Curro: “¿Te gustaría acompañarme con más frecuencia a mis reuniones de negocios en calidad de ayudante", a lo que él joven le responde: "Sí, me encantaría".

Alonso le pide que se quede un reloj que tiene en la mano: "Si vas hacer mi ayudante necesitarás puntualidad y te vendrá muy bien".

El joven está muy ilusionado, pero decide confesarle a su tío: "Gracias de todo corazón, aunque le ruego que se lo piense, no me gustaría meterle en un apuro y soy consiente de que no todos en esta casa están contentos con que me haya quedado".

"Tonterías, tanto Cruz como Lorenzo acabaran respetando tu decisión", dice el marqués. El joven sonríe y le sigue comentando: "Siento que estoy muy unido a usted y he descubierto algo muy importante".

Alonso quiere saber qué es lo que ha descubierto, pero el joven se queda unos segundos callado y decide responderle: "Que usted sabe ver muy bien el talento y que por eso ha decidido darme esta oportunidad".

Jimena induce el sueño a Catalina

Jimena le explica a Catalina que necesita dar paseos por los jardines para evadirse. La hija del marqués se está tomando un té, pero no sabe que Jimena ha dejado dentro de la bebida su medicación.

"Yo también debería hacerlo, me paso el tiempo metida entre libros de cuentas y lejos del aire fresco", dice la hija del marqués. "La próxima vez que salga deberíamos ir juntas", afirma Jimena.

Catalina está durmiéndose y casi no puede ni hablar. Jimena le comenta: "Lamento a ver hablado tan mal estos días", a lo que su cuñada le responde: "No te preocupes, está todo olvidado. No sé qué me pasa, no me encuentro bien, me estoy mareando".

La hija del marqués finalmente se queda dormida en la silla y Jimena mira a la joven con cara de odio.

Y la causa de la muerte del padre de Feliciano es…

El sargento quiere contarle a Feliciano nuevos datos sobre la investigación de la muerte de su padre. Petra entra en la habitación muy nerviosa, así que el sargento le pide que se tranquilice, ya que él no está culpando a su hermano.

Feliciano le explica a la doncella: "La Guardia Civil después de mucho investigar, por fin ha concluido que nadie mató a padre y que su muerte fue un accidente".

Petra le pregunta al sargento: "¿Van a dar el caso por cerrado?", a lo que él le informa: "Ya está cerrado de hecho, todas las pesquicias apuntan a que la muerte de Ambrosio Arcos fue accidental y sin intervención de nadie, más que del propio difunto".

¿Qué han escrito María y Salvador en sus cartas a Lope?

María le confiesa a Salvador que extraña a Lope y por eso está un poco triste. El joven quiere saber qué le escribió en la carta que le envío, pero ella no quiere contarle nada y añade: "Si tanto interés tienes haber accedido conmigo a escribir la carta cuando te lo pedí".

Él le pregunta: "¿Te molestó eso?", a lo que la doncella le aclara: "Hombre gracia no me hizo". Salvador le continúa explicando: "Yo lo hice para que pudieras decirle lo que sentías".

"Yo le hubiera escrito lo mismo que le puse", dice María. Salvador sonreí y ella le aclara: "Se supone que no hay secretos entre nosotros", así que el joven le responde: "Si no los hay".

María Fernández le propone que ella le cuenta que le escribió a Lope, si él le explica lo que le contó al cocinero en la carta.

"Le escribí lo normal, que le echo mucho de menos y que ojalá estuviera aquí", dice Salvador. La joven le confiesa que ella le ha escrito todo lo que pasado en La Promesa.

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