‘La moderna’ (Mejores momentos): «Yo he visto a Carla»

Antonia le da la mala noticia a Esperanza

Esperanza se reúne con Antonia en el vestuario, porque quiere mostrarle el discurso que ha preparado para la boda. A la dependienta le parece un texto precioso, pero le confiesa: "Siento decirle Esperanza que no puede ser la madrina de boda".

La limpiadora de La Moderna mira su discurso y le pregunta: "¿Y eso por que?", así que la dependienta le aclara muy nerviosa: "Porque Pietro y yo hemos decidido que usted sea una de las testigos".

"’Nanai’ de la China, yo donde no se me quiere no voy, y dígale al italiano que se puede ahorrar mi cubierto", responde Esperanza muy enfadada.

Inés ya tiene respuesta para César

Cesar ha quedado con Inés en un parque, pero los dos están muy nerviosos porque la policía está buscando al joven. "Necesito que me digas si has tomado una decisión", dice César.

Inés le responde muy emocionada: "Salir de España así tan precipitadamente pues, mira yo he pasado unos días horribles pensando que estabas muerto y que no volvería a verte nunca más. Pero ahora la vida me ha dado la oportunidad de volver a estar contigo y no pienso desaprovecharla".

El joven le pregunta: "¿Y eso que significa?", a lo que ella le confiesa: "Pues que me voy contigo a América, a China o donde sea". El gerente de La Moderna le responde muy ilusionado: "No te vas arrepentir", y añade: "Quiero empezar de cero junto a la mujer que más amo". ¡Los dos se abrazan muy felices!

Matilde colaborará con La Moderna

Matilde está reunida con Don Fermín en el despacho. En ese momento entra Lázara y el jefe de La Moderna le comunica el nuevo puesto de Matilde: "Le informo que a partir de ahora se encargará de organizar eventos empresariales en el salón superior".

"Me parece una iniciativa estupenda y me complace mucho poder tener a Matilde bajo mi mando. Una chica tan lista y tan responsable, su fama le precede", argumenta Lázara.

Matilde le contesta con ironía: "Se lo agradezco pero no tendrá que preocuparse de tener más empleadas a su cargo. Don Fermín y yo hemos acordado que no voy a formar parte de la plantilla".

La encargada se sorprende y Don Fermín le continúa explicando: "Matilde no figurará en el organigrama de La Moderna, simplemente será una colaboradora ajena que sólo tendrá que responder ante mí".

Parece que a Marta no le resultan mal los piropos de Salvita

Marta entra en la librería y Salvita le dice muy ilusionado: "Parece que el día se ha iluminado, ¿en qué te puedo ayudar prenda?".

La joven le aclara: "No te tomes esas confianzas conmigo, ya sé que eres el hijo del dueño y que no te van a despedir. Pero yo no tengo que aguantar tus tonterías".

El joven le confiesa: "Es verdad que soy el hijo del jefe y que no tendría que estar trabajando, pero tampoco soy el niño mimado que tú te crees".

Marta no quiere continuar con la conversación y le pide que le entregue la prensa para dársela a Don Fermín. "Te la doy, así te veo marchar que me gustan tus andares y me alegras el día", expresa el joven. ¡Marta se marcha y cuando cierra la puerta la joven sonríe!

La policía impide a Inés reunirse con César

Inés ha quedado con César porque se quieren marchar del país, pero el fiscal Herrera impide que llegue al destino. "Señorita Balbuena, que casualidad, detenerla", dice el fiscal.

Dos policías detienen a la joven, pero ella dice muy enfadada: "No me toquen". En la calle de al lado está César y está viendo como los policías interrogan a la joven.

Los dos se miran con desilusión, pero el fiscal no se da cuenta de la presencia de César. El policía le comenta: "Sería tan amable de decirme a dónde iba".

"Me voy a casa si hacen la amabilidad de soltarme", responde Inés. Los policías dejan que la sobrina de Fermín se vaya a su casa y Cesar huye de esa avenida.

Pietro y Antonia deciden finalmente sus padrinos de boda

Pietro le confiesa a Esperanza: "Quiero que sea la madrina de nuestra boda". La limpiadora le responde muy enfadada: "Mira lo que le digo, de mí no se cachondea nadie".

"No es broma, Antonia me ha dicho cuanto es importante para ella y yo lo sé cuanto usted le ayudó, cuando ella necesitaba. Por favor, le pido que acepte", expresa el pastelero.

"Claro como no tienen a otra", contesta Esperanza. El italiano se acerca y le confiesa: "Aunque tuviéramos a otra, la queremos a usted".

La limpiadora se emociona y le dice: "Yo ya me pensaba que me iba a perder la boda de Antonia". El italiano le da las gracias y en ese momento aparece la prometida de Pietro.

"Antonia asunto arreglado", dice Esperanza con ilusión. La limpiadora se marcha y la dependienta le comenta a Pietro: "Ahora faltaría el padrino". Los dos se miran y dicen a la vez: "Don Fermín".

La policía está convencida de que Inés oculta información

El fiscal Herrera visita a Inés y le dice: "Lo que quiero saber es a dónde va César y algo me dice que usted lo sabe".

La joven le responde muy seria: "Yo no sé nada de César".

El policía no cree a Inés y le argumenta: "Es cuestión de tiempo que debemos con él". La sobrina de Fermín no quiere contarle nada, así que el policía le expresa: "Ser cómplice de un fugitivo es un delito muy serio.

Inés le contesta muy seria: "Sí lo sé, pero eso no cambia lo que le he dicho". El fiscal le advierte: "Esto no ha hecho nada más que empezar y yo le diré como acaban estas historias con los criminales y sus compinches, pudriéndose en la cárcel".

El Plan Cupido tiene algunas fisuras

Miguel le expresa a Trini muy nervioso: "Hay que parar el plan cupido ya, por tu salud, por la mía y por la criatura". Pero ella no está de acuerdo y le responde: "No, lo que hay que hacer es ponernos de acuerdo".

En ese momento aparece Esperanza y Elías porque quieren saber que está hablando la pareja. El camarero pregunta con curiosidad: "¿Dónde fue el primer beso? ¿Fue en la librería? ¿O fue en el callejón?".

Aparece Cañete y le dice a Elías: "Yo sabía que estos dos se gustaban, pero como no se movían ni por diez duros tuve que hacerle de celestina y no quería quitarle protagonismo al amor, esa es la verdad".

Esperanza le pregunta: "¿Pero cuándo fue el primer beso?", así que Cañete le responde: "El primer beso fue cuando cite a Miguel y a Trini en un lugar que no pienso revelar. Yo no acudí fingiendo una indisposición y el amor hizo el resto".

Todos vuelven a sus puestos de trabajo, pero Esperanza no cree la confesión del camarero. ¿Seguirá investigando?

A Matilde le está afectando bastante la situación

Íñigo le comenta a Matilde: “Que te parece si cenamos fuera", pero la joven le responde: "Gracias, pero no". El empresario quiere abrir una botella de vino, así que Matilde le contesta: "Íñigo ya te he dicho que no tengo ánimo".

"Perdona solo quería animarte un poco", dice el empresario. Matilde se acerca a él y le expresa: "Es que haciendo como si nada pasara, no lo vas a lograr, ¿entiendes?".

Su marido le responde: "Entiendo que hemos atravesado una situación dificilísima, pero tenemos que seguir adelante con nuestras vidas".

Matilde le confiesa muy seria: "Tú entiendes que todo lo que me está pasando, me está haciendo daño", a lo que Íñigo le responde: "Lo sé perfectamente, pero quizás estaría bien que lo mirases desde un punto más lógico, porque Carla está muerta". Sin embargo, la joven no está de acuerdo y le dice": "Yo sé lo que vi y vi a Carla”.

Don Fermín quiere invitar a Lázara al teatro

Fermín está en el despacho con Lázara mirando las noticias sobre las elecciones y en ese momento descubren que hay una representación teatral.

"He estado pensando acudir a una de las representaciones de estos días", comenta el jefe de La Moderna. La encargada se sorprende y le dice: "Ah, ¿si?".

"Si a usted le apetece y quiere acompañarme", dice el jefe de La Moderna. Pero la joven le expresa: "Tengo que rechazar la invitación, discúlpeme".

Fermín le pregunta: "¿Y eso, por qué?", a lo que ella le argumenta: “Por muchas razones, usted tiene que encargarse de La Moderna, estar en la inauguración de la tienda de su sobrina y tengo que recordarle que es usted el padrino de boda de Pietro"

"Seguro que si me organizo encuentro un hueco en la agenda", expresa el empresario. La encargada le responde: "Bueno está bien acepto, pero con una condición, yo me encargo de las entradas".

Don Fermín descubre la relación de Miguel y Trini

Fermín ha descubierto que Trini y Miguel son pareja. "Darle la enhorabuena y esperar que sean felices", comenta el jefe de La Moderna.

Trini tiene que volver al obrador, así que Fermín aprovecha ese momento para decirle al librero: "No será usted una especie de Don Juan, uno de esos que va seduciendo a las mujeres como mero entretenimiento".

"Yo soy hombre de una sola mujer, mi corazón está ocupado por Trini desde hace tiempo", confiesa Miguel. Pero el empresario le recuerda: "No hace mucho cortejaba a Teresa".

Miguel le contesta muy nervioso: "Eso fue algo pasajero", y añade: "Trinidad es la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida". Fermín se relaja y le dice: "Es usted una buena persona se le ve en la cara".

Esperanza se interpone entre Salvita y Marta

Marta y Esperanza están comentando los preparativos de la boda de Antonia. En ese momento llega Salvita, pero Esperanza le dice muy seria: "Tú eres un listillo que te quieres aprovechar de Marta, todos los tunos sois iguales".

"Perdona creo que se está equivocando", responde el joven. Pero la limpiadora le continúa diciendo: "Que aquí con la chiquilla no tienes 'na' que hacer", y añade: "En un mar que no es tuyo, no se puede pescar".

"Ahora por favor si nos disculpa nos gustaría seguir limpiando, que algunas no somos las hijas de dueños y sino trabajamos nos despiden", expresa Marta muy enfadada.

Laurita está cambiando su opinión hacia Agustín

Laurita acaba de abrir su tienda de gramófonos y recibe la visita de Agustín. Ella le explica que no le agrado la broma de él, ya que no se presentó como un empresario sino como un taquillero. Él joven se disculpa y se presenta de nuevo, porque quiere empezar de cero.

Ella también decide presentarse otra vez: "Yo soy Laura Balbuena, orgullosa y copropietaria de este negocio, y también me dedico a las promociones publicitarias y a la organización de eventos".

"Qué interesante, querría tomarse un café conmigo y así me puede seguir hablando sobre usted", expresa el empresario.

En ese momento aparece Inés y Agustín se marcha. La joven le comenta a Laurita: "Pensaba que te caía mal", a lo que su hermana le expresa: "Así es".

Pero Inés no cree a su hermana y le pregunta: "¿Entonces por qué lo miras así?", pero Laurita no sabe qué responderle.

Pietro y Antonia no se imaginaban el regalo de Don Fermín

Don Fermín le explica a Pietro y a Antonia: "Esta mañana Esperanza me ha comentado el problema que han tenido con el merendero que habíais reservado, y bueno pues en este momento no tienen lugar para celebrar el convite de boda".

"Así es", responde la dependienta. El empresario le continúa confesando: "Resulta que yo conozco uno que cumple ambos requisitos y que ustedes conocen muy bien. ¿Qué les parecería celebrar el convite de boda en La Moderna?”.

"Se sale de nuestro modesto presupuesto", señala el italiano. Pero el jefe del salón de té le aclara: "Llevo días dándole vueltas qué regalo podría hacerles para la boda y no se me ocurre mejor regalo".

¿Conseguirá Salvita una cita con Marta?

Salvita quiere conocer más a Marta, así que ella le cuenta que vino a la ciudad con su tío, pero que después se traslado a vivir con Antonia.

"¿Qué pasó con tu tío?¿Por qué no te quedaste a vivir con él? Me da la impresión de que me estás ocultando algo", dice el joven. Pero Marta no quiere contarle el secreto y le responde: "Es una larga y muy complicada historia para contártela aquí".

"Entonces tendremos que vernos en otro sitio, si nos deja la tal Esperanza", confiesa Salvita. La joven le explica que debe volver a trabajar, pero él le pide que se piense si quiere conocerlo mejor.

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