‘La moderna’ (Mejores momentos): «Yo solo veo una solución, separarnos»

Estrellita Castro le hace una buena oferta a Celia

Celia esta sentada en la barra del Madrid Cabaret, pero la joven no está cómoda, ya que Laurita no para de bailar con Agustín.

La fotógrafa se quiere marchar del establecimiento, pero en ese momento aparece Estrellita Castro y le pregunta: "¿Pensabas irte sin despedirte?".

"Es que me duele un poco la cabeza, le haré llegar las fotografías en cuanto las tenga reveladas", responde la joven.

La cantante le comenta con alegría: "No te preocupes que yo vendré a por ellas, ¿cuándo crees que las tendrá?", a lo que la joven le expresa: "Mañana".

"Yo no quiero ser indiscreta pero viendo como se comporta tu amiga, no debe de tener idea lo que tú sientes por ella, ¿tampoco se lo vas a decir?", comenta la artista.

Celia hace un gesto de negación con la cabeza, así que la andaluza le confiesa: "Tengo algo que proponerte, dentro de unos días yo me voy a Alemania y una prestigiosa revista me va hacer un reportaje. Pero puedo proponer yo misma al fotógrafo, ¿tú no estarás libre por casualidad?".

La relación entre Salvita y Marta se va estrechando

Salvita le ha regalado a Marta los libros para que continúe con sus estudios. "Quiero pagarte los libros pero necesito hacerlo a plazos", dice la joven.

"Lo he hablado con mi padre y hemos decidido dejártelo en préstamo, cuando los termines los devuelves y ya está", argumenta Salvita.

La limpiadora de La Moderna se pone muy contenta con la noticia y le pregunta al joven: "¿Entonces somos amigos?".

El joven le responde con una sonrisa: "De momento me conformaría con eso".

La historia de amor de Esperanza

Esperanza se encuentra en casa de Antonia y le cuenta su historia de amor: "Se llamaba Juan José, lo conocí en mi pueblo de joven, yo tenía 15 años y el 17".

La limpiadora está muy seria mientras recuerda: "Pero un día vino y me dijo que se iba a trabajar a Sevilla con un tío suyo que había abierto un bar".

Antonia le pregunta muy sorprendida: "Le quería y lo dejo que se fuera, ¿por qué?", así que Esperanza le confiesa: "Porque lo quería tanto que pensé dejarlo antes que él me dejara a mí".

Esperanza rompe a llorar y continúa relatando: "Al cabo de un año me fui a buscarlo". Marta quiere conocer más detalles y le pregunta: "¿Y le estaba esperando?".

La limpiadora no puede parar de llorar mientras le dice: "No, se había casado con una sevillana", y añade: "Él empujaba muy orgulloso un carrito de un bebé".

Antonia también se emociona, pero Esperanza le explica: "Ese día entendí que todo se había acabado". La limpiadora quiere darle un consejo a su amiga: "Por eso le digo Antonia que tiene que luchar por Pietro".

Una tarde de poco estudio entre Salvita y Marta

Marta y Salvita han quedado para estudiar, pero el joven le propone un descanso para charlar. En ese descanso la joven le confiesa que algún día le gustaría viajar para conocer el mar.

Salvita pregunta muy sorprendido: "¿No has visto el mar?", a lo que Marta le responde: "En cuadros y fotografías".

El joven le comenta: "Pues te aseguro que no le hace justicia en su inmensidad", pero la limpiadora de La Moderna tiene curiosidad y le pregunta: "¿Tú lo has visto? ¿Cómo es?".

"El mar cantábrico está en el norte de España, es como tus ojos, llenos de matices y que cambian de color según la luz que le dan. Es precioso, exactamente igual que tu mirada", responde Salvita.

Teresa observa cosas extrañas sobre la boda de Trini

Teresa se encuentra con Trini en el vestuario y le confiesa muy seria: "A mí todo esto del cambio de la boda, el baile con las fechas, a mí esto me escama. A mí me da la sensación y te lo digo con toda la sinceridad que este hombre no quiere casarse contigo".

"Yo le agradezco la preocupación de verdad y sé que Miguel le hizo muchísimo daño. Pero estoy segura de que él no haría eso, de verdad", expresa la dependienta.

"A mí me partiría el corazón verte sufrir", dice Teresa muy preocupada. Pero la dependienta rompe a llorar y le comenta: "Sí es que usted siempre se preocupa muchísimo por mí", y le continúa diciendo con lágrimas en los ojos: "No la merezco".
Su amiga le da un abrazo para consolarla y le dice: "Anda que bobadas dices".

Una oportunidad para enamorar a Pietro

Lucía le confiesa a Pietro: "Ni siquiera sé si quiero volver a Italia", y le continúa diciendo: "Yo vine para recuperar a mi marido y a mi hijo, nuestra familia".

"Lo siento pero no hay posibilidad, yo me voy a casar con Antonia", expresa el italiano. Sin embargo, la joven le continúa confesando muy seria: "Y lo sé, pero tenía la esperanza de que las cosas cambiasen cuando te rencontrases conmigo".

Pietro está muy serio, pero ella le comenta: "Es mucho pedir una última oportunidad". El pastelero le pregunta: "¿Una oportunidad para qué?, a lo que Lucía le aclara con desesperación: "Para recuperar tu amor".

Pietro le responde: "Yo te sigo queriendo pero no es como antes, lo siento". Pero Lucía insiste y le pide: "Dame una última oportunidad, la oportunidad de volver a enamorarte, de recuperar nuestro amor".

Laurita reacciona con enfado a las novedades de Celia

Celia le confiesa a Laurita: " Estrellita Castro me ha pedido que sea su fotógrafa". La joven le responde: "Qué bien, enhorabuena”.

Pero la joven le aclara: "Me ha pedido que sea su fotógrafa durante su gira por Alemania", a lo que Laurita le dice: "Pero tú tienes un negocio aquí en Madrid".

"Ya pero es que esto me abriría muchísimas puertas, tanto en España como en el extranjero", confiesa la fotógrafa.

Sin embargo, la sobrina de Fermín se enfada y le reprocha: "Pues haberlo pensado antes de arrastrarme abrir un negocio aquí".

Celia se sorprende y le comenta: "Yo no te he arrastrado a nada, pensé que te hacía ilusión abrir un negocio conmigo".

Las dos empiezan a discutir y Celia le pide: "Por favor no me hables en ese tono", pero Laurita le confiesa: "Desde que te dije que me había besado con Agustín me miras distinto y me hablas distinto, ¿te gusta Agustín?".

La fotógrafa está incómoda con esa pregunta y le responde muy enfadada: "Qué dices", pero también le reprocha su actitud y le expresa: "Eres una egoísta".

Antonia contra Lucía. El que avisa no es traidor

Antonia aprovecha que Lucía está sola en la casa para decirle: "Pietro me ha dicho que tienes intención de quedarse en Madrid a vivir".

La italiana está muy seria, pero ella le continua expresando: "Entiendo que le ame, yo también lo amo, pero él me ama a mí. Y entiende que voy a defender ese amor con todo lo que tengo, ¿queda claro?".

Lucía hace un gesto de afirmación con la cabeza. Pero en ese momento llega Pietro y escucha que Antonia dice muy enfadada: "Aquí en España decimos que quien avisa no es traidor, así que avisada queda, ¿algo que decir?". La italiana le responde muy seria: "Sí, gracias por avisar".

Íñigo no se esperaba esta noticia de Matilde

Íñigo le explica a Matilde que confía en ella, pero la joven le responde muy seria: "Ahora cuando es indiscutible que yo tenia razón y de que no me había inventado nada. Ahora es muy fácil creer en mí, pero yo quiero que tengas fé en mí cuando las cosas no es tan claras".

"El doctor Mendoza me convenció y no debía dejar que pasara", responde el empresario. Sin embargo, la joven está muy dolida con él y le reprocha: "Ahora es demasiado tarde para arreglarlo con una disculpa".

"Será mejor que nos olvidemos de los errores del pasado y sigamos adelante", expresa Íñigo. Pero Matilde no está de acuerdo y le confiesa: "Creo que es demasiado tarde para eso, yo solo veo una solución, separarnos".

El joven se sorprende y le pregunta: "¿No puedes estar hablando en serio?", a lo que Matilde le expresa muy seria: "Es lo que necesito y te pido que lo aceptes".

Marta recibe un bonito regalo de Salvita

Salvita le regala a Marta una caracola y le confiesa: "Como me dijiste que solo habías visto el mar en fotografías, pensé lo puede escuchar siempre que quiera".

"Es un detalle muy bonito", dice la joven. Así que el joven le propone: "Bueno entonces cuándo quedamos a estudiar otra vez".

"Cuando quieras", dice la joven. Salvita le comenta con ilusión: "Yo tengo toda la tarde libre, a lo que la limpiadora de La Moderna le contesta: "Justo iba a pasarme toda la tarde estudiando". El joven le propone: "Yo acabo de trabajar y voy directo a la corrala".

A Elías le interesa la madre de Trini

Elías le pregunta muy nervioso a Trini: "¿Qué le gusta a tu madre?", así que la dependienta le aclara muy enfadada: "Cómo voy a saber lo que le gusta a mi madre si está todo el día gruñiendo".

"Sí es así como me gustan las mujeres con personalidad", dice el camarero con ilusión. Pero Trini le sigue contando muy alterada: "Sabes lo que también le gusta muchísimo dejar las cosas por el medio, no sabes como tiene la casa de Fuencarral".

El camarero le responde: "De verdad Trini con lo que me gusta a mí recoger las cosas, si es que esto ya lo sabía yo, ya lo intuía, somos tal para cual. Te voy a pedir un favor, si viene por aquí me puedes avisar".

Trini no entiende la actitud de su compañero, pero le responde con desilusión: "Claro".

Matilde piensa marcharse lejos de Madrid

Matilde entra en el apartamento de Íñigo con una maleta porque quiere recoger su ropa. El empresario le confiesa: "No te falta razones para dejarme, la verdad es que he metido la pata hasta el fondo. La verdad es que me gustaría arreglarlo pero ya es demasiado tarde".

"Tengo que marcharme", dice la joven. Pero el empresario le explica un poco nervioso: "Sí, yo ahora mismo tengo que volver al Madrid Cabaret, quédate el tiempo que sea necesario, recógelo todo".

"Tengo que marcharme de Madrid, Clarita no está bien aquí y yo necesito tiempo para pensar y curar mis heridas", expresa Matilde.

El empresario se sorprende con la noticia y le pregunta: "¿Y a dónde vas a ir?", a lo que la joven le explica: "A Jerez, quiero estar con mi familia, quiero estar con mi tía y con mi hermano Pablo. Y sé que Clarita ha sido muy feliz allí y es lo mejor para todos".

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