‘La promesa’ (Mejores momentos): El secuestro de María

Valentín secuestra a María

María está dentro de la cueva con Valentín. El joven sonríe y le dice: "No te gusta el nido de amor que he encontrado ‘pa' nosotros dos, ahora hay que hacerle algunas reformas, pero con una mano de pintura parecerá que estamos en una cueva de Sacromonte".

"Déjate de tontería", responde la doncella. El joven le pide que se tranquilice y le comenta: "No me mires como si fuera hacerte daño". Ella quiere que le quite la cadena, pero Valentín le argumenta: "Es que no puedo, si lo hiciera te escaparía".

La doncella le comenta que no puede seguir en ese lugar. Sin embargo, el joven le explica: "Si te he traído hasta aquí, 'pa' que tú y yo nos entendemos". La doncella quiere saber a qué se refiere, así que él le comenta: "Que me conozcas mejor y valores 'to' el cariño que te tengo".

María se enfada y le grita: "Valentín basta ya". El joven le agarra la cara y le dice: "Yo te quiero, acaso eso no tiene sentido".
La doncella le responde sin parar de llorar: "Tarde o temprano van a dar conmigo y tú vas a terminar con los huesos en la cárcel".

Las vidas amorosas de Leonor y Martina

Martina quiere saber si algún chico ha conseguido conquistar el corazón de Leonor, así que la joven le confiesa: "En una fiesta conocí a un joven inglés de buena familia y me ha estado cortejando".

La sobrina del marqués le pregunta: "¿Es algo serio?", a lo que Leonor le responde: "No estoy enamorada si es lo que quieres saber". Martina durante la conversación saca el tema de Mauro, pero su prima le comenta que ya no siente nada por el lacayo.

"Me alegro de que Mauro forme parte del pasado, porque tenía algo que contarte y me daba miedo de que te afectará más de la cuenta", dice Martina. La hija del marqués quiere saber a qué se refiere, así que ella le informa: "Que se ha ido".

"Lo suponía al no verle por aquí", responde la joven. Su prima le sigue explicando: "Es que le han ofrecido un puesto de mayordomo en otra casa", y añade: "Antes de partir me pidió que me despidiera de ti, que te dijera que había sido una persona muy importante en su vida y que te deseaba lo mejor".

Manuel se niega a visitar a Jimena

El marqués le pide a Manuel que visite a Jimena, pero el joven se enfada y le responde: "No pienso hacerlo". Alonso le grita: "Es tu esposa, es tu deber". Sin embargo, su hijo no está de acuerdo y le comenta: "Ya no, no tengo ninguna obligación para con ella, se acabó".

Cruz le explica a su hijo: "Tú no puedes poner fin a un matrimonio cristiano cuando te venga en gana". Manuel sigue enfadado y le responde: "Puede que no, pero acaso se les olvida que esa mujer me llevó al altar con engaños y que en innumerable ocasiones me ha engañado descaradamente, y también tengo que recordarles que ha estado a punto de acabar con la vida de mi hermana Catalina".

La marquesa le explica que debe continuar con ese matrimonio. Manuel se emociona y le responde: "A partir de ahora solo voy a pensar en mí mismo", pero su padre le grita: "No sólo puedes pensar en ti, también tienes que pensar en la memoria de todos los que han llevado el título del marquesado".

Manuel antes de marcharse, mira a su madre y le dice: "No voy a cambiar de opinión con respecto a ir a visitar a Jimena".

¿Dónde está María?

María se encuentra dentro de una cueva con una cadena en el tobillo. La doncella no puede parar de llorar y dice: "Dios mío sácame de aquí, ayúdeme a salir de este trance, ayúdame, sácame de aquí".

La joven está muy asustada y comienza a gritar: "Socorro". Se da cuenta que está atada, así que intenta levantarse y rompe con sus manos un trozo de su vestido. Coloca esa tela en su pie y tira de la cadena, pero no consigue soltarse. ¿Quién ha secuestrado a la joven? ¿Cómo estará Salvador?

Salvador está desquiciado

Salvador y Lope no pueden dormir, ya que están muy nerviosos por la desaparición de María. "Es que estoy desquiciado, María sigue sin aparecer y yo sigo sin poder hacer nada por evitarlo y encontrarla", dice Salvador.

El cocinero le pide que se tranquilice, pero el joven se emociona y le confiensa: "No paro de pensar dónde puede estar, si le ha pasado algo malo". Lope le responde: "Tenemos que esperar a que la Guardia Civil nos de noticias".

"No puedo seguir adelante sin ella, cuando estaba en la guerra desesperado y sin ganas de vivir, lo único que me daba ánimos era pensar que podía volver a verla, volver abrazarla", dice Salvador.

El mayordomo no puede parar de llorar y continua diciendo: "María no se merece que le pase nada malo, es la mejor persona que te puedes encontrar en el mundo".

Lope abraza a su amigo y le confiesa: "María no es solo buena, es despierta y fuerte, y allí donde esté estará luchando como una fiera para estar a tu lado, igual que tú hiciste cuando estuviste en África".

Pelayo no confía en Jerónimo

Pelayo le pregunta a Jerónimo si ha secuestrado a la doncella, ya que ella entró en el almacén y vio la cajas.

Sin embargo, el joven se sorprende con la acusación del conde y le dice: “Por quién me tomas, acaso te crees que soy un criminal que va cometiendo por ahí todo tipo de salvajadas".

Pelayo le vuelve a preguntar: "¿Le has hecho algo, sí o no?", a lo que su amigo le responde: "Por supuesto que no, cuando supe que había entrado en el almacén, la estuve vigilando durante algunos días por si había visto las armas".

Pelayo no le cree, pero Jerónimo le continúa explicando: "Cuando supe que no había visto nada, la deje estar".

El conde le vuelve a preguntar: "¿Me estás diciendo la verdad?", así que el joven le aclara: "Juntos llevamos un negocio muy arriesgado y si sigues desconfiando de mí, no vamos a llegar muy lejos".

Simona encuentra la carta de su hijo

Simona está en la cocina buscando el azafrán, así que decide mirar en la mochila de Valentín, pero encuentra la carta de su hijo.

En ese momento la cocinera recuerda que le preguntó al joven: "¿Sabes algo de la carta de mi Antoñito? La respuesta tarda demasiado".

Valentín sonríe y responde: "Esa tarjeta está más que 'envía' Doña Simona, pero las cosas de palacio van despacio". La cocinera se encuentra de pie con la carta en las manos y no entiende por qué el joven no entregó el sobre.

Está muy nerviosa y decide volver a guardar la carta en la mochila de Valentín. ¿Por qué está mintiendo? ¿Qué esconde Valentín?

Valentín intenta escapar

En el parque están los policías, Jana y Salvador esperando a Valentín. La doncella le explica al joven: "Vamos a esperar a Valentín y vamos a seguirle hasta que nos lleve a María Fernández".

La doncella se acerca y le dice: "Espera un momento". Valentín está muy nervioso y le dice: "¿Qué haces tú aquí?", a lo que ella le comenta: "Lo mismo te podría preguntar yo".

"Doña Simona que me ha ‘mandao' a Luján a por unos recados 'pa' la cocina", contesta el joven. La doncella también está muy nerviosa y le aclara: "Has ido esta mañana".

"Esto es para la cena, no me puedo entretener más, si no llegaré", dice Valentín. La doncella quiere acompañarle, pero él se da cuenta que los policías están escondidos". ¡El joven se marcha corriendo y consigue escapar!

María ataca a Valentín

Valentín entra en la cueva y le explica a la doncella que le ha traído agua y comida. María sonríe y le dice: "Sí que había algo que tenía que decirte o pedirte".

"Pues pide por esa boquita", dice el joven. Ella le comenta que necesita un médico porque le duele la muela. Valentín se ríe y le expone: "Sabes que eso es imposible, en estos momentos", y añade: "Créeme que lo siento, pero no puedo llevarte a ningún lado".

El joven se acerca para comprobar la boca de la doncella, así que ella aprovecha para atacarle. Valentín le agarra el cuello y le grita: "Quieta, quieta, basta ya, no quiero hacerte daño de verdad. Estoy muy enfadado contigo, te portas muy mal".

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