‘La promesa’ (Mejores momentos): El parto de Pía
Algo no va bien en el parto de Pía
Abel está muy preocupado porque Pía no ha dilatado y le explica a Jana que deben llevársela a un hospital por si hay que hacerle una cesárea.
Dudan que si se trasladan hasta el hospital la madre y el niño lleguen con vida hasta allí.
La doncella le explica que él hospital está muy lejos. El médico le confiesa que intentará solucionar el problema con los pocos medicamentos que tiene y añade: "Puede que la cosa se complique, y que la vida de Pía y del bebé corran peligro".
Pía se despierta y pregunta por su estado de salud. Aunque el médico intenta tranquilizarla, Jana decide que lo mejor es contarla toda la verdad sobre la situación que están viviendo. Aun así la anima: "Que no sea fácil, no significa que no vaya a salir bien."
Sin duda este ha sido uno de los momentos más duros de la semana en 'La promesa'.
María no es un trofeo
Salvador le explica a María que el señor Baeza le ha llamado la atención por su actitud, pero que intentará cambiar. También le explica que no quiere que le ayuden ni el dinero de nadie.
"La gente te quiere ayudar porque te quiere", afirma María. "Mucho menos quiero la caridad de Lope y me vas a decir que esto también lo hace desinteresadamente", afirma el joven.
Ella no entiende su actitud y él añade: "Todo esto lo está haciendo para conseguirte". La doncella le dice muy enfadada que ella es una mujer libre y decide con quién quiere estar. "Y desde luego no quiero estar contigo", afirma la joven.
Jimena quiere cometer una imprudencia con Manuel
Jimena y Manuel están paseando por el jardín de La Promesa. Ella no para de besarle apasionadamente, pero el hijo del marqués le pide que pare. Ella le confiensa que son las hormonas del embarazo y que no puede parar.
"Manuel quiere cometer una imprudencia, jamás he cometido una locura y creo que va siendo hora", afirma la joven. Su marido le responde: "Cualquiera podría pasar y vernos".
Jimena insiste y Manuel le comenta muy enfadado: "Esto no es un comportamiento propio de una señorita".
Jana ve a Abel de forma diferente
Jana le explica a Manuel que Abel está cuidando mucho de Pía y es un buen médico. El hijo del marqués le sorprende ese cambio de opinión, la doncella le confiensa que nunca dijo que no fuera un buen médico, sino que le faltaba un poco de humanidad.
"Le juzgue muy pronto sin conocerle", añade la doncella. Manuel está seguro que seguirá demostrando que es un buen médico en el parto de Pía.
La doncella sigue explicando cómo es Abel. "Se hace querer tanto como persona como médico". El hijo del marqués está celoso y muy serio mientras escucha las palabras de Jana.
Curro se quiere mantener al margen con Martina
Alonso le pide a Curro que esté todo el rato con Martina, ya que está muy alterada por la presión de la boda. "Casarla a la fuerza me parece un dislate, si la vida de casado ya es difícil, imagina si lo haces obligado".
El joven no entiende que tiene que hacer con respecto a su prima. Su padre le pide que esté pendiente de sus idas y venidas. "Necesitamos saber que les pide sus padres", añade el militar.
"No lo voy hacer ni bien ni mal, porque no pienso hacerlo. No pienso espiar a Martina ni a sus padres", señala Curro.
Pía comienza a dar a Luz
Pía está de parto pero está muy cansada para empujar. "Su bebé también quiere salir y quiere estar en sus brazos", afirma Jana.
Abel se dispone a utilizar sus materiales para sacar al bebé, la doncella en todo momento está con él para ayudarle. El médico le explica que a la de tres empuje con toda su fuerza, la doncella le da la mano para que Pía pueda apretar.
"Tienes que hacer un último esfuerzo, tienes que empujar con toda su fuerza", dice Abel. En ese momento sale el pequeño, pero la ama de llaves se desmaya.
Jana le pregunta al médico cómo está el bebé, a lo que él le responde: "Es un niño, pero no llora y parece que tampoco respira".
Fernando sufre un ataque al corazón
Fernando se enfrenta a su hermano y le dice que tiene celos, ya que él ha conseguido que visite La Promesa Don Antonio de Carvajal.
Los dos discuten y el padre de Martina le dice: "Aunque haya parecido que me has podido ayudar en momentos puntuales, no me has dado sino migajas comparado con la herencia que te llevaste".
El marqués le confiensa que él no decidió el reparto de la herencia y su ayuda siempre ha sido sincera. También le informa que había muchas tierras, pero poca liquidez.
"Eso no es cierto", afirma Fernando. El marqués le dice que está obsesionado con el dinero y que se tiene que preocupar más por la familia. Le continúa explicando que él no ha sabido gestionar el dinero por sus malas inversiones.
En ese momento Fernando no se encuentra bien y cae al suelo. El marqués empieza a gritar: "Ayuda".
Ramona abofetea a Jana
Jana visita a Ramona y le dice que estaba muy preocupada por su salud. En ese momento la mujer le da una bofetada y la joven quiere saber por qué ha hecho eso.
Ramona le dice que por qué ha vuelto a Luján. "Sabes perfectamente el anhelo que tenía por descubrir la verdad y la verdad está aquí", afirma la doncella.
La mujer está enfadada con ella, ya que no debería estar en La Promesa. También le dice que quiere marcharse de allí, pero la joven le confiensa: "Usted no tiene cuerpo para irse a ningún lado".
Jana le pide que no se vaya, porque ella la necesita. Ramona le comenta que ella no necesita a nadie, porque sabe cuidarse muy bien y le aconseja que se vaya porque está poniendo su vida en peligro.
Manuel piensa en Jana cuando está en la cama con Jimena
Jimena se ha puesto un camisón porque quiere seducir a Manuel. Los dos se besan apasionadamente, pero cuando Manuel vuelve a mirarla ve la cara de Jana. De repente se aparta y su mujer le pregunta qué le ocurre.
Jimena decide ponerse encima y quitarle la camiseta. Los dos vuelven a besarse apasionadamente, el hijo del marqués vuelve a ver la cara de la doncella y se levanta de la cama.
La joven quiere saber qué le pasa y él responde: "Perdóname Jimena, creo que me ha sentado algo mal en la cena, voy a tomar el aire".
Jimena piensa fingir un aborto
Jimena mientras sube las escaleras piensa que todo el mundo cree que está embarazada de tres meses, pero no sabe si decirle la verdad a Manuel, ya que ella se inventó que estaba embarazada porque no quería que él se alejara.
Ella sabe que Manuel se enfadará con ella si descubre la verdad. En ese momento a la joven se le ocurre sufrir un accidente que justifique un supuesto aborto. Jimena decide bajar las escaleras, pero está muy asustada porque no quiere morir ni acabar en una silla de ruedas.
En ese momento aparece Catalina y le pregunta qué hace en las escaleras. Jimena le explica que estaba pensando en sus cosas.
Manuel no es feliz
Abel se da cuenta que Manuel no está bien y le pregunta qué le ocurre. El hijo del marqués le pregunta cuánto tarda en desaparecer una obsesión.
El médico le explica que sabe mucho del cuerpo humano, pero muy poco del cerebro. "Y yo convencido de que eras inmensamente feliz", afirma Abel.
"No Abel no soy inmensamente feliz ni muy feliz, en realidad ni siquiera soy feliz", responde Manuel.
Don Carlos y Candela se declaran
Carlos le pide perdón a Candela por lo que le dijo ayer, ya que no quería que ella estuviera incomoda con su presencia. Ella le explica que si quiere verlo, pero si se va corriendo es porque le da vergüenza.
La cocinera le continúa explicando que le encantó sus palabras. "Eso que usted me dijo que sentía por mí, yo también lo siento por usted", afirma la cocinera.
Ella le confiesa que el amor le da un poco de miedo, porque ella creía que no se iba a volver a enamorar. Carlos le entrega un regalo para que se lo dé a Pía y le diga que es de parte de los dos. Carlos y Candela se miran y se besan apasionadamente.
