‘La moderna’ (Mejores momentos): La profunda crisis entre Iñigo y Matilde
Pablo está preocupado por lo que ha pasado con Marta
Pablo le explica a su hermana que Marta ha cambiado. Luisa quiere ayudarle y le pregunta: "¿Qué ha pasado?", el joven le dice tímidamente: "Que nos besamos".
La joven sonríe y le comenta: "No veo cual es el problema". Pablo le continúa diciendo: "Yo tampoco, en vez de quedarse mirándome a los ojos, se fue corriendo como si no le hubiese gustado”.
"A lo mejor se fue porque le gustó demasiado o porque le dio vergüenza y no sabía que decirte", responde Luisa. El hermano de Matilde le confiesa:
"Desde entonces es como si hubiese puesto una barrera entre los dos". Su hermana le aconseja: "Sé sincero con ella y cuéntale tus sentimientos". Pablo sonríe y le responde: "Te haré caso".
Matilde consigue la subida de sueldos de las empleadas
Fermín se reúne con Matilde y Teresa en su despacho y les comenta: "La propuesta de Matilde sobre los salarios, he examinado con detenimiento el informe y sencillamente me parece excelente, propuesta aprobada".
La dependienta le responde muy ilusionada: "Muchísimas gracias, ha tomado la decisión correcta. No se va arrepentir, además con el paso del tiempo se va a dar cuenta de que ha hecho algo extraordinario y de lo que se sentirá orgulloso para siempre".
Sin embargo, Teresa no está de acuerdo con esa propuesta y le pide a Fermín que quiere hablar con él. Matilde se marcha, así que la encargada le reprocha al jefe de la Moderna: "Nadie se había quejado de nada, ni de los vestuarios, ni de las propinas, ni de los sueldos, de nada y aunque se marcha su influencia puede ser muy dañina".
"Este salón sin sus empleados sería como un cuerpo que le han robado el alma, son ellos los que hacen funcionar la máquina con vuestra correcta supervisión, por supuesto, así que deje de preocuparse por este tema", responde Fermín.
¿Qué vuelve a tramar Doña Carla?
Carla se encuentra con Iñigo en la Moderna y le dice: "Mañana es la reunión con el abogado de Jacobo y podrías perder lo único que tienes, el Madrid Cabaret".
El empresario le responde muy serio: "No es lo único que tengo y tampoco lo único que me importa", y añade: "Si la ley dicta que el Madrid Cabaret tiene que pasar a manos del hijo de Jaime, yo no voy a ser un obstáculo".
"De verdad piensas presentarte allí sin abogados", dice Carla. El empresario le explica: "No lo necesito, esta noche voy a dormir con la conciencia tranquila, espero que tú también lo hagas".
El empresario se marcha y Carla se acerca a una chica. La empresaria le dice: "Gracias por venir Olga, "¿te ha seguido", así que la joven le responde: "Como usted me indicó, estoy a su disposición Doña Carla, dígame qué quieres exactamente qué haga".
"Recibirás instrucciones a su debido tiempo. Iñigo y Matilde no saben lo que les esperan", dice la empresaria.
Inés empieza a trabajar como camarera en el Madrid Cabaret
Inés quiere trabajar como camarera en el Madrid Cabaret, pero Iñigo quiere hacerle una prueba y le pide que coja una bandeja con copas. La joven obedece, pero antes de llegar a la mesa se le cae la bandeja.
Inés decide arreglar la situación y realiza otra prueba, que consiste en cómo trataría a un cliente que acaba de entrar en el local. Iñigo sonríe y le pregunta a Emilio: “¿Tú qué opinas Emilio? Al fin y al cabo va a trabajar contigo".
"Experiencia no tiene, pero le sobra don de gente", dice el joven. Iñigo también valora sus aptitudes: "Tiene salero que eso es necesario para ser camarera, pero también hay que saber llevar una bandeja".
"Bueno, todo se aprende en esta vida", comenta la hermana de Laurita. El empresario sonríe y le explica: "Como lo sé, le voy a dar una oportunidad".
Jacobo se sincera con Doña Carla
Carla está en el despacho con Jacobo, el joven está muy serio, así que ella le pregunta qué le ocurre. El joven le dice: "No te lo puedo decir", a lo que ella le responde: "Tienes que confiar en mí, solo así puedo ayudarte".
"Lo siento mucho Carla, lo siento mucho", dice Jacobo muy emocionado. La empresaria se sorprende con la actitud de él y le pregunta: "¿Qué es lo que sientes?", y añade: "¿De qué estás hablando?"
"Aguirre", comenta el joven. La empresaria le pregunta muy preocupada: "Aguirre, ¿qué tiene que ver Aguirre con todo esto?". Jacobo le confiesa: "Aguirre me obligó hacerlo", así que Carla vuelve a insistir: "¿El qué?"
"Carla yo no soy Jacobo Morcuende, soy un impostor", confiesa el joven. ¿Seguirá Carla con esa relación?
Luisa zanja su relación con Emilio
Luisa se encuentra con Emilio en la corrala y deciden charlar sobre su relación. La joven se emociona y le dice: "Lo nuestro no pudo ser, creo que ahora mismo son más cosas las que nos separan, que las que nos unen. Lo hemos intentando, pero es que es inútil y ni tú ni yo podemos cambiar como realmente somos, así que si no podemos estar juntos mejor que lo dejemos".
"Sí, supongo que será mejor que lo dejemos", dice el joven. La hermana de Matilde le pregunta: "¿Podemos ser amigos?", a lo que él le responde: "Lo podemos intentar".
Él quiere saber si es una despedida, así que la joven le aclara: "Sí, supongo que es una despedida, al menos por ahora". ¿Qué pasará entre ellos? ¿Volverán a estar juntos?
Doña Carla vuelve a salirse con la suya
El abogado se reúne con Carla y Jacobo en el despacho. El letrado le explica al joven: "Necesito que firme el documento mediante el cual renuncia definitivamente a la impugnación del testamento".
El joven no entiende por qué tiene que firmar, así que el abogado le confiesa: "De no firmar podría darse el caso de que la renuncia quedase revocada y ello obligaría a poner en duda la validez de la misma, y tambien de la herencia en su totalidad".
Jacobo se queda más tranquilo con la información que le ha proporcionado el abogado de Carla y decide firmar. Carla está muy feliz, pero el joven está cansado y decide irse al hotel.
Carla aprovecha ese momento para comentarle al letrado: "Y así lo que es del césar vuelve a sus manos, le felicito por la operación, no podría haber salido mejor".
El abogado le responde: "Para sus intereses, con la firma de este poder notarial, Jacobo la acaba de nombrar la administradora única de todos sus bienes".
Se vienen momentos complicados para Matilde e Iñigo
Iñigo está en el Madrid Cabaret, en ese momento se acerca una joven. Ella le explica que se llama Olga y que busca trabajo. "Le agradezco el interés, pero el puesto ya está cubierto", dice el empresario.
La joven no para de coquetear, así que el empresario le pide que se tome una copa antes de marcharse. En ese momento aparece Matilde y le pregunta: "¿Quién era esa mujer tan elegante?", a lo que él le explica: "Es una chica que estaba buscando trabajo como camarera, pero le he dicho que tengo toda la plantilla completa".
Matilde le encanta el ambiente del local y le pregunta: "¿Estás seguro que quieres deshacerte del Madrid Cabaret?", así que Iñigo le confiesa: "Bueno he vivido muy buenos momentos aquí, pero ya creo que es hora de cambiar de vida y que mejor motivo que casarme contigo".
El empresario le pide que se siente a tomar una copa, así que a Matilde le parece un buen plan. La dependienta está muy ilusionada con el ambiente y con la música, pero en otra silla está Olga mirándola con cara de odio. ¿Qué quiere esa joven?
Marta no quiere que le hagan daño
Pablo se encuentra con Marta en la corrala, así que deciden charlar sobre el beso. Ella le confiesa que sí le gustó, el joven se sorprende y le dice: "Me gustas mucho".
Marta sonríe y también le expresa lo que siente: "Tú también me gustas mucho", y le continúa explicando: "Yo sé que estado rara estos días y solo te puedo decir que yo tampoco lo entendía. Pero, le estado dando vueltas a la cabeza y creo que sé lo que pasa, tengo miedo por lo bien que están yendo las cosas entre tú y yo".
Pablo sonríe y le dice: "Eso no tiene sentido Marta". Así, que ella le responde: "Sí, lo sé, me ha costado mucho recuperarme de todo lo que me hizo mi tío Higinio. Y con lo bien que estoy ahora, no quiero que vuelvan hacerme daño".
El hermano de Matilde le confiesa que pueden intentarlo, pero sin prisas. "A mi basta con saber que tú sientes lo mismo por mí, iremos a tu ritmo", dice Pablo.
Matilde renuncia a su puesto de encargada adjunta
Matilde decide entrar en el despacho de Fermín y le confiesa: "Sintiéndolo mucho me veo obligada a renunciar a mi puesto de encargada adjunta". El jefe de la Moderna se sorprende y le dice: "Obligada, por qué razón, no lo entiendo", así que la joven le responde: "Creo que es lo mejor para todos si vuelvo a mi puesto anterior como dependienta".
"Se trata de la norma vigente sobre mujeres casadas. Sepa que me estoy planteando eliminarla a raíz de su compromiso con Iñigo, siempre que quiera seguir trabajando en la Moderna", confiesa Fermín.
La dependienta se sorprende y le continúa diciendo: "Me gustaría seguir trabajando aquí, pero en mi puesto anterior". Fermín le responde muy serio: "Dada su insistencia acepto su renuncia”.
Teresa se queda en la Moderna
Teresa entra en el despacho de Fermín, ya que se quiere marchar de la Moderna. El jefe le pide que se siente y le explica que Matilde ha renunciado al puesto de encargada adjunta.
En esa conversación también le comenta que le va a subir el sueldo. "En la próxima nómina le asignaré el salario de Matilde y un extra más", comenta Fermín. La dependienta se sorprende y le dice: "Eso es un aumento enorme y yo no sé qué decir, me deja usted sin palabras".
"La Moderna no sería el mejor salón de la ciudad si sus desvelos", responde el empresario. Teresa acepta ese trato y decide continuar en la Moderna como la única encargada.
¡Matilde pilla a Iñigo con otra!
Matilde decide ir a visitar a Iñigo a su casa, ella toca la puerta varias veces. "Iñigo, Iñigo, que me va a escuchar todo el vecindario", dice la joven. Al ver que no hay respuesta por parte del empresario, coge la llaves que hay debajo del felpudo y abre la puerta.
Esta todo muy oscuro, pero Matilde se da cuenta que el suelo hay unos zapatos de mujer y en la mesa un vestido. Entra en la habitación y encuentra a Iñigo tumbado y a una mujer encima de él, que parece que es Olga.
Matilde se sorprende al ver esa escena, pero Iñigo ve todo borroso y no puede reaccionar cuando ve a la joven. ¡La dependienta se marcha corriendo!
