‘La promesa’ (Mejores momentos): La llegada de Abel revoluciona palacio

Lope está enfadado

Lope le cuenta a Mauro que está triste, porque en una conversación le contestó mal a María.

El lacayo quiere saber el motivo de esa reacción, a lo que el cocinero le responde: "No lo sé, solo sé que se apodero una rabia dentro de mí y empecé a decir cosas sin pensarlas bien y cosas que me tenía que haber callado".

El joven continúa explicando que la doncella quería saber si estaba enamorado de ella. "Muy mal Lope porque María no se merece que la trates así", afirma Mauro. El cocinero está arrepentido de su actitud y está enfadado consigo mismo, pero su compañero le aconseja que se sincere con la doncella.
Él le explica que le cuesta expresar sus sentimientos y añade: "Siento que me han desnudado en una plaza rodeado de gente".

"Estar enamorado no es ningún delito y lo que tú sientes por María es un bonito, no tienes por qué avergonzarte", dice el lacayo. El joven le explica que María no va a querer saber nada de él, pero tampoco Salvador.

"Yo lo pasé muy mal cuando dejé escapar al amor de mi vida, con el tiempo ese dolor se pasa, como se dice el tiempo lo cura todo", confiesa Mauro. El cocinero le comenta que gracias por sus consejos, pero que está muy mal porque ha perdido a su hermano y a la mujer que quería, y añade: “No sé si el tiempo lo va a curar".

Martina no quiere que Curro vaya detrás de ella

Curro le propone a Martina dar un paseo, ella le responde que no le apetece.

El joven insiste con otro plan, ya que pueden ir al jardín a jugar a las damas, pero ella le explica: "No estoy para juegos, ni para nada". El joven quiere saber qué le ocurre, pero su prima le dice que no le pasa nada.

Curro no entiende su actitud y ella le dice muy enfadada: "Tú y yo no somos novios, aunque tu no quieras entenderlo". El sobrino del marqués le confiesa que para él fue muy importante los abrazos y besos que se dieron, pero Martina le interrumpe y afirma: "Nuestro noviazgo terminó hace días, por qué no te haces a la idea de una vez".

Curro le pregunta qué por qué se besó con él, su prima le confiesa que en esos momentos estaba triste, pero está segura de que no quiere estar con él. "Tú y yo no tenemos nada, así que deja de ir detrás de mí, deja de intentar robarme besos, deja de jurarme como si fueras un corderito degollado", concluye Martina.

Simona y Candela están en huelga

Simona y Candela están en huelga, pero Salvador le pregunta qué clase de huelga van hacer, las cocineras tienen muy claro que no van a cocinar nada.

El joven quiere saber si no van a cocinar para el servicio o para los señores, a lo que Simona responde muy enfadada: "Para nadie".

"Entonces cómo los señores no les dejan salir de La Promesa, ustedes no cocinan", señala Lope.

Simona le dice que ese es el motivo, pero el cocinero no está de acuerdo con la huelga, porque pueden ser despedidas por los señores. "No, creo que sea así", afirma Simona.

Lope comenta que él se encargará de la cena, pero que esa huelga no sirve para nada, las cocineras no están de acuerdo con su opinión y deciden seguir en huelga.

Manuel no apoya a Jimena

Manuel le dice a Jimena que entiende que no esté de acuerdo con las formas de su madre, pero todo lo hace pensando en el bien de los dos. "Eso justifica que decida por todos nosotros", afirma la joven.

El hijo del marqués le responde que se preocupa por ellos y que deje que le regale la cuna, su mujer le reprocha que siempre se pone de parte de Cruz.

"Bastante sola me siento alejada de mis padres, como para que encima mi marido no me apoye", afirma la joven.

Le continúa explicando que se mete en todo, ya que le prohibió a Jana que cuidará de ella. "Está bien el bebé dormirá en tu cuna te doy mi palabra", señala Manuel.

Lope se abre a María

María quiere que Lope le cuente la verdad, así que él le explica: "Me fije en ti, nada más entrar en La Promesa". La doncella se sorprende al escuchar sus palabras y le pregunta si es verdad que se fijo en ella.

"Sí, en tu sonrisa tan luminosa y en tu sentido de humor, y en lo contenta que ibas siempre, porque era un gusto estar contigo me alegrabas el día".

La doncella le pregunta qué por qué no se lo contó, Lope le responde: "No lo sé, tú me has visto que yo soy como soy, tú eres y eras alguien inalcanzable". También le explica que Salvador le tomó la delantera y que él intentó olvidarse de ella, porque sabía que con él iba a ser más feliz.

"Cuando Salvador se fue a la guerra, yo no era capaz verte sufrir, por eso fui a comprar esa caja de música que tanto te gustó, la que vimos los tres yendo al pueblo", señala el cocinero.
Le comenta que quería confesar su amor y por eso metió el anillo en la cajita, pero ella estaba muy feliz creyendo que el regalo era de Salvador y no fue capaz de contarle la verdad.

"Aquí la única y verdadera realidad es que yo siempre te he amado, pero nunca he sabido cómo expresártelo María", afirma Lope.

Nadie ha tenido en cuenta lo que quiere Jimena

Jimena le cuenta a Martina que sus padres siempre han sido un referente y un apoyo. La sobrina del marqués le confiesa que no se lleva bien con sus padres y que parece que es un objeto decorativo que queda bien en las fiestas, pero que no tiene voluntad ni pensamiento propio.

"Comprendo las palabras de Catalina y me da rabia haber nacido mujer en esta sociedad, porque lo único que quieren es casarme con el mejor postor, para solucionar los problemas de la familia sin siquiera consultármelo a mí", dice Martina.

La esposa de Manuel se emociona y le explica a la joven que ha descrito su situación, ya que ella se casó con quien sus padres decidieron y no una, sino dos veces.

Martina le comenta que ella es feliz con Manuel, a lo que Jimena responde: "Sí, pero en ninguna de las dos ocasiones me consultaron antes, pero bueno no me arrepiento de nada".

Curro tiene un regalo para Martina

Curro le da un regalo a Martina, ella lo abre y descubre que es un libro de poesías. Él le pide que mire en su interior, la joven le hace caso y se encuentra una flor seca.

Él le explica que un día después de merendar se quedo dormida y decidió cogerle algunas flores para regalárselas algún día y hoy es el día perfecto, porque no ha vuelto a merendar con él, así que con esa flor recordará esa tarde.

"Me gusta que tengas las flores que elegí para ti en ese momento", añade el joven. Martina le pregunta por qué, a lo que él le confiesa que le encantó ese momento. Mientras Curro le explica el motivo intenta cogerle la mano, pero su prima se da cuenta, se levanta y le dice: "Déjame sola, por favor".

Jana ya ha llegado a La Promesa

Jana ha regresado a La Promesa y le explica a Manuel que ha estado unos días en la casa de la duquesa, porque tiene lumbalgia y quería unos masajes.

El hijo del marqués le pregunta qué por qué ha vuelto tan pronto, la doncella le responde: "Nadie me dio explicaciones cuando tuve que ir y tampoco me las dieron cuando volví".

Ella le continúa explicando que la vida de los criados es distinta a la de los señores y añade: "A nosotros nos dice lo que tenemos que hacer y lo hacemos, no nos da explicaciones y por supuesto no las pedimos".

María tiene que tomar una decisión

Salvador quiere hablar con María y le dice: "Estado pensando mucho en toda esta maraña de sentimientos en el que estamos enredados los tres, porque somos tres, admito que he sido egoísta, solo he pensado en mis sentimientos y en los tuyos también pero muy pocos, y la rabia me ha impedido ser injusto con Lope, hasta que no he visto o no he querido ver que esto lejos de ser una cosa de dos, es una cosa de tres".

"Es digno de admiración que lo admitas", dice la doncella. Él joven le explica que no ha querido ver la realidad hasta ahora, sabe que las cosas que ha hecho Lope lo ha hecho sin mala fe, pero no quiere decir que estén bien hechas o que él no sea culpable de todas las consecuencias.

"He intentado imaginar como sería si yo fuera Lope y como todo esto es agua pasada, me he puesto en su lugar por primera vez y he llegado a la clave de todo", señala Salvador.

María quiere saber cuál es la clave, él le responde: "En este punto de lo que se trata de lo que sientes tú, si queremos arreglar todo esto vas a tener que ser sincera contigo misma y elegir, estoy seguro que Lope aceptará y yo también aceptaré la elección sea cual sea. Vas a tener que escuchar a tu corazón y elegir lo que sientes".

La doncella no sabe qué decir y el joven le pregunta: ¿Es a mí a quién quieres o a Lope?

Martina no quiere casarse

Martina quiere hablar con sus padres, ya que anoche dieron la noticia de su compromiso y ella no lo sabía. Sus padres no quieren darle explicaciones, porque prefieren antes desayunar.

"Madre no me pienso casar con Don Antonio de Carvajal Cifuentes". Su padre no está de acuerdo con su hija y le dice: "Pero que dices, si es lo mejor que te podía pasar".

Martina le explica que solo lo ha visto dos veces, pero su padre le grita que es hijo de las mejores familias de España. La joven le dice que es un desconocido para ella, pero su madre le comenta que no lo era cuando se besó con él.

"No pienso hipotecar mi vida por un beso sin importancia", afirma la joven. Su padre le agarra de la muñeca y le dice: "Tú vas hacer lo que se te diga y punto, como hacen todas las jóvenes de buenas familia de este país".

María termina su relación con Salvador

Salvador le pregunta María si lo quiere, ella le responde: "Claro que te quiero, con toda mi alma te quiero, solo que has cambiado mucho Salvador".

Él quiere saber en qué ha cambiado y la doncella le confiesa: "No tienes nada que ver con el muchacho que se marcho al frente y que besaba el suelo por donde yo pisaba. A mí me gustaba ese Salvador, que siempre tenía una sonrisa 'pa' mí y le gustaba que yo le cantará coplas, y no esté que anda todo el día enfadado".

Salvador se emociona y le pregunta si quiere más a Lope que a él, la doncella le confiesa que quiere a los dos, pero de diferente maneras, porque está confundida.

"No podemos seguir fingiendo que todo está bien, porque todo ha cambiado", afirma la joven. Salvador rompe a llorar y le dice que él la sigue queriendo, pero la doncella afirma: "Yo no quiero ser más tu novia".

Abel y Jana no se llevan bien

Abel le explica a Manuel que iba atropellar a Jana con el coche, porque ella se le echo encima.

En otra sala se encuentra Jana con Jimena, la doncella le explica que Abel iba como un lunático, ya que ella estaba concentrada arrancando plantas medicinales y añade: "No me di cuenta que se estaba acercando una motocicleta y cuando la vi ya estaba encima de mí".

En la otra habitación Abel le informa al hijo del marqués que a Jana no le pasó nada y bajo de la motocicleta para saber si estaba bien. "Le ofrecí mi ayuda pero ella se encaró y me acuso que la quería atropellar a propósito, cuando en realidad era ella la que estaba en mitad del camino".

Jana está muy indignada con la actitud del joven y le informa a Jimena que se dirigió a ella como la curandera. "Seguramente será buen médico pero como persona deja mucho que desear", afirma la doncella.

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