‘La moderna’ (Mejores momentos): La muerte de César
Emiliano sigue presionando a Lázara
Lázara se encuentra con Emiliano en su despacho y le comenta con frialdad: "Yo podré restablecer mi dignidad y tú te convertirás en una distinguida y codiciada viuda con un suculento capital respaldándote".
La joven se emociona y le responde muy angustiada: "Lo siento Emiliano pero no pensaba que esto iba a ser tan difícil, no estoy segura con seguir adelante con esto".
Emiliano se acerca a ella y le confiesa con maldad: "Le has vendido tu alma al diablo y solo tienes una manera de recuperarla, tu marido y César Morel deben morir". Lázara esta muy nerviosa y le responde: "Lo sé".
El empresario le aclara que sino mata a Fermín, él se sentirá muy mal cuando descubra el pasado de Lázara y que se ha casado con una asesina.
Lázara planea su huida
Fermín descubre a Lázara llorando en el despacho y quiere saber qué le ocurre, así que ella le miente y le comenta que se siente mal con el suceso de Juana.
El jefe de La Moderna le confiesa que él va a estar en todo momento con ella, pero que se tiene que asuntar un momento para pedirle a Teresa un pedido.
Lázara aprovecha ese momento para escribirle una carta de despedida y comienza relatando: "No me ha quedado otra salida que huir con el dinero. Emiliano me ha estado chantajeando desde que le pediste que me investigase porque aprovecho para manipular las pruebas y poder acusarme de la muerte de Juana".
La joven está muy emocionada pero continúa escribiendo: "Por ese motivo me tenía en sus manos, si supieses lo que pensaba hacerte, los planes que tenía para ti. Ojalá las cosas hubieran sido de otra manera pero desgraciadamente todo se ha torcido y debo empezar de nuevo en otro lugar, entiendes ahora porque no te merezco".
Lázara se levanta de la silla, coge el teléfono y expresa muy nerviosa: "Póngame con la compañía transatlántica española", y añade: "Quiero comprar un billete para un lugar donde no me puedan encontrar".
Rodrigo e Iván se encaran
Rodrigo sale de su despacho y se encuentra a Iván en la galería de La Moderna. Iván se acerca a él y le expresa con enfado: "He llegado a la conclusión de que el culpable de que mi vida sea un fracaso no soy yo, sino tú y saberlo me ha producido un gran alivio".
Rodrigo se quiere ir pero Iván le grita delante de todos : "Eh bastardo, he sido derrotado por el hijo de una vulgar concubina".
El hijo de Pepita se enfada y le pide con enfado: "No sigas por ahí", pero Iván se quita la chaqueta y le expresa con odio: "Ha llegado el momento en que solucionemos nuestros asuntos como lo hacen los hombres".
El hijo de Pepita no quiere enfrentarse a él y le pide: "Será mejor que te vayas a casa". Rodrigo se gira para abandonar la galería de La Moderna, pero el hijo de Emiliano se abalanza sobre su espalda y le coge del cuello.
Rodrigo humilla a Iván delante de todos
Iván quiere seguir peleándose con Rodrigo y le grita: "Comportarte como un hombre, pelea", a lo que el hijo de Pepita le responde muy alterado: "No me obligues a defenderme".
Iván quiere pegarle un puñetazo en el rostro y le confiesa: "Voy a demostrarte lo que es un Pedraza de verdad". Pero Rodrigo consigue esquivar ese golpe y le contesta: "Se te ha olvidado que acabas de salir del hospital".
Iván salta sobre él pero Rodrigo consigue poner encima del joven y está a punto de pegarle un puñetazo en la cara pero no lo hace. El hijo de Emiliano grita muy enfadado: "Que miráis tengo para todos", pero Rodrigo le pide que se tranquilice.
El joven quiere continuar con la discusión y empieza a gritarle a Rodrigo que su madre está chantajeando a su padre para quedarse con la herencia. El hijo de la doncella se enfada y le grita: "A mi madre ni mentarla", a lo que Iván le contesta: "Yo digo lo que me da la gana".
Rodrigo le agrede y en ese momento aparece Fermín y expresa muy serio: "No veis el espectáculo que estáis montando".
El empresario le pide a Iván: "Márchate y deja de hacer el ridículo", el joven le comenta a Rodrigo: "Esto no va a quedar así bastardo".
Rodrigo y Paula se vuelven a ver
Fermín entra en el despacho de Rodrigo y le expresa: "Vaya trago lo de ayer verdad, tener que aguantarle eso a un hermano", a lo que el joven le responde muy serio: "Sí fue un momento que me gustaría olvidar".
"Te comportaste con una sensatez", comenta el empresario. El joven le contesta: "Es usted muy amable", así que Fermín le confiesa: "No me extraña que Emiliano este tan orgulloso de ti y tan preocupado por tu hermano".
Fermín se marcha del despacho y Rodrigo decide acompañarle a la puerta, pero cuando se gira ve a Paula por la ventana mirándole muy enfadada. ¿Qué le ocurre a la joven?
Iván quiere acabar con todo
Emiliano y Maruja se han reunido en el salón con Pepita y Rodrigo porque quieren que los dos hermanos se reconcilien. Emiliano le confiesa muy decepcionado a Iván: "Tú eres consciente del lugar que estás dejando a la familia".
Él le empieza a gritar que le da vergüenza pertenecer a esa familia, ya que él se ha encamado con la criada y tiene un hermano bastardo.
Maruja no entiende la actitud de su hijo y le expresa: "Eres como una enfermedad incurable". Pero Iván se enfada y se marcha de la estancia, aunque su padre le grita: "Siéntate ahora mismo".
Emiliano está muy enfadado y le reprocha a Maruja: "Estarás satisfecha, esto es responsabilidad tuya, tú con tu comportamiento inmoral has destrozado a esta familia".
Iván no quiere saber nada de su familia
Maruja no entiende por qué Iván no ha visitado a su amigo que se encuentra en el hospital, el joven le responde: "No ni pienso hacerlo es un conocido de las noches de fiestas".
Iván quiere marcharse pero su madre desea hablar con él y le confiesa muy emocionada: "Todo ha cambiado mucho estas semanas, sobre todo, desde que tu padre sabe lo de mi…".
El hijo de Maruja le responde con ironía: "Sí mamá dilo lo de tu amante", a lo que ella le contesta: "Pero a pesar de lo que ha pasado entre nosotros, yo estoy dispuesta a olvidar todo".
El joven se levanta y le grita: "Basta ya mamá, basta de fingir que me quieres". Maruja también se levanta y le pregunta muy sorprendida: "¿Qué estás diciendo?", pero Iván le aclara: "No quiero saber nada de ti, ni de nadie de esta familia".
Paula tiene que hablar con Rodrigo muy seriamente
Paula le confiesa a Rodrigo: "No voy a dejar que nadie nos separe", y añade: "No puedo culparte de querer vengarte de mi padre, aunque quiero seguir concediéndole el beneficio de la duda".
El joven le responde muy serio: "Paula lamento decir esto, pero yo lo vi", la joven muestra un rostro de decepción y le contesta: "Entonces no tengo que dudar más, no puedo imaginarme tu dolor".
"Tu no tienes culpa de nada", expresa el hijo de Pepita. La joven rompe a llorar y le comenta: "Pero yo soy una Pedraza y ahí muchos que odian a los que llevan mi apellido".
El joven le confiesa: "Paula te quiero con todo mi corazón", a lo que ella le aclara: "Y yo a ti". La hija de Emiliano se levanta y le confiesa: "Lo que quería decirte es que no voy a pasar por alto este asunto". El hijo de Pepita se sorprende y le pregunta: "¿A qué te refieres cariño?", así que ella le aclara: "A que me voy a enfrentar a mi padre".
Paula se revela contra su padre
Paula le confiesa a su padre que sabe que incendió la aldea, pero el empresario le explica que lo hizo para tener el estatus que tienen ahora.
"Te moviste por la ambición y la avaricia", comenta Paula muy enfadada. Emiliano muestra una actitud fría y decide llamar a Maruja y a Pepita para que estén las dos presentes en esa conversación.
"Crees que todo eso lo hice yo solo porque no le preguntas a tu madre o a Pepita", expresa el empresario.
Paula rompe a llorar y pregunta a las dos: "¿Lo sabíais", así que su padre le contesta con frialdad: "Claro que lo sabían y eligieron hacer lo que están haciendo ahora, callar y mirar otro lado, y mientras tanto aprovechar los muchos beneficios que tuvo para la familia todo aquello".
"Los de la aldeas tampoco eran unos Santos, ellos atacaron la hacienda y muchos trabajadores y empleados quedaron heridos", explica la doncella.
Paula se acerca a ella y le confiesa sin parar de llorar: "No tiene comparación". La joven se dirige a su madre y le pregunta: "¿Tú no vas a decir nada?", a lo que Maruja le responde muy emocionada: "No"
Mercedes presencia la muerte de César
Siguiendo el plan de Emiliano, César Morel ha fallecido tras ser alcanzado por dos disparos ejecutados por un sicario contratado por Lázara bajo las órdenes del propio Emiliano.
El propietario del Madrid Cabaret deja tras de sí un profundo vacío en sus seres queridos, especialmente en su hermana Mercedes y en Maruja, el gran amor de su vida.
Un golpe devastador que ha desatado emociones intensas y llevado a decisiones impulsivas. Descubre cómo la trágica noticia ha impactado en el salón de té y en la mansión de los Pedraza.
Mercedes sostuvo a su hermano entre sus brazos mientras él daba su último aliento.
Desbordada por el dolor, la camarera lanzó un grito desgarrador al darse cuenta de que había perdido para siempre a su amigo y compañero.
La impotencia se apoderó de ella al presenciar el asesinato de César sin poder hacer nada para salvarlo.
Exigir justicia
Tras contactar con la policía, prestar declaración y esperar a que levantaran el cuerpo de su hermano, Mercedes se dirigió a la mansión de los Pedraza decidida a exigir justicia.
Allí, Maruja se enteró de que César Morel, el amor de su vida, había fallecido la noche anterior.
Su desgarrador grito resonó por toda la casa, alarmando a los presentes, que acudieron rápidamente al salón para descubrir lo ocurrido.
Mercedes, llena de ira, prometió que haría justicia y aseguró que todos pagarían por lo sucedido. La desesperación la llevó a perder el control, y fue Iván quien tuvo que intervenir para evitar que Emiliano tomara una decisión precipitada.
Paula asumió la difícil tarea de consolar a su madre, quien apenas podía mantenerse en pie debido al dolor de la noticia. Maruja, devastada, tuvo que afrontar el final de su sueño de construir una vida junto a César, enfrentándose a su pérdida de la manera más cruel posible.
