‘La promesa’ (Mejores momentos): El aborto de Jimena
Sin duda el mayor de los eventos que ha marcado la semana de 'La promesa' ha sido el anuncio del aborto de Jimena. La muchacha se ha convertido en una gran actriz que ha conseguido engañar a todos... ¿o no? ¡Aquí te resumimos los mejores momentos de la semana en vídeo!
Abel anuncia el aborto de Jimena
Manuel está llorando en el salón, pero cuando ve al doctor se acerca a él y le pregunta qué ocurre. "Lo siento, pero no traigo buenas noticias. Por desgracia Jimena ha perdido el bebé", afirma Abel.
El hijo del marqués rompe a llorar y se sienta en el chéster, su hermana le abraza. Manuel quiere saber cuál es la causa del aborto, a lo que el médico le contesta: "A veces pasan estas cosas y nadie sabe por qué".
Él joven se levanta y le reprocha a su amigo: "Tú me dijiste que todo iba bien". Abel no sabe qué decir, así Manuel le agarra de la camisa y le grita: "Tú me dijiste que todo iba bien".
El marqués sujeta a su hijo y le pide que se tranquilice. El joven no puede parar de llorar, sin embargo, el doctor no sabe cómo manejar la situación y afirma: "Y así era de verdad".
El marqués le pregunta muy enfadado: "Y qué ha pasado entonces", a lo que Abel le informa: "Estado examinando los restos y venía con malformaciones. El desarrollo estaba incompleto hasta el punto que el tamaño del feto no correspondía en absoluto con el de un bebé de cinco meses. Manuel ojalá se pudieran evitar estas cosas, pero hoy en día no disponemos de ninguna prueba que nos lo permita".
El joven quiere ver a Jimena, pero él doctor le explica que tiene que descansar y la intervención que le ha practicado es muy dolorosa. "Le hará falta unos días para recuperarse", afirma Abel.
Jana consuela a Abel
Abel entra en el comedor muy serio, así que Teresa se acerca a él y pregunta: "¿Qué ocurre doctor?", él niega con la cabeza. La doncella rompe a llorar y dice: "No puede ser".
El doctor se acerca a los demás trabajadores y confiesa: "Por desgracia la señora Jimena ha perdido el bebé". Jana le pregunta cómo está ella, a lo que Abel le comunica: "Destrozada, le di un analgésico para que pudiera dormir. He dicho que la dejen sola para que nadie la moleste y pudiera descansar".
La doncella quiere saber cómo está Manuel, así que el doctor le continúa explicando: "Pues te lo puedes imaginar". Pía ordena a las doncellas que se vayan a sus dormitorios a descansar, pero Jana decide quedarse a solas con Abel.
Él se acerca a ella y afirma: "Intenté evitar la desgracia, hice todo lo posible para salvar a ese bebé, pero es que no pude hacer nada". La doncella se emociona y le responde: "No ha sido tu culpa". ¡Los dos se abrazan y el joven se siente mejor!
Manuel y Jimena se reencuentran
Jimena está llorando en la cama, en ese momento entra Manuel y le explica que ha pasado la noche en una de las habitaciones de invitados. "Abel decía que necesitabas descansar", afirma el joven.
La hija de los duques no puede parar de llorar y le confiesa: "Hemos perdido a nuestro bebé", a lo que Manuel le responde: "Lo sé, es algo terrible". La joven sigue emocionada y le dice: "Es lo peor que nos podía pasar".
Manuel rompe a llorar y ella continúa explicándole: "Deseaba tener tanto a ese bebé, es que no entiendo por qué nos ha tenido que pasar a nosotros, no es justo". Manuel quiere saber dónde está su hijo para despedirse de él, así que Jimena le aclara: "Le pedí a Abel que se deshiciera de él, venía con deformaciones".
El hijo del marqués no está de acuerdo con la decisión de su mujer y afirma: "Quiero verle, despedirme de él, era nuestro hijo". Jimena le pide que no puede pasar otra vez por ese momento tan doloroso y añade: "No puedo volver a vivir eso de nuevo". Manuel le pide perdón y los dos se abrazan, pero en ese momento llega Jana y ve como Jimena está sonriendo.
Manuel está destrozado
Jana está en el Hangar con Manuel y le pregunta cómo está. El joven le confiensa que no es capaz ni de forzar una sonrisa y añade: "Me encuentro terriblemente mal".
La doncella le confiensa: "Toda esta pena también pasará señor". El hijo del marqués rompe a llorar y afirma: "Mi hijo era lo único ilusionante que había en mi vida, tenía todas las esperanzas puesta en él".
La doncella le pide que no hable así, pero él quiere ser sincero y añade: "Ni siquiera he podido conocerle ni tendré una tumba donde llorarle".
Jana le pide que lo mire por el lado bueno, ya que Jimena está bien y el doctor dice que la joven podrá volver a engendrar pronto. "Yo no quiero pensar en más hijos, lo único que quiero es llorar que acabo de perder. Los médicos hablan de los hijos como si fuesen camisas o zapatos que se pueden cambiar por otro, pero te aseguro que no es así".
Jimena quiere quedarse embarazada
Jimena le pide a Manuel que no llore más, aunque siente que ella es la culpable. El hijo del marqués le explica que ella no tiene la culpa y añade: "Además, la pena ahora mismo no nos deja pensar con claridad".
"Hay que agarrarse a cualquier ilusión y a mí Manuel me hace ilusión lo que ha dicho el doctor y podremos volver a engendrar un hijo. Prométeme, que en cuanto todo esto haya pasado nos pondremos en la labor, porque quiero un hijo tuyo, quiero un hijo nuestro, tú y yo juntos para siempre. Anda acaríciame el pelo, quiero sentir tu mano".
El hijo del marqués obedece y ella se tumba sobre él mientras le confiesa: "Me gustaría cerrar los ojos y pensar que todo esto no ha sido más que un mal sueño, pero claro eso no es verdad, porque hemos perdido a nuestro bebé".
Jimena es muy buena actriz
La madre de Jimena le dice a su hija: "Eres una actriz magnífica, tus llantos me conmueven a pesar de saber que son lágrimas de cocodrilo".
La joven comenta que intenta que todo el mundo se crea que lo que le ha pasado es real. Su madre le continúa explicando que el marqués y Martina están conmovidos por la desgracia.
"La representación teatral ha salido a pedir de boca", afirma la joven. La joven le muestra a su madre que tiene fruta escondida en un cajón, ya que ella le ha dicho a toda la familia que la pena le ha hecho perder el hambre, pero no es verdad.
La duquesa le informa: "No cometas ninguna imprudencia, debes tener cuidado para que no se note la trampa de ese peso de más, que cargabas", a lo que la joven le confiesa: "Madre lo he tenido en cuenta, por eso no he querido ver a nadie de la familia con la excusa de que estoy demasiado desolada".
Jimena le cuenta a la duquesa que Manuel está muy cariñoso con ella, ya que hace tiempo que no le miraba a los ojos y añade: "Ahora me llena de cuidados, lo tengo comiendo de mi mano".
¿Se marcha Candela de La Promesa?
Carlos le comunica a Candela que el trabajo que le han ofrecido no es en Sevilla, como él creía sino en Asturias.
"Mi hija tiene que desplazarse allí y yo no quiero dejarla sola, es que es una oportunidad casi única, ahora que ella y yo nos empezamos a llevar bien, pues yo no quiero separarme de ella y estropearlo todo. Además, allí ella no tiene ni familia ni amigos ni nada, te cuento todo esto porque si decidieses casarte conmigo tendrías que mudarte con nosotros a Gijón", confiesa Carlos.
Candela esta muy sorprendida con la noticia, ella entiende que Carlos tenga que abandonar La Promesa para conseguir ese trabajo y le parece bien que su hija se trasladé con él.
Pero, cuando su pareja le propone que se vaya con él a otra ciudad, la cocinera no sabe qué responderle y se queda callada. ¿Abandonará Candela La Promesa?
Manuel quiere saber la verdad de Cruz
Manuel está en la habitación de sus padres porque quiere hablar con Cruz sobre la desaparición de Ramona. "Otra vez, de verdad, no entiendo este empeño en hablar una y otra vez de alguien a quien ni conozco, ni me interesa lo más mínimo", afirma la Marquesa.
Su hijo se acerca a ella y le responde: "Madre me temo que es usted quien importa en ese asunto". La marquesa se enfada y le explica que está muy pesado con la desaparición de Ramona, así que él le aclara: "Si insisto en hablar del tema es porque quiero darle una segunda oportunidad".
La marquesa no entiende a qué se refiere y le pregunta: "¿Una segunda oportunidad de qué?", a lo que Manuel le responde: "De decir la verdad". Cruz se enfada y dice: "Me estás acusando de mentir a tu propia madre".
"Madre sé que la última vez que hablamos usted me mintió de principio a fin, y quiero que esta vez me diga toda la verdad", confiesa el hijo del marqués. Cruz está a la defensiva y le contesta: "No pienso consentir que mi propio hijo me llame mentirosa ni me interrogue como una vulgar delincuente".
Manuel saca del bolsillo el abanico de Cruz y le pregunta: "¿Entonces empiece por decirme qué es lo que hacía esto en la cabaña de esa mujer? Madre los dos sabemos que es suyo". Cruz no sabe qué responderle y levanta la cabeza, ¿dirá la verdad o seguirá la marquesa mintiendo?
¿Quiere Cruz matar a Margarita?
Lorenzo está en el salón y le explica a Cruz que no puede dormir, ya que se siente como un imbécil de haber perdido esa partida y con una mujer. "Las mujeres ganamos muchas partidas, el problema es que no se nos reconocen", afirma la marquesa.
Ella le informa que Margarita ha llamado al notario para poner sus tierras a su nombre. "Me lo ha dicho y mira que he intentado por todos los medios llegar a un acuerdo", afirma el militar.
"Se le han subido los humos de una manera, se conduce por La Promesa como si fuera suya, hasta se atrevido a desobedecerme", dice Cruz.
Lorenzo considera que todo es por su culpa, incluso Cruz está de acuerdo y le expresa: "Sí por tu culpa, te pedí que le pararas los pies y me encuentro todo lo contrario, está más insoportable que nunca".
Él le pregunta qué quiere haga, a lo que la marquesa le contesta: "Tú no decías que no tenías escrúpulos y que no te detenías ante nada". Su cuñado le comenta: "Así ha sido siempre", así que ella le aclara: "Pues ha llegado el momento que lo demuestres".
Lorenzo no sabe qué hacer, pero la marquesa vuelve a repetirle que Margarita se va a quedar con sus tierras y añade: "A no ser que le pares los pies y se los pares para siempre".
Jana cree que Jimena miente
Abel le pregunta a Jana qué le ocurre, ya que muestra preocupación. La doncella le confiesa: "Estaba pensando en una cosa que ocurrió el día que Doña Jimena perdió a su hijo.
El caso es que Don Manuel estaba destrozado y solamente quiso consolar a su esposa dándole un abrazo y entonces, bueno no tiene ningún sentido, es mejor que no te lo cuente".
El médico le pide que confié en él, así que la doncella le comenta: "Está bien, mientras Don Manuel estaba dando el abrazo no podía ver el rostro y entonces ella cambió el gesto de su cara".
Abel se pone nervioso y le pregunta: ¿Lo cambió cómo?, a lo que Jana le responde: "No te lo sé explicar, no sé no era el gesto de una persona que acaba de perder a un hijo, era más bien una sensación de alivio".
El doctor le explica que no tiene sentido, pero ella le aclara que está segura de lo que vio. "Y si lo imaginaste, estábamos todos muy nerviosos en ese momento, o a lo mejor viste un pequeño gesto de alivio, pero porque las había pasado negras ese día".
La doncella se da cuenta de que lo que dice Abel tiene sentido y decide marcharse para descansar.
