‘La moderna’ (Mejores momentos): Una dramática boda
Antonia ya tiene una respuesta para Pietro
Pietro le dice muy serio a Antonia: "Te hice una pregunta y creo que merezco una respuesta". La dependienta le responde: "Pues si, perdona por no habértela 'dao' antes. Voy a quedarme Pietro, pero no solo lo hago por mí, también lo hago por ti".
"Lo único que te pido es que te vengas conmigo", dice el italiano. "Lo sé, pero una vez que llegues a Italia tienes que centrarte en tu hijo", dice la joven.
Pero el pastelero no está de acuerdo y le comenta: "Y esto puede impedir que tú te vengas conmigo". Así, que Antonia le explica: "Si yo voy contigo a Italia solo sería un incordio, no conozco el idioma, no conozco las costumbres, no conozco a nadie".
Pietro está desilusionado, así que Antonia se acerca a él y le dice: "Tu hijo te necesita".
Sagrario será la nueva repostera de La Moderna
Sagrario quiere pasar la prueba de repostería para trabajar en La Moderna. Fermín, Teresa y Pietro están en la cocina para probar los pasteles y decidir si consigue el puesto de trabajo.
El director de La Moderna prueba el bizcocho y dice muy sorprendido: "Esto está exquisito". Fermín quiere conocer la opinión de Pietro, así que el Italiano le comenta: "Estamos en frente de una pastelera excelente".
"Señora Sagrario si usted quiere ahora mismo queda contratada", dice Fermín. La pastelera acepta el puesto de trabajo y Teresa le informa: "La esperamos mañana, venga a las seis para abrir con Pietro y ya mañana formalizamos el contrato".
¿Qué es eso del teléfono móvil?
Trini le explica a Cañete y a Elías : "Ya sé de que se trata el invento de Mario" y añade: "Es un telecomunicador transportable".
"¿Y eso qué es?", pregunta Cañete. La dependienta le cuenta: "Es como un teléfono pero que uno lo puede llevar a todas partes".
Elías dice muy ilusionado: "Me parece el mejor invento del siglo, se me ha ocurrido un nombre y mucho mejor, teléfono móvil".
"Con este aparato todo el mundo puede estar localizado", comenta Miguel. Sin embargo, Cañete no está contento con el invento y dice: "Esa idea es un despropósito, eso no puede funcionar nunca y sino al tiempo".
Elías quiere invertir en ese invento y afirma: "Yo voy a poner todo el dinero que tengo en esto, bueno el que tenga y el que no tenga".
Matilde está delirando
Matilde está en la cama muy delicada de salud y comienza a gritar: "Íñigo, Íñigo". Marta se acerca a ella y le explica: "Íñigo ha salido un momento al Madrid Cabaret, pero ahora enseguida vuelve a cuidarte".
La joven le sigue explicando que el doctor ha venido para ver cómo se encuentra. La dependienta le pregunta: "¿Crees que madre ha hablado con el doctor?".
Marta se sorprende y dice: "No sé Matilde, yo creo que lo mejor es que avise al doctor". Pero la dependienta le pide que no se vaya y le comenta: "Cuanto te estoy haciendo padecer Luisa".
"Matilde no soy Luisa, soy Marta, tu vecina", dice la joven. Pero Matilde se enfada y le contesta: "Siempre inventando juegos, siempre inventando historias".
"Que no estoy inventando nada, voy avisar al doctor", comenta Marta muy preocupada. Así, que la prometida de Íñigo le responde muy nerviosa: "No, yo voy avisar a madre para que dejes de decir tonterías, ¿puedes avisarla?".
La joven está muy preocupada y le responde: "Madre está fuera, ha salido a tender la ropa, pero enseguida vuelve a cuidarte".
¡Han disparado a Jacobo!
Jacobo ha decido ir solo a una casa que está en un ambiente rural, pero se da cuenta que allí no hay nadie. Así, que decide regresar a su coche, pero en ese momento aparece detrás de él un hombre y le dispara en el brazo.
El joven cae en el suelo, intenta levantarse, pero el hombre se acerca a él y le vuelve a disparar, pero esta vez en la espalda.
Jacobo pierde el conocimiento, así que el asesino quiere dispararle otra vez, pero le da una patada y ve que el joven no reacciona.
Así, que decide marcharse y dejarlo tirado en el suelo. ¿Qué pasará con Jacobo? ¿Ha muerto o sigue vivo?
¡Despedida sorpresa a Pietro!
Todos los compañeros de La Moderna se han reunido para despedir a Pietro. "Amigo Pietro y permita que le diga amigo porque así es como le considero, un amigo. Ha sido su tenacidad y su buena mano con la repostería las que han guiado La Moderna hacia el éxito".
"Don Fermín, yo solo hago lo que puedo", responde el italiano. "Como persona pocos ahí con un corazón como el suyo y creo que sus compañeros están totalmente de acuerdo conmigo. Así, que resuelva cuanto antes y con éxito los problemillas de su hijo, porque aquí estaremos esperando su regreso con la mejor de las noticias".
Todos deciden brindar mientras gritan: "Por Pietro". Pero tienen que volver al salón para seguir atendiendo a los clientes.
Antonia se acerca a él y le expresa: "Muy bonito todo lo que te han dicho". El italiano quiere una despedida por su parte, pero ella le aclara: "Tengo muchas cosas que decirte, pero no es el momento ni el lugar".
Teresa piensa invertir todos sus ahorros
Mario le cuenta a Teresa que sus compañeros de La Moderna quieren invertir en su invento del telecomunicador transportable. "Me da mucha pena porque el dinero no le daba ni para el mínimo", comenta el empresario.
"No podrías hacer una excepción", dice la encargada. Pero Mario le aclara: "No está en mi mano, ojalá".
Teresa quiere saber cómo va la patente, así que el joven le dice: "Muy bien, la solicitud ya esta en el registro, más pronto que tarde ya la tendremos sellada y certificada".
La joven le propone: "Qué te parecería que yo invirtiese en el invento", a lo que su ex le responde: "Tú ya has invertido, me dejaste el dinero para la patente".
"Estoy pensando que si yo pongo todos mis ahorros puedo completar el dinero que les falta a mis compañeros para entrar en la sociedad", expresa Teresa.
El empresario le responde con ilusión: "Pues que me encantaría, este negocio va a ser un negocio redondo para todos, socia".
"Contigo he conocido el amor más grande que existe'
Matilde sigue enferma en la cama y le pregunta a Íñigo: "¿Qué te ha dicho el médico?", a lo que el empresario le responde: "No me ha dicho nada concluyente".
La dependienta cree que su final está cerca, pero Íñigo le dice que el médico no le ha dicho nada de eso, aunque sí es verdad que no sabe lo que le ocurre.
Ella le pide: "Vámonos al patio". El empresario coge a Matilde en brazos y se sienta con ella en el patio. La joven le dice: "Que bien el sol y el aire".
Íñigo está muy preocupado por el estado de salud de su prometida. Ella le acaricia el rostro y le dice: "Contigo he conocido el amor más grande que existe".
Íñigo se emociona y Matilde le continúa diciendo: "No esperaba morirme tan joven, pero he sido feliz". El joven rompe a llorar y le responde: "No mi amor no digas eso", y añade: "Tienes que luchar".
Ella le expresa que no puede más, pero él le propone: "Casémonos, si ha llegado tu momento, yo quiero que nos convirtamos en marido y mujer. ¿Matilde Garcés quieres casarte conmigo?". La dependienta llora desconsoladamente y le responde: "Claro que sí".
Jacobo ha sobrevivido a los disparos
Jacobo consigue levantarse y quiere buscar ayuda, pero apenas puede andar por los disparos y cuando camina se asfixia.
El joven intenta llegar a una casa y lo consigue. Pega a la puerta y abre un hombre mayor con una boina. Se sorprende cuando lo ve y el joven le dice muy flojito, porque apenas tiene fuerza: "Ayuda, ayuda, por favor". Se desmaya y cae encima de los brazos del hombre.
Sagrario y Esperanza no se llevan muy bien
Sagrario está en el obrador preparando los dulces para La Moderna. En ese momento llega Esperanza y comienza a barrer muy fuerte.
La pastelera no le parece bien que levante tanto polvo y le dice: "Pero no le de usted con tanto brío". La limpiadora le aclara: "Pero tendré que dejar el suelo limpio".
"Y no podría esperar 20 minutitos a que saque yo un par de hornadas y las lleve a mostradores", comenta Sagrario. Pero la limpiadora no está de acuerdo y le responde muy enfadada: "Ahora me va a organizar los horarios de trabajo".
Sagrario considera que Esperanza es una caprichosa. La limpiadora de La Moderna le reprocha: "Que sus pasteles le salen malísimos, a lo mejor con este polvo se ponen más buenos".
Sagrario coge el rodillo de amasar y le grita: "Márchese porque no respondo". En ese momento llega Teresa y pregunta: "¿Qué está pasando aquí?". Las dos se sorprenden al ver a la encargada y se quedan calladas.
Teresa descubre que Lázara mintió
Teresa quiere hablar con Lázara sobre el inventario y le comenta: "No me creo que lo hiciese usted en una sola noche, yo me ocupo del inventario desde que Don Fermín me nombró encargada y sé que se necesita muchísimo más tiempo".
"Tiene usted razón Doña Teresa, no lo hice solo en una sola noche. Utilice mis ratos de descansos, mi tiempo libre, incluso, las horas de la comida", comenta.
La encargada no le parece bien que Lázara mienta y le dice: "Porque eso es muy poco profesional".
Lázara le responde: "Tiene toda la razón", y añade: "Sí es que yo solo quería ayudar y he conseguido todo lo contrario, lo siento muchísimo".
La encargada le expresa: "No pasa nada, simplemente creo que deberíamos de coordinarnos usted y yo".
Una boda In Articulo Mortis
Íñigo y Matilde se van a casar en la vivienda de la joven. Antonia está vistiendo y maquillando a la dependienta en la habitación.
Cuando termina el maquillaje le dice: "Vamos", pero Matilde no se puede levantar y le expresa: "No puedo, no tengo fuerzas. Llamé a Íñigo".
El empresario entra en el dormitorio y coge a Matilde en brazos. Los dos se sientan en dos sillas que hay en el salón, y el cura comienza el enlace.
Íñigo le dice a Matilde: "Yo, Íñigo te recibo a ti como futura esposa y me entrego a ti. Prometo serte fiel en las alegrías, en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así amarte todos los días de mi vida".
La joven le expresa a Íñigo: "Yo, Matilde te recibo a ti, Íñigo, como legitimo esposo y me entrego a ti. Prometo serte fiel en las alegrías, en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así amarte todos los días de mi vida".
"Yo os declaró, marido y mujer", dice el cura. Los dos se besan y Matilde le dice: "Gracias mi amor, gracias por todo".
