‘La promesa’ (Mejores momentos): El acercamiento entre Abel y Jana

Abel esta impresionado con Jana

Abel le confiensa a Jana que Ramona tiene lo que ella decía, neumonía bacteriana. "La felicito Jana, tiene mucho mérito en acertar en el diagnóstico sin pruebas y sin cultivo", dice el doctor.

Jana se queda muy sorprendida y le dice: "Parece que me está hablando otra persona". El médico le responde: "O la misma que la ve ahora con otros ojos".

Abel le continúa explicando que gracias a ella Ramona va a recibir el tratamiento correcto. Jana le pide que le lleve caldo de pollo, al médico le parece bien.

Antes de irse se queda mirando fijamente a la doncella y ella le dice: "Si sigues mirándome así vas acabar incomodándome". El doctor le pide perdón y se marcha de la cocina.

Abel y Manuel creen que Jana es extraordinaria

Manuel le confiensa al doctor que está preocupado por Jimena, pero su amigo le comenta que ella está bien, lo único que tiene un disgustó, pero que mañana estará mejor.

El hijo del marqués quiere saber si ha solucionado sus problemas con la doncella. "Esa Jana es mucha Jana, es para echarle de comer aparte, aunque eso sí parece que ha nacido para diagnosticar, en eso es francamente extraordinaria", responde Abel.

El doctor le continúa explicando que gracias a ella, Ramona tiene un tratamiento. Su amigo quiere sabe si a él también le parece extraordinaria la doncella, a lo que el hijo del marqués le responde: "Absolutamente amigo mío, desde el primer día".

María está agotada

Lope y María están en la cocina guardando todos los bombones en cajas para venderlos. El cocinero le explica que Salvador está tan preocupado por él, que no se da cuenta de lo que están haciendo por él.

María se emociona y Lope quiere saber lo qué le pasa. La doncella no quiere contarle nada, pero el joven insiste y le confiensa que no puede verla así porque se le parte el corazón.

"Tú no has hecho nada malo, al contrario has puesto todo tu cariño en elaborar estos bombones", afirma la doncella. Lope le vuelve a preguntar qué le ocurre, la joven le confiensa que está cansada y llora por el amor, por el desamor y por ser pobre. Los dos se abrazan, en ese momento llega Salvador y no le gusta nada esa situación.

Curro da a Martina su anillo de pedida

Martina le confiesa a su primo que todo el mundo sabe la noticia de su enlace con Don Antonio y que ahora muchas personas le escriben por interés, ya que quieren ir a la boda.

La joven le continúa explicando que echa de menos a Leonor. Curro le anima para que le escriba y le explique que ya está todo listo. Martina quiere saber a qué se refiere, el joven le informa que ya hablado con el sacerdote y que quiere casarles.

Los dos se abrazan y se besan apasionadamente. "Es que me siento como la protagonista de una novela romántica", afirma la joven.

"En cuanto nos casemos viajaremos a Córdoba, donde dormiremos", afirma el joven. Le continúa explicando que después volverán a La Promesa, pero como una pareja de recién casados.

En ese momento Curro se pone de rodillas y le dice: "Te quiero y eres la mujer de mi vida, y quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, porque eres la mujer más lista, más guapa y más risueña. Martina te quiero".

La joven se ríe y le pide que se levante, porque alguien puede entrar en el salón.

Abel no quita los ojos de Jana

Abel le informa a Jana que dentro de unos días Ramona estará recuperada. Los dos entran en la habitación, pero Ramona no está.

El doctor le explica a la doncella que irá a buscarla y que ella se quede en la habitación por si regresa. Jana se queda en la habitación muy preocupada y sin saber qué hacer.

Salvador no quiere ayuda

María se encuentra a Salvador sentado en la escalera y le pide que ayude a buscar. El joven se levanta y le explica que ha escuchado que él se queja, mientras los demás se desviven en ayudarle.

El joven quiere saber qué es lo que tiene que agradecer. "A ver, Salvador siempre ahí que agradecer que es de ser buen cristiano, yo agradezco todos los días el pan que pone dios encima de la mesa o la chuleta de cerdo".

La doncella se quiere marchar, pero Salvador le vuelve a preguntar qué está pasando. "Estamos intentado reunir unas pesetas para tu operación, pero vamos que no te hagas muchas ilusiones, porque son muchas pesetas y no sé reúnen de un día para otro".

El joven le pide que no continúen con ese plan y añade: "Lo único que quiero es que me dejéis en paz, no quiero ni vuestro cuartos ni vuestras preocupaciones".

Manuel quiere saber por qué Jana no quiere que se marche

Manuel le pregunta a Jana por qué le daría pena que él se mudara a Madrid. "Porque creo que en esta casa han tomado demasiada decisiones por usted". Él le explica que está contrariado y no sabe qué hacer. "No sé si es buena idea irme a Madrid", afirma el hijo del marqués.

"Supongo que a su esposa le haría feliz y creo que eso es lo mejor de un matrimonio", responde la doncella. Manuel estalla y dice: "Para mí lo importante en un matrimonio es que las dos personas estén contentas y que ambas tomen las decisiones".

Jana le intenta animar y le dice: "Algunas embarazadas se alteran, sobre todo las primerizas, es normal porque tienen miedos y muchas preguntas. Sabías usted que hay un alto riesgo de morir por una infección en el parto".

Manuel le responde que no lo sabía, Jana le continúa diciendo: "Tienes que tener paciencia con su esposa".

Manuel se encuentra a Abel consolando a Jana

Abel le informa a Jana que Ramona ha tenido una recaída, porque el otro día cogió frío y le ha vuelto la fiebre. Le continúa explicando que haya recaído no es una buena noticia.

"Si ella consiguió vencer la fiebre una vez, podrá hacerlo otra", afirma la doncella. El médico le dice que sino supera los próximos días, podría morir.

Jana se emociona y Abel le pide que no llore, que seguro que mejora, pero que tiene que ir a por más medicamentos. Los dos se abrazan , en ese momento baja las escaleras Manuel y dice: "Necesito vuestra ayuda, Curro y Martina han desaparecido y no sabemos donde están".

Jana cree que Abel tiene un gran corazón

Jana le dice al médico que sabe que ha aportado una gran cantidad de dinero para la operación de Salvador. "Usted se tenía muy callado que tenía un gran corazón", afirma la doncella.

Abel le recuerda que estuvo a punto de atropellarla, la joven se ríe y le dice que al principio parecía un estirado. "No soy ningún estirado y estoy dispuesto a demostrárselo", afirma el médico.
Los dos no paran de mirarse fijamente mientras se comen un bocadillo delante de la chimenea.

Martina ha cambiado a Curro la vida

Martina está durmiendo y Curro entra en la habitación, porque quiere decirle que quiere estar con ella y no entiende por qué no acudió a la cita.

"Supongo que te distes cuenta que nuestro casamiento era un disparate", dice el joven.

El sabe que no es suficiente para ella. "Nunca pensé que iba a sufrir tanto por amor y nunca pensé que tú me harías tanto daño", afirma Curro.

La joven está en la cama y no puede parar de llorar. "Te aseguro que quererte no es para tanto, es para siempre", añade Curro.

Abel se preocupa por Jana

Abel no quiere que Jana se vaya otra noche a ver a Ramona, ya que necesita descansar. Ella le explica que no puede dejar a Ramona sola y que tiene que llevarle algo de comida.

Él le vuelve a decir que necesita descansar. Ella le confiensa que no puede dejarla sola y añade: "Se podría escapar en cualquier momento y tener una recaída cuando no tiene a nadie cerca".

El doctor le dice que irá con ella, porque no quiere dejarla sola. Jana le comenta que mejor se quede en La Promesa cuidando de Jimena. El joven le explica que Jimena está bien y pueden ir los dos juntos en su motocicleta.

Jana no quiere que él vaya y Abel le confiensa: "Yo tampoco dormiré tranquilo sabiendo que está sola con ella".

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