‘La promesa’ (Mejores momentos): El plan de Manuel

Curro se desahoga con Martina

Martina quiere que Curro le cuente su experiencia en el frente, así que el joven se desahoga y le confiesa una situación que vivieron con un perro.

El hijo del marqués le explica que encontraron un perro en un pozo, pero que Manuel consiguió salvarle la vida. Después le dieron de comer, pero el animal estaba muy asustado.

Curro relata ese momento: "Y ladraba, ladraba, como pidiéndonos que le siguiéramos y eso hicimos". Martina se sorprende y le pregunta: "¿Y a dónde os llevó?".

"Nos llevó a una cueva y lo que vi allí no me lo podía creer. En la cueva estaban apresurados, hambrientos, sucios todos los ancianos, las mujeres, los niños pequeños del aquel pueblo. Y nosotros les explicábamos que éramos del bando de los franceses y que el frente se había alejado, así que podían regresar a sus casas".

La joven expresa muy emocionada: "Osea que se salvaron", a lo que Curro le responde: "Sí, Manuel y yo queríamos volver con nuestro batallón, pero esa gente insistía que no, que teníamos que quedarnos allí. Y nos prepararon un guiso con todas las viandas escondidas que tenían en sus casas".

Martina le comenta con ilusión: "Es que fuisteis los héroes del pueblo", pero el joven le aclara: "No, nosotros no, el verdadero héroe fue aquel perro".

Martina e Ignacio llegan a un acuerdo

Martina le confiesa a Ignacio: "Quería darle las gracias por olvidar ese desagradable asunto que hay entre nosotros y por permitirme quedarme en La Promesa".

El conde le responde: "Me alegra que sepas apreciar mi gesto", pero también le pide con seriedad : "Estaría bien que no fueras por ahí diciendo sin parar que eres inocente".

"Es que soy inocente, usted no había hablado con un médico amigo suyo y le había dicho que esos síntomas podían ser por otras cosas, a parte de por envenenamiento", argumenta la joven.

El conde le aclara: "Mi amigo el médico no existe, si lo dije delante de todos fue precisamente para zanjar de una vez por todas esta cuestión, hasta ahí llega mi generosidad".

Martina se sorprende y le comenta: "Por mi parte está más que olvidado", a lo que Ignacio le responde: "Y por la mía".

Comienza el plan para sacar a Pía de la cueva

Manuel y Jana están en la cueva con Pía, ya que están muy preocupados por el estado de salud de la joven. Jana le explica a Pía: "Creemos que lo mejor es salir a primera hora de la mañana".

En ese momento Pía se marea y Jana le pregunta muy sorprendida: "¿Está usted bien?", a lo que la ama de llaves le responde: "Ha sido un pequeño mareo".

El hijo del marqués también le explica: "La vamos a llevar a la cabaña de Ramona", y añade: "Cuando se asome tiene que hacerlo siempre con mucha precaución y tapada con un pañuelo en la cabeza".

Rómulo también está preocupado por Pía y acude al despacho del marqués para informarle que Gregorio ha escrito una carta con la intención de matar a la ama de llaves.

"Teniendo en cuenta las intenciones de ese hombre parece una imprudencia que Pía salga de esa cueva", comenta Alonso.

Pero el mayordomo le explica el plan: "Es arriesgado pero hemos organizado el traslado de la señora Adarre de que los riesgos sean mínimos".

La despedida de Cruz y María Antonia

María Antonia ha decidido abandonar La Promesa, así que Cruz le dice: "Es una pena que haya llegado el momento de decirnos adiós".

"Ha pasado volando", expresa su amiga. La marquesa le confiesa con nostalgia: "Parece mentira después de compartir mesa, tantas charlas y tantas confidencias y risas".

María Antonia también le expresa: "Bueno y malos momentos", pero Cruz le responde con una sonrisa: "Bueno para mí han sido sobre todo los buenos".

"Vine con el único propósito de acompañarte en un momento delicado y me voy con el buen sabor de boca de haberlo conseguido", argumenta la amiga de la marquesa.

¡María Antonia se marcha y Cruz se esconde en el recibidor para llorar desconsoladamente!

Margarita quiere casarse con Ignacio

La madre de Martina le confiesa a Ignacio: "No tenía que haber permitido que llevarás a mi hija a ese sanatorio". El conde le expresa: "Olvídalo todo, no te torturas, vamos a casarnos, a vivir nuestro amor".

"Es que no puedo después de todo esto, me parece que no tiene ningún sentido que formalicemos nuestra unión", dice muy seria.

"Tú sabes lo mucho que te amo, si he cometido errores ha sido precisamente por eso, y sí es cierto que no he tenido mano para lidiar con la muchacha", confiesa el conde.

La madre de Martina está muy seria, pero él le continúa expresando sus sentimientos: "Yo te amo y nada deseo más que pasar el resto de mi vida contigo".

La madre de Martina responde: "Sí", a lo que él le pregunta muy sorprendido: "¿Cómo?".

La cuñada del marqués le aclara: "Que sí quiero casarme contigo", así que Ignacio le dice con ilusión: "Me haces el hombre más feliz del mundo". ¡Los dos se besan apasionadamente!

Manuel tiene un plan

Jana le confiesa a Manuel el comportamiento de Rómulo. "Sé está comportando de una forma extremadamente rara conmigo y lo llevo notando unos días" y añade: "Lo note cuando tuvimos la reunión sobre el traslado".

El hijo del marqués le confiesa: "Sabe lo nuestro". Jana se sorprende y le pregunta: "¿Qué?", así que el joven le comenta: "Nos vio besándonos aquí mismo".

La doncella le pregunta muy preocupada: "¿Y qué vamos hacer?", a lo que Manuel le contesta: "Por lo pronto vamos a mantener la calma y vamos a confiar, le he pedido tiempo y ha dicho que nos lo dará".

"Eso es mucho presuponer", dice Jana muy nerviosa. Pero Manuel está tranquilo y le explica: "En realidad tengo un plan, tarde o temprano lo nuestro se sabrá y no podemos estar escondidos para siempre".

Jana le pregunta: "¿Qué me quieres decir con esto?", a lo que Manuel le expresa: "Que vamos a contarlo todo y vamos hacerlo ahora".

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