‘La promesa’ (Mejores momentos): Envenenada
Curro no quiere el dinero de Ángela
Curro le confiesa a Ángela: "Siento mucho que se enterará de lo de Martina de este modo", pero la joven le contesta muy seria: "Me alegro de que las cartas estén boca arriba sobre la mesa".
"Ahora quiero a Martina muchísimo pero solo como familia", expresa el lacayo. La joven le aclara muy emocionada: "No tienes que darme explicaciones". Ella se quiere marchar de la estancia pero él le pide que no le haga, ya que quiere continuar con la conversación.
La hija de Leocadia se da cuenta de que el joven está preocupado y él le confiesa: "Necesito dinero pero ya lo solucionare yo, señorita".
La joven se sorprende y le pregunta: "¿Dinero? ¿Cuánto necesita?", a lo que el hijo del marqués le responde: "Mucho, demasiado". Ángela le comenta: "Dime una cifra, quizás pueda ayudarte", pero el joven le contesta: "No señorita".
Eugenia quiere airear los trapos sucios de Leocadia
Eugenia le confiesa a Leocadia que sabe quién es el padre de su hija, pero la amiga de Cruz le grita: "Basta ya".
Eugenia le continua expresando con ironía: "Solo me preguntaba si Ángela sabe quién es su padre", pero ella le explica muy emocionada: "Ese hombre se desentendió de mí y de sus responsabilidades, no quiso saber nada ni de mí ni de mi hija".
"No volveré hablar de él a no ser que sea imprescindible", comenta la hermana de Cruz con ironía. En ese momento aparece Ángela y se acerca a las dos, pero Leocadia se aparta. Eugenia le comenta:
"Justo estábamos hablando de ti".
La joven quiere saber más detalles de la conversación y Eugenia le explica que estaban comentando que ella está estudiando derecho en Suiza. Leocadia abandona la estancia porque no se encuentra bien y su hija no entiende lo qué le ocurre.
Lorenzo quiere separarse de Eugenia
Lorenzo le comenta a Eugenia: "No sé si sería un buen marido para ti", pero ella le expresa: "Acaso alguna vez si lo fuiste". El cuñado de Cruz le pide: "Separémonos", a lo que ella le contesta: "No".
"He pensado en una solución satisfactoria para ambas partes, de puertas para fuera seremos una pareja bien avenida, de puertas para adentro seremos libres como pajarillos", aclara Lorenzo. Su mujer no está de acuerdo y le responde: "Digo que no", pero él le pide con autoridad: "Entra en razón".
Eugenia no quiere separarse pero él le explica que puede marcharse con Curro y empezar una nueva vida. "Curro no tiene intención de marcharse de La Promesa y yo he estado años alejada de mi familia a la que acabo de recuperar", confiesa Eugenia.
Lorenzo le expresa: “Es lo mejor para todos”, pero ella le comenta: “Aunque tú hayas tirado la toalla con nuestro matrimonio, yo no”.
Son malas noticias para Manuel
Antonio está con Manuel en el hangar y le confiesa que le han robado el dinero cuando se dirigía a la fábrica, ya que decidió entrar un momento en la posada para almorzar. Manuel le pregunta: "¿Qué ha pasado con el dinero?", a lo que el joven le explica: "Tuve la mala suerte de que unos hombres me vieran llegar con el automóvil".
El hijo de Simona le sigue contando que cuando salió de la posada recibió un golpe y varios hombres le pegaron. El hijo del marqués le pregunta: "¿Se lo han llevado?", él le contesta muy serio:
"Hasta la última peseta y el automóvil también".
Manuel muestra nerviosismo y le confiesa: "Era nuestra última oportunidad de arrancar el negocio". Antonio le continúa explicado que después fue a buscar a esos hombres que se encontraban en una pensión.
El hijo del marqués le pregunta: "¿Qué pasó?", y el joven le responde: "Me dieron otra paliza".
Curro consigue su objetivo
Curro y Ángela están en un casino porque quieren conseguir dinero, y los dos observan como juega Lope con Basilio. El cocinero le está ganando y le comenta: "Parece que el azar lo ha abandonado ahora a usted", pero Basilio le contesta: "Nosotros a esto lo llamamos la suerte del novato".
Lope le expresa: "Pues su partida no dice lo mismo", a lo que el mafioso le contesta: "Una racha breve". El cocinero decide jugarse todo el dinero y le pregunta a Basilio: "¿No se atreve?", pero el mafioso le contesta: "Por supuesto que voy".
Basilio levanta la carta y expresa: "Full", pero Lope también levanta la carta y dice:"póker".
El mafioso se sorprende y el joven le aclara: "Hasta donde yo sé un póker siempre gana un full", y le pregunta: "¿Quiere que continuemos?". Basilio está enfadado y se levanta, pero el cocinero le comenta: "Ha sido un placer jugar con usted".
¿Cómo consiguió Lorenzo librarse de Eugenia?
Lorenzo le pregunta a Leocadia si ha hablado con el marqués y ella le confiesa: "Le he dejado caer que Eugenia no está tan bien como aparenta". Lorenzo quiere saber más detalles y le pregunta: "¿Y cómo ha reaccionado?", a lo que ella le aclara: "Nada, no ha dicho nada".
"Tendremos que hacerle sacar de quicio", expresa el cuñado del marqués. Pero Leocadia le comenta: "Aún no me has dicho qué le has hecho a tu mujer todos estos años". Él le explica que enfermó y cuando Curro llegó su enfermedad empeoró y se pasaba el día tomando medicación.
"Eugenia mejoraba por día y los cierto es que a mí no me interesaba que se curara", añade Lorenzo. La amiga de Cruz le pregunta: "¿Cómo conseguiste que siguiera postrada?", y él le argumenta: "
Como con todo con dinero, me dedique a buscar a doctores que consiguieran que Eugenia siguiera atontada".
Leocadia: "¡Esta boda es un disparate!"
Adriano y Catalina están a punto de casarse en el patio de La Promesa, pero en ese momento llega Leocadia y expresa que no está de acuerdo, ya que ella quería una ceremonia discreta pero no que se celebrará el enlace en un patio. La amiga de Cruz está muy enfadada y comenta: "Esta boda es un disparate", y añade: "Vuestra familia y vuestros hijos no se lo merecen".
Catalina le pregunta: "¿Y si lo que usted propone no es posible?", a lo que ella le contesta: "Tenéis la opción de volver aquí de nuevo, prometo guardaros el secreto". La hija del marqués le expresa: "Yo lo veo muy arriesgado", y Leocadia le responde: "Está bien hacer lo que queráis".
Catalina se acerca a la cocinera y le pregunta: "¿Simona que hago?", a lo que ella le aclara: "Es cierto que un casorio no es para hacerlo a escondidas".
¡Han sido descubiertos!
Curro, Ángela y Lope se encuentran en el casino con Basilio. El cocinero le expresa al mafioso: "Llevo desplumándole dos días seguidos", a lo que él le contesta: "Juegas bien Lope".
El joven se sorprende y Basilio continúa expresando: "Lo reconozco, sé quienes sois y de donde veniis". El mafioso se enfada y le pide: "Mi dinero o la mato".
En ese momento agarra a Ángela y le coloca una navaja en el abdomen. Curro se pone nervioso pero le reprocha: "Yo también sé muchas cosas Basilio, sé todo el dinero que has perdido en este casino, e lo dieron por cortarme la cincha del caballo. Intentaste matarme, he venido para hablar, guarda esa navaja de una vez".
¿Está Leocadia intentando envenenar a Eugenia?
Lorenzo le confiesa a Eugenia que por culpa de los miembros jóvenes de La Promesa van a perder el marquesado. Pero Eugenia no está de acuerdo y le contesta: "Manuel y Catalina han actuados movidos por el amor, no le podemos poner pegas a eso".
Lorenzo le contesta: "Eso no sirve completamente para nada", a lo que Eugenia le expresa: "Eso lo dices porque es un sentimiento completamente ajeno a ti".
"No cargues contra mí, yo no soy el que está a punto de perder un marquesado", expone el cuñado del marqués. En ese momento Leocadia saca de su bolsillo un bote muy pequeño y vierte una gota de ese líquido en la bebida de Eugenia.
Pero la hermana de la marquesa sigue discutiendo con Lorenzo y le reprocha: “No entiendo ni usa sola palabra de lo que dices y qué clase de argumento es ese".
Él le contesta: "Y qué clase de argumento es poner en duda mi capacidad de amar, Eugenia", pero ella le aclara: "Yo tengo muy claro que siempre defenderé a mis sobrinos".
