‘La promesa’ (Mejores momentos): Cruz arruina el plan de Manuel y Jana
Martina tiene que ser paciente con Curro
Jana le comenta a Curro: "Hace mucho que no me cuentas tus ideas y venidas con Martina". El joven le confiesa: "Martina está celosa", la doncella se sorprende y le pregunta: "¿Celosa de quién? ¿De Julia?".
"Quizás celosa no sea la palabra adecuada para describir lo que está sucediendo", dice Curro. Pero Jana quiere comprender a su hermano y le comenta: "¿Y qué es lo que está sucediendo?".
El joven le cuenta: "Que entre Julia y yo hay una conexión", a lo que la doncella le dice: "Por lo que me has contado de Paco".
El hijo del marqués le responde: "Sí eso es", y le continúa confesando: "Ella me sabe leer mis momentos malos y me sostiene cuando me invade la tristeza y al revés".
"No me extraña que Martina esté confundida porque eso es lo que suelen hacer las parejas", dice Jana. Sin embargo, su hermano no está de acuerdo con ese comentario y le expresa: "Que no Jana, que entre ella y yo no hay nada romántico".
Jana quiere saber si él sigue amando a Martina, pero él le responde: "Ya no lo sé, no tengo nada claro, lo que sí sé es que si Martina me quiere tendrá que aprender a ser paciente, a dejarme mi espacio, como yo hice en su momento".
Manuel no va a permitir que sus padres hagan nada a Jana
Manuel le confiesa a Jana: "El sargento Gurdina me ha confirmado que el señor Rómulo está preso tras confesar el asesinato de Gregorio".
La joven le responde muy seria: "Pero no es cierto", el hijo del marqués también está muy preocupado y le expresa: "Claro que no lo es".
Jana le responde: "Ojalá quede en nada". Su prometido decide cambiar de tema y le confiesa: "Me ha dicho un pajarito que estos días en el palacio con mis padres han sido de todo menos apacible".
La joven le dice muy nerviosa: "Y quién te ha dicho eso, Curro, mira que le dije que no te dijera nada".
Manuel no está de acuerdo con la actitud de su madre ni con el chantaje de su padre para que Jana abandonara la Promesa. "Pero bueno estoy aquí y estoy aquí contigo, así que el resto es agua pasada", argumenta la doncella.
El joven le dice con tristeza: "De mi madre me lo esperaba, pero de mi padre", así que su prometida le pide: "Te suplico que no te enfrentes a tus padres por esto".
El sargento toma declaración a Jana y a María
El sargento quiere conocer más detalles del asesinato de Gregorio y decide interrogar a Jana y a María. La prometida de Manuel le cuenta: "Si no llega a ser por el señor Baeza y por su intervención seguramente ese hombre hubiera matado a la señora Adarre".
"¿Les consta si tuvo un desencuentro con el señor Baeza?", pregunta Gurdina. La doncella María no puede mentir y le responde: "Pues claro, pero no fue culpa por el señor Baeza sino porque él otro no quería irse de aquí".
Jana muestra un rostro preocupado, ya que su amiga está contando demasiados detalles. "Entonces fue cuando decidieron fingir la muerte de la señora Adarre, ¿a quién se le ocurrió el plan? ¿fue al señor Baeza?", comenta el sargento.
Jana le responde muy seria: "Fue a mí", el sargento quiere seguir investigando y le pregunta: "¿Y qué opinó el señor Baeza de su plan señorita Expósito?".
"Le pareció buena idea porque era lo único que teníamos para ayudar a Doña Pía", expresa la joven. El sargento realiza otra pregunta: "¿Recuerdan haber visto al señor Baeza en el palacio la tarde en que mataron al señor Castillo?".
María Fernández responde muy seria: "No". El sargento mira a Jana y le comenta: "Señorita Expósito", así que la joven le contesta: "No".
"Pero no es de extrañar porque Don Rómulo tiene muchas gestiones fuera de La Promesa y por no hablar de lo grande que es el palacio, que lo mismo estaba aquí y no lo vimos", confiesa María. El sargento no quiere continuar con el interrogatorio y dice muy serio: "Es suficiente, gracias".
El sargento no confía en las declaraciones de Rómulo
El sargento Gurdina decide interrogar a Rómulo pero duda de su testimonio. En cambio, Rómulo le dice: "Tienes aquí al homicida".
"Tengo que contrastar testimonios, buscar contradicciones", expone el sargento. Pero el mayordomo le pregunta: "¿Y las has encontrado?", a lo que Gurdina le responde: "No por el momento".
El sargento quiere seguir investigando y le pregunta: "¿Cómo se produjo exactamente la muerte?", el mayordomo le comenta: "Ya se lo dije un tiro en el pecho".
El sargento le pregunta: "¿Lo hizo con el arma que llevaba el señor Manuel?", pero el señor Baeza le aclara: "No lo hice con un arma particular mía".
Gurdina se sorprende y le pregunta: "¿Y se puede saber por qué un mayordomo tiene una pistola?", a lo que Rómulo le responde:
"Porque nunca se sabe".
"¿Dónde está ese arma ahora?", expone el sargento. El mayordomo está un poco nervioso y le responde: "Me deshice de ella, la tire".
El sargento insiste y le comenta: "¿Dónde? Necesito encontrarla", así que el señor Baeza le confiesa: "No recuerdo, pues igual se lo podría señalar en un mapa". Gurdina le responde muy serio: “Enseguida le traigo uno".
Manuel va a encontrar al verdadero asesino de Gregorio
Manuel visita a Rómulo y le pregunta: ¿"Por qué dijo que había sido usted el que mató a Gregorio?". Sin embargo, el mayordomo no le responde y le dice: "Lo importante es que está usted libre y puede seguir con su vida adelante".
"Su vida también es importante", expresa Manuel. Pero el señor Baeza no está de acuerdo y le aclara: "Yo no tengo a una mujer que esté esperándome para casarse conmigo".
El hijo del marqués le pregunta muy serio: "¿Usted no lo mató verdad?", el mayordomo sigue sin responder con claridad y le expresa: "Eso ahora da igual, lo importante es que está usted fuera".
"Pero cómo va a dar igual, señor Baeza no pienso permitir que pase usted el resto de su vida entre rejas tan sólo por librarme a mí", confiesa el joven.
Rómulo le contesta: "Yo ya soy mayor", pero Manuel le aclara: "Le aseguro que voy a remover cielo y tierra para sacarlo de aquí".
Sin embargo, el señor Baeza le expresa: “No va a ser fácil", pero el joven le confiesa con mucha seguridad: "Voy a dar con el asesino".
Manuel quiere presentar a Jana en sociedad
Manuel le explica a Jana con ilusión: "No va a ser una cena de gala ni nada por el estilo, tan solo una merienda con Jacobo y mis amigos". La doncella le aclara un poco nerviosa: "Yo no les conozco", así que su prometido le responde: "Precisamente por eso, ha llegado el momento de que conozcan a mi prometida".
"Ellos estarán acostumbrados hablar con marquesas y con duquesas, no con una cualquiera", argumenta la joven. Pero Manuel muestra un rostro muy serio y le dice: "Tú no eres una cualquiera".
Jana está insegura y le pregunta: "¿Y si no estoy a la altura?", su prometido le confiesa: "Es una reunión de amigos no tienes que estar a la altura, tan solo tenemos que ir y disfrutar".
"No pasaría nada si fueras una simple criada, pero eres mucho más que eso", dice Curro. Jana se siente mejor con las palabras de los dos y Manuel le confiesa: “Exacto, mucho más".
La joven mira a su hermano y a su prometido y dice con ilusión: "A lo mejor soy una criada pero estoy muy bien acompañada".
¿Qué vestido elegirá Jana para su presentación en sociedad?
Jana decide probarse varios vestidos para ir a la merienda que ha preparado Manuel con sus amigos. Pero Verá y María están con ella para elegir el mejor look.
Primero se prueba un vestido con encaje, pero a Vera no le parece adecuado, así que la doncella se prueba otro en celeste y ese parece que le agrada más a la hija de los duques.
Jana deja de probarse vestidos y Vera le dice: "Que va a ir bien ya veras". Sin embargo, Jana está nerviosa y le responde: "Yo te agradezco la confianza pero no las tengo todas conmigo".
"Si lo tienes 'to', eres guapa, eres lista, tienes la sonrisa más bonita que conozco", dice su amiga María. Pero Jana sigue expresando a las doncellas: "La verdad lo que más preocupa es no saber que decir".
"Puedes hablar de muchas cosas, por ejemplo puedes hablar de medicina", dice Vera. En ese momento llega la señora Arcos y comenta con ironía: "Ya veo lo atareada que estáis".
"Estamos en nuestra hora de asueto señora Arcos", expresa Vera. La ama de llaves responde con frialdad: "Lo sé y por eso no os pongo a todas ahora mismo de patitas en la calle".
Las doncellas están incómodas con la presencia de Petra, pero ella continúa diciendo muy seria: "Lo que me parece una frivolidad es que vaya Manuel a esa fiesta estando el señor Baeza en el calabozo".
"A mí lo que me parece una frivolidad es que usted no readmita a una empleada que tiene cargo a su hijo", expone Jana muy enfadada.
"Estás muy gañita ahora que tienes a tu enamorado de nuevo a tu lado para protegerte", responde Petra con odio. La joven le continúa reprochando: "Yo no sé cómo eres capaz de tratar así a la señora Adarre", pero la ama de llaves le aclara con enfado: "Eso ha sido una decisión de la señora marquesa".
Pelayo desvela el embarazo secreto de Catalina a su familia
Catalina informa a los miembros de la familia Luján que ha discutido con Pelayo. La marquesa se sorprende y le pregunta:
"¿Y cual ha sido el motivo de la discusión?", pero la joven no quiere contarle su secreto y le responde: "Es algo privado sólo puedo decirle que ambos hemos acordado que lo mejor es que se vaya de aquí".
En ese momento aparece Pelayo ebrio y dice muy enfadado: "No me he ido ni me voy a ir, al menos hasta que les diga lo que les tengo que decir porque es importante capitán".
El marqués no entiende el comportamiento del conde y le expresa: "¿Pero qué esta haciendo Pelayo? ¿No le da vergüenza presentarse así en mi mesa?".
"No vergüenza no, vergüenza debería darle a su hija, a su hija debería darle vergüenza", dice el joven mientras bebe una copa de vino. Alonso no entiende lo qué ocurre y le pregunta: "¿A mi hija por qué?", así que el joven quiere que todos conozcan el secreto de Catalina y le responde: "Catalina está embarazada".
Manuel intenta que liberen a Rómulo
Manuel está con el sargento en el despacho y le confiesa: "Rómulo no es su hombre va a tener que seguir buscando". Pero Gurdina le aclara: "Ha confesado su culpabilidad".
El joven le explica muy serio: "Si ha hecho eso, ha sido por protegerme", el sargento le comenta: "También puede inculparse por dinero".
Manuel le responde: "Eso es absurdo". Pero el sargento empieza a dudar de la inocencia del mayordomo y expresa: "Ninguno de sus compañeros vio al señor Baeza en el palacio esa tarde".
Manuel sigue diciendo que es inocente, el sargento le explica: "El mayordomo dijo que tiro la pistola en un lugar determinado y fue justo allí donde lo encontramos, con eso poco más se puede hacer para impedir su ingreso en prisión".
El hijo del marqués le expresa muy nervioso: "Tiene que haber otra explicación", pero el sargento le responde con seguridad: "El señor Baeza es culpable de la muerte de Gregorio Castillo".
Pelayo asume la paternidad del hijo de Catalina
Los marqueses están enfadados por el comportamiento de Pelayo durante la cena. La hija del marqués entra en el comedor y les comenta muy seria: "Quería pedir disculpas por lo que sucedió anoche pero solo por las formas, porque lo que dijo Pelayo es verdad, estoy embarazada".
Cruz le responde con ironía: “Lo sueltas así y te quedas tan ancha". La joven se siente avergonzada y le explica: "Es un embarazo, algo natural", pero la marquesa le aclara con enfado: "Sí muy natural, muchísimo pero solo te falta un pequeño detalle, y es que eres la hija del marqués de Luján y estás soltera y sin compromiso".
En ese momento aparece Pelayo y dice: "Hace faltas unas disculpas, mis disculpas por el comportamiento tan deleznable que tuve anoche. Le ruego que me perdonen estaba abrumado porque ni a Catalina ni a mí se nos escapa que no hemos actuado del mejor modo, pero ya no hay más remedio y la realidad es que estamos esperando un hijo los dos".
Catalina se sorprende, así que él le coge la mano y le dice: "Quería aprovechar para pedirte disculpas Catalina por avergonzarte delante de tu familia. Te prometo y les prometo también a todos ustedes que estoy dispuesto a enmendar mi error".
Manuel ha tomado una decisión
Manuel se sienta con sus padres y les explica: "Esta misma tarde me he enterado que mi amigo Jacobo ha cancelado su merienda".
Su padre le pregunta qué es lo que ha ocurrido, así que el joven le comenta que supuestamente su amigo tiene una indisposición estomacal.
Manuel mira a su madre y le dice muy alterado: "Los dos sabemos que esa indisposición es mentira".
Alonso le pregunta: "¿De qué estás hablando?", el joven le confiesa muy enfadado: "Esa convalecencia no es más que una excusa para cancelar la invitación, y también está claro que ha sido mi madre la que ha llamado a la marquesa para pedir expresamente que me cancelasen esa invitación y así evitar presentar a Jana en sociedad".
"Eso es mentira", responde Cruz. Sin embargo, Manuel no cree a su madre y le pide a los marqueses: "Quiero que Jana abandone sus funciones de doncella y se traslade a vivir con nosotros a la planta noble".
Lope ha traicionado a Vera
Vera le dice a Lope: "Lo que hiciste fue muy grave". El cocinero está muy arrepentido y le confiesa: "Lo sé y te lo he explicado".
"No hay argumentos suficientes para justificar la traición que me has hecho", confiesa la joven. Lope no está de acuerdo y le responde: "No te he traicionado mi amor".
"Lope tú traicionaste la confianza que yo había puesto en ti y esa confianza para mí era todo. Quizás tengas razón y lo más lógico sea seguir reñidos para siempre", expresa la hija de los duques.
"Vera eres consciente de lo que estás diciendo", dice Lope muy serio. La joven no puede parar de llorar y le responde: "He estado pensando en marcharme de La Promesa".
El joven no está de acuerdo con su marcha y le pide: "No digas eso", pero Vera le expresa muy emocionada: "De echo ya es algo que ya está decidido, dentro de unos días me voy".
